viernes, 25 de septiembre de 2009

La cultura del "Boliche" ruina de la juventud - Monseñor Héctor Aguer


Alocución televisiva de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata en el programa “Claves para un mundo mejor”

(Sábado 12 de septiembre de 2009)



“Periódicamente somos conmovidos por noticias atroces acerca de lo que ocurre a la salida de los boliches, y aún adentro, casi todas las semanas”.

“Sin dudas que los casos de peleas que acaban, a veces, en muertes se enmarcan en una situación mayor y más grave: la de la violencia juvenil en general, pero hoy quiero referirme a lo que ocurre en las “disco”.

“Se está intentando, en las últimas semanas, de poner un cierto límite al horario. Se discute acerca de cómo es posible que se pueda conseguir alcohol tan fácilmente, no sólo dentro de un boliche sino en la famosa “previa”. Se advierte también que muchas veces esta “previa” se realiza en las casas de familia. Es decir que, en las propias casas, los chicos se emborrachan antes de pasar una noche muy alegre en el lugar donde bailan”.

“Todo esto implica un fenómeno cultural muy serio que debe preocupar a los educadores y a las familias. Y aquí hay muchas responsabilidades en juego”.

“Cuando se trata, por ejemplo, de limitar el horario de las discotecas se habla de las cinco y media de la mañana como si eso fuera tan tarde o tan temprano (porque ya no sabemos a esa hora qué hay que decir). No se piensa qué significa que un chico o una chica pasen toda la noche en vela y aún, prolonguen el horario del boliche hasta el mediodía el día siguiente. Si el día siguiente es el domingo, no existe prácticamente porque lo pasan durmiendo”.

“Los padres de familia tendrían que ser los primeros interesados en ver qué pasa en el fin de semana de sus hijos. La mesa familiar del domingo ha desaparecido, por no hablar de la misa. Aún cuando el chico se levanta a las seis de la tarde después de haber dormido la mona, y va a misa a las siete o a las ocho, ¿qué domingo ha vivido? ¿Es eso el día del Señor?”

“Las autoridades intentan de algún modo negociar con los dueños de las discotecas. Intento vano de convencer a mercaderes sin alma, a los cuales les interesa muy poco que esto se resuelva. Ellos sólo miran su negocio, en el que son capaces de vender cualquier cosa. Venden alcohol, sin duda alguna y a qué precio, y también alguna cosita más, como todos sabemos”.

“Se ha producido una especie de desubicación de la autoridad educativa, sobre todo la de los padres de familia, que toman el problema con la ligereza de un adolescente, hasta que a su hijo lo muelen a palos, o lo matan”.

“Para no hablar solamente de otros “gremios”, quisiera referirme al propio. Me parece que nosotros también, los pastores de la Iglesia, tenemos algo que decir. Y debemos reconocer que en este tema nos hemos conducido con una lenidad que no puede prolongarse más”.

“No es posible emplear con los muchachos y las chicas una tolerancia indebida. Hay que hablarles con claridad. Hay que explicarles cuál es el auténtico sentido, plenamente humano, de la fiesta. De qué manera sana podrían divertirse. Es preciso ofrecerles alternativas”.

“Hay que alertarles también acerca de lo que significa la desinhibición que produce el alcohol, el ruido infernal que taladra los tímpanos, el juego de luces y la aglomeración promiscua que no permiten una vinculación auténticamente personal, un encuentro verdaderamente humano”.

“Hay que decirles a los chicos y a las chicas que no vale cualquier cosa y situaciones que al reiterarse como un rito semana tras semana van deformando su alma, la vacían del sentido trascendente que los dignifican y los esclavizan en la superficialidad”.

“En la cultura de boliche se juega algo muy profundo que tiene que ver con la vida espiritual de nuestros chicos y chicas, con la posibilidad de mantenerse en la gracia de Dios, con la pureza de la intención que se dirige hacia un futuro mejor, hacia un crecimiento auténticamente humano, hacia un crecimiento en el conocimiento y el amor de Dios”.

“Es verdad que muchos jóvenes, afortunadamente, no han sido atrapados por la siniestra cultura del boliche. Por lo tanto, no debemos generalizar. Sin embargo, son muchos de los hijos de nuestras familias, son los chicos de nuestras parroquias, son los alumnos de nuestros colegios católicos, muchos de ellos, los que pasan el fin de semana en esos antros de perdición. Uso deliberadamente este término melodramático para llamar la atención sobre este caso de decadencia cultural en el cual se hunden las virtudes, el sentido del bien y la belleza y a veces la misma vida, tan preciosa, de muchos jóvenes”.

Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata

Una multitud conmemora la aparición de la Virgen de San Nicolás


En la ciudad bonaerense cientos de miles de peregrinos celebran los 26 años pasados desde que Gladys Motta asegurara haber visto a la virgen. Según los organizadores de la celebración religiosa, unas 300 mil personas esperaban en el campito la misa central

A 26 años de que Gladys Motta revelara la aparición de la Virgen de San Nicolás, cientos de miles de personas de todo el país se congregan en este punto, maravillados y conmovidos por el mensaje de amor y paz que, según la fe, fue dejado por la madre de Jesús, a esta mujer.

Este 25 de septiembre, el encargado de prensa del santuario de San Nicolás, se esperan a unas 300 mil personas que, movidas por la fe, participarán de las festividades dispuestas para la jornada.

Ese número fue confirmado por el padre Tulio Matiucci en contacto con el móvil de Canal 3 instalado en San Nicolás. El sacerdote dijo a De 12 a 14 que muchas personas se acercaban para pedir favores a la virgen y otros tantos fueron para agradecer a María.

De acuerdo a lo que indicó, la procesión comienza a las 15 y media hora después se inicia la Misa central en el “campito”, nombre con el que se conoce popularmente al lugar donde Motta dice haber visto a la imagen mariana hace 25 años.

Cada año, cientos de miles de devotos hacen una interminable fila para lograr posar las manos en la imagen de la Virgen que es sacada del templo y llevada al “campito". Los fieles manifiestan su cariño a través de regalos, papelitos con peticiones y oraciones. Muchos dejan objetos como rosarios y medallitas a sus pies.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Nuestra Señora de la Merced - 24 de septiembre


Los últimos siglos de la Edad Media, el sur y el levante español estaban en poder de los árabes y con su vidas en vilo. El Mediterráneo estaba infestado de corsarios turcos y de sarracenos, y lo mismo atacaban a los barcos que desembarcaban en las costas y se llevaban cautivos a muchos.

La cautividad o esclavitud era una calamidad terrible de la humanidad. De cuando en cuando surgían almas generosas y se ponían a actuar. Un santo varón, el clérigo sevillano D. Fernando de Contreras, con la ayuda de la Loca del Sacramento, Doña Teresa Enríquez, y con el aliento de San Juan de Avila, fue una de esas almas generosas en favor de los cautivos.

Otra alma caritativa, suscitada por Dios, fue San Pedro Nolasco, de Barcelona, llamado el Cónsul de la Libertad. Rogaba insistentemente a la Virgen María y se preguntaba cómo poner remedio a tan triste situación.

Pronto empezó a actuar. Vendió cuanto tenía y empezó la compra y rescate de cautivos. La noche del 1 de agosto de 1218, estando Nolasco en oración, se le apareció la Virgen María, le animó en sus intentos y le transmitió el mandato de fundar la Orden Religiosa de la Merced para redención de cautivos. Pocos días después, Nolasco, ayudado por D. Jaime el Conquistador y el consejero real San Raimundo de Peñafort, cumplía el mandato. Los mercedarios se comprometían con un cuarto voto: quedarse como rehenes, si fuera necesario, para liberar a otros más débiles en la fe.

De este modo, a través de los miembros de la Nueva Orden, la Virgen María, Madre y Corredentora, Medianera de todas las gracias, aliviaría a sus hijos cautivos y a todos los que suspiraban a ella, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. A todos daría la merced de su favor.

La Virgen María será invocada desde ahora la advocación de la Merced, o más bello todavía en plural: Santa María de las Mercedes, indicando así la abundancia incontable de sus gracias. ¡Hermosa advocación y hermoso nombre el de Mercedes!

Santa María de las Mercedes concedería a sus hijos la merced de la liberación. Alfonso X el Sabio decía que "sacar a los hombres de captivo es cosa que place mucho a Dios, porque es obra de la Merced".

Bajo la protección de la Virgen de la Merced, los frailes mercedarios realizaron una labor ingente. Ingentes fueron también los sufrimientos de San Pedro Nolasco, San Ramón Nonato y San Pedro Armengol. Y no faltaron mártires como San Serapio, San Pedro Pascual y otros muchos.

El culto a Nuestra Señora de la Merced se extendió muy pronto por Cataluña y por toda España, por Francia y por Italia, a partir del siglo XIII. El año 1265 aparecieron las primera monjas mercedarias. Los mercedarios estuvieron entre los primeros misioneros de América. En la Española o República Dominicana, por ejemplo, misionó Fray Gabriel Téllez (Tirso de Molina).

Barcelona se gloria de haber sido escogida por la Virgen de la Merced como lugar de su aparición y la tiene por celestial patrona. "¡Princesa de Barcelona, protega nuestra ciudad!"

En el museo de Valencia, hay un cuadro de Vicente López en el que varias figuras vuelven su rostro hacia la Virgen de la Merced, como Implorándola, mientras la Virgen abre sus brazos, extiende su manto, cubriéndolos a todos con amor, así su titulo de Santa María de la Merced.

La Virgen de la Merced será honrada hoy en toda la República Argentina


“Con María, fieles a Cristo” es el lema de las celebraciones en honor de Nuestra Señora de la Merced en la basílica puesta bajo su advocación en la ciudad de San Miguel de Tucumán.

Comenzaron anoche con un momento de oración con antorchas frente al santuario y a las 24 se efectuó la salida de la imagen de la Virgen de la Merced, se entonó el Himno Nacional Argentino y se realizó un homenaje de los gauchos a la Virgen.

La primera misa de la jornada se celebró a las 0.30 de hoy; después hubo misas cada hora de 6 a 12 y a continuación, se trasladará la imagen de Nuestra Señora de la Merced a la capilla de las Hermanas Esclavas.

A las 16.30 los fieles se congregarán en la plaza Belgrano donde tendrá lugar un acto cívico-militar. A las 17.30 partirá una procesión por las calles Alberdi y 24 de Septiembre hasta la catedral.

A las 19 se celebrará la misa, que estará presidida por el arzobispo de Tucumán, monseñor Héctor Villalba.

A las 20.30 partirá la procesión de regreso hasta el santuario y será la despedida.

Más información: (0381) 4310687 y arztuc@arnet.com.ar.

Otras celebraciones
La Virgen de la Merced también será honrada en distintos puntos del país, entre ellos:

Bahía Blanca: La Virgen de la Merced es patrona de la arquidiócesis, de la catedral y de la ciudad de Bahía Blanca. A las 16 se realizará una procesión con su imagen alrededor de la plaza Rivadavia y a continuación el arzobispo, monseñor Guillermo Garlatti, presidirá la misa. En esta oportunidad, a los festejos patronales se suma la celebración por los 75 años de la arquidiócesis. Informes: (0291) 4521382 y arzobis@arzobispadobahia.org.ar.

Salta: En la parroquia San Juan Bautista de la Merced habrá misas hoy a las 17, 19 y 19.30 (las dos últimas con el rezo del Rosario y la novena), mañana también habrá misas, Rosario y novena y la celebración central será el sábado 26 de septiembre. A las 18 se realizará una procesión por las calles aledañas a la parroquia y a las 19.30 se celebrará la misa de acción de gracias. Informes: (0387) 4212794.

Buenos Aires: La parroquia Nuestra Señora de las Mercedes, del barrio porteño de Belgrano (Echeverría 1395, tel: 4784-8011), celebrará la fiesta con una misa a las 19.30, que estará presidida por el párroco, presbítero Paulo Lualdi, concelebrada con los sacerdotes asuncionistas Luis Ramón Rendón y Juan Carlos Marzolla.

La Orden de la Merced también tendrá su celebración en la parroquia Nuestra Señora de Buenos Aires, del barrio de Caballito (Gaona 1730, tel: 4581-0040 y 4584-4197). A las 18 se iniciará la procesión y a continuación se celebrará la misa. A las 20 está previsto un concierto de la Banda Sinfónica de la Gendarmería Nacional Argentina.

Córdoba: El Convento Máximo "San Lorenzo Mártir" – basílica Nuestra Señora de la Merced, celebró esta mañana una misa solemne. A las 17 se realizará la tradicional procesión por las calles del barrio y a su término se celebrará la misa de los peregrinos, en el interior del templo. Luego de la misa de las 19 tendrá lugar el “Septiembre Cultural de La Merced”. Informes: (0351) 4215504 y ecosmerced@fibertel.com.ar.

Corrientes: “María, en ti está la plenitud de la Gracia y todo bien”, es el lema de las celebraciones patronales del santuario de Nuestra Señora de la Merced. A las 16 se realizará la solemne procesión por las calles de la ciudad y a las 17 el arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, presidirá la misa central. A su término se consagrarán las autoridades y el pueblo de Corrientes a María de la Merced, patrona jurada de la ciudad. Por la noche habrá misas a las 20 y a las 22.

Santiago del Estero: En la iglesia Nuestra Señora de la Merced (24 de Septiembre 319, Santiago del Estero,) a las 19 se celebrará la misa de los peregrinos, luego de la cual se realizará una procesión por las calles del barrio. A su término, la Virgen de la Merced recibirá los honores correspondientes de la Banda de Música de la Policía de la provincia. Informes: (0385) 4211547.

Nuestra Señora de la Merced

Estaba todavía gran parte de España bajo el yugo de los moros, y los piratas sarracenos asolaban las costas del Mediterráneo, haciendo miles de cautivos a quienes llevaban al norte de África. En esas circunstancias, el 2 de agosto de 1218, Pedro Nolasco tuvo una visión de la Santísima Virgen que lo exhortaba a fundar una Orden con el fin principal de redimir a aquellos cristianos cautivos. Ocho días después, en la catedral de Barcelona, nacía la "celeste, real y militar Orden de la Merced", cuya obra, en aquellos siglos, fue realmente heroica. Se calcula que fueron alrededor de 300.000 los redimidos por los frailes mercedarios del cautiverio de los moros y unos 3.000 los religiosos que murieron mártires al entregar su vida en cumplimiento de su voto. En conmemoración de tan insigne "merced" de María a los hombres, se estableció la fiesta de la Merced o de las Mercedes.

En la historia argentina


Con Pedro de Mendoza llegaron los primeros mercedarios. También lo hicieron acompañando a la corriente colonizadora que ingresó por el norte. A ello se debe el que la devoción a Nuestra Señora de la Merced sea una de las más antiguas en nuestro país. El general Manuel Belgrano la proclamó Generala del Ejército Argentino, y le hizo entrega de su propio bastón de mando después de la batalla de Tucumán, cuya victoria, que ocurrió en esta misma fecha, atribuyó a su protección. A lo largo de todo el país son innumerables los templos y capillas dedicados a su devoción.+

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Algunas Máximas Espirituales extraídas de los escritos de San Pío de Pietrelcina


No amar es como herir a Dios en la pupila de Su ojo.

Hay algo mas delicado que la pupila?

No hay tiempo mejor empleado que el que se invierte en santificar el alma del prójimo.

La humildad y la caridad son compañeras inseparables. La una glorifica, la otra santifica.

Dios no realiza milagros donde no hay fe.

Las tentaciones, los desalientos, las inquietudes, son mercancía del enemigo

El diablo es como un perro rabioso encadenado. Mas allá del radio que le permite la cadena, no puede morder a nadie.

El alma es un campo de batalla, donde Dios y Satanás no cesan de luchar.

Dudar es el peor insulto que podemos hacer a la Divinidad.

Es pecado la mentira, no la verdad.

La mentira es hija del demonio.

La oración debe ser insistente, pues la insistencia denora fe

Reza. Espera. No te impacientes. La intraquilidad no te favorece en absoluto. Dios es misericordioso. Escuchará tu plegaria.

Seamos inmensamente gratos a la Virgen. ¡Ella nos dio a Jesús!

Hay que progresar, jamás retroceder en la vida espiritual.

Quien no medita es como quien no se mira nunca al espejo. No le importa salir desaliñado, pues, aun sin saberlo, puede haberse ensuciado.

En los libros se busca a Dios. en la meditación se le encuentra.

Sufrir y no morir es el lema de S. Teresa.

No os entregueís de tal manera a la actividad de Marta que llegueís a olvidar el silencio y la entrega de Maria.

Apóyate, como la Virgen, en la Cruz de Cristo, hallarás alivio.

En la vida espiritual, cuanto mas se corre, menos se nota el cansancio.

Siempre adelante! En la vida espiritual, cuando no se adelanta se retrocede.

Busca continuamente la verdad y esfuérzate por conseguir el sumo bien.

La ciencia no te puede revelar Aquel que es.

Decir la verdad siempre la verdad.

El amor propio es hijo de la soberbía y mas maliciosos que su madre.

Los "Porqués" han arruinado el mundo.

El Señor no le importa el pasado. Le importa el presente reparador y sumamente vigilante.

Vamos a mantenernos firmes en la prudencia y el Espíritu Santo; porque el demonio se esconde en el alma de los no devotos.

San Pío de Pietrelcina: Homilía de SS Benedicto XVI


Iglesia de San Pío de Pietrelcina

Domingo 21 de junio de 2009

Queridos sacerdotes; queridos religiosos y religiosas; queridos jóvenes:

Con este encuentro se concluye mi peregrinación a San Giovanni Rotondo. Agradezco al arzobispo de Lecce, administrador apostólico de esta diócesis, monseñor Domenico Umberto D'Ambrosio, y al padre Mauro Jöhri, ministro general de los Frailes Menores Capuchinos, las palabras de cordial bienvenida que me han dirigido en vuestro nombre. Mi saludo se dirige ahora a vosotros, queridos sacerdotes, que estáis comprometidos cada día al servicio del pueblo de Dios como guías sabios y obreros asiduos en la viña del Señor. También saludo con afecto a las queridas personas consagradas, llamadas a dar un testimonio de entrega total a Cristo mediante la práctica fiel de los consejos evangélicos.

Os saludo en particular a vosotros, queridos frailes capuchinos, que cuidáis con amor este oasis de espiritualidad y de solidaridad evangélica, acogiendo peregrinos y devotos atraídos por el recuerdo vivo de vuestro santo hermano el padre Pío de Pietrelcina. Gracias de corazón por este valioso servicio que prestáis a la Iglesia y a las almas que aquí redescubren la belleza de la fe y el calor de la ternura divina.

Os saludo a vosotros, queridos jóvenes, a los que el Papa mira con confianza como el futuro de la Iglesia y de la sociedad. Aquí, en San Giovanni Rotondo, todo habla de la santidad de un humilde fraile y celoso sacerdote que esta tarde nos invita también a nosotros a abrir el corazón a la misericordia de Dios, nos exhorta a ser santos, es decir, sinceros y verdaderos amigos de Jesús. Y gracias por las palabras de vuestros jóvenes representantes.

Queridos sacerdotes, precisamente anteayer, solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y Jornada de santidad sacerdotal, iniciamos el Año sacerdotal, durante el cual recordaremos con veneración y afecto el 150° aniversario de la muerte de san Juan María Vianney, el santo cura de Ars. En la carta que escribí para esta ocasión quise subrayar cuán importante es la santidad de los sacerdotes para la vida y la misión de la Iglesia.

Al igual que el cura de Ars, también el padre Pío nos recuerda la dignidad y la responsabilidad del ministerio sacerdotal. ¿Quién no quedaba impresionado por el fervor con que revivía la Pasión de Cristo en cada celebración eucarística? De su amor a la Eucaristía brotaba en él, como en el cura de Ars, una disponibilidad total a acoger a los fieles, sobre todo a los pecadores. Además, si san Juan María Vianney, en una época atormentada y difícil, trató de hacer, de todas las maneras posibles, que sus parroquianos descubrieran de nuevo el significado y la belleza de la penitencia sacramental, para el santo fraile del Gargano la solicitud por las almas y la conversión de los pecadores fueron un anhelo que lo consumó hasta la muerte.

¡Cuántas personas cambiaron de vida gracias a su paciente ministerio sacerdotal! ¡Cuántas largas horas pasaba en el confesonario! Al igual que para el cura de Ars, precisamente el ministerio de confesor constituyó el mayor título de gloria y el rasgo distintivo de este santo capuchino. Por eso, ¿cómo no darnos cuenta de la importancia de participar devotamente en la celebración eucarística y acudir con frecuencia al sacramento de la Confesión? En particular, el sacramento de la Penitencia se ha de valorar aún más, y los sacerdotes nunca deberían resignarse a ver sus confesonarios desiertos ni limitarse a constatar el desinterés de los fieles ante esta extraordinaria fuente de serenidad y de paz.

Hay otra gran lección que podemos sacar de la vida del padre Pío: el valor y la necesidad de la oración. A quien le preguntaba qué pensaba de sí mismo solía responder: "No soy más que un pobre fraile que ora". Y, efectivamente, oraba siempre y por doquier con humildad, confianza y perseverancia. Este es un punto fundamental, no sólo para la espiritualidad del sacerdote, sino también para la de todo cristiano, y mucho más para la vuestra, queridos religiosos y religiosas, escogidos para seguir más de cerca a Cristo mediante la práctica de los votos de pobreza, castidad y obediencia.

A veces nos puede asaltar cierto desaliento ante el debilitamiento e incluso ante el abandono de la fe, que se produce en nuestras sociedades secularizadas. Seguramente hace falta encontrar nuevos canales para comunicar la verdad evangélica a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, pero dado que el contenido esencial del anuncio cristiano sigue siendo siempre el mismo, es necesario volver a su manantial originario, a Jesucristo, que es "el mismo ayer, hoy y siempre" (Hb 13, 8). La historia humana y espiritual del padre Pío enseña que sólo un alma íntimamente unida al Crucificado logra transmitir también a los lejanos la alegría y la riqueza del Evangelio.

Al amor a Cristo está inevitablemente unido el amor a su Iglesia, guiada y animada por la fuerza del Espíritu Santo, en la cual cada uno de nosotros tiene un papel y una misión que desempeñar. Queridos sacerdotes, queridos religiosos y religiosas, son diversas las misiones que os han sido encomendadas y los carismas de los que sois intérpretes, pero debéis realizarlos siempre con el mismo espíritu, para que vuestra presencia y vuestra acción en medio del pueblo cristiano sea testimonio elocuente de la primacía de Dios en vuestra vida. ¿No era esto precisamente lo que todos percibían en san Pío de Pietrelcina?

Permitid ahora que dirija unas palabras en particular a los jóvenes, que veo en gran número y entusiastas. Queridos amigos, gracias por vuestra calurosa acogida y por los fervientes sentimientos de los que se han hecho intérpretes vuestros representantes. He notado que el plan pastoral de vuestra diócesis para el trienio 2007-2010 dedica mucha atención a la misión en favor de la juventud y la familia, y estoy seguro de que del itinerario de escucha, confrontación, diálogo y verificación en el que estáis comprometidos brotarán una atención cada vez mayor a las familias y una escucha puntual de las expectativas reales de las nuevas generaciones.

Tengo presentes los problemas que os preocupan, queridos muchachos y muchachas, y que amenazan con ahogar el entusiasmo típico de vuestra juventud. Entre ellos, cito en particular el fenómeno del desempleo, que afecta de manera dramática a no pocos jóvenes y muchachas del sur de Italia. No os desalentéis. Sed "jóvenes de gran corazón", como os han repetido con frecuencia durante este año desde la Misión diocesana juvenil, animada y guiada por el Seminario regional de Molfetta en septiembre del año pasado.

La Iglesia no os abandona. Vosotros no abandonéis la Iglesia. Es necesaria vuestra aportación para construir comunidades cristianas vivas y sociedades más justas y abiertas a la esperanza. Y si queréis tener un "gran corazón", seguid el ejemplo de Jesucristo. Precisamente anteayer contemplamos su gran Corazón, lleno de amor a la humanidad. Él jamás os abandonará o traicionará vuestra confianza; jamás os llevará por senderos equivocados.

Como el padre Pío, sed también vosotros amigos fieles del Señor Jesús, manteniendo con él una relación diaria mediante la oración y la escucha de su Palabra, la práctica asidua de los sacramentos y la pertenencia cordial a su familia, que es la Iglesia. Esto debe estar en la base del programa de vida de cada uno de vosotros, queridos jóvenes, así como de vosotros, queridos sacerdotes, y de vosotros, queridos religiosos y religiosas.

A cada uno y a cada una aseguro mi oración, a la vez que imploro la protección maternal de Santa María de las Gracias, que vela sobre vosotros desde su santuario, en cuya cripta descansan los restos del padre Pío. De corazón os doy las gracias, una vez más, por vuestra acogida y os bendigo a todos, así como a vuestras familias, a vuestras comunidades, a vuestras parroquias y a toda vuestra diócesis.

San Pío de Pietrelcina - 23 de septiembre


El padre Francesco Forgione nació en Pietrelcina, provincia de Benevento, el 25 de mayo de 1887. Sus padres fueron Horacio Forgione y María Giuseppa. Creció dentro de una familia humilde, pero como un día él mismo dijo, nunca careció de nada. Fue un niño muy sensible y espiritual. En la Iglesia Santa María de los Ángeles, la cual se podría decir fue como su hogar, fue bautizado, hizo la Primera Comunión y la Confirmación. También en esta misma Iglesia fue donde a los cinco años se le apareció el Sagrado Corazón de Jesús. Más adelante empieza a tener apariciones de la Virgen María que durarían por el resto de su vida. Ingresó a la Orden de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone en enero de 1903. El día anterior de entrar al Seminario, Francisco tuvo una visión de Jesús con su Santísima Madre. En esta visión Jesús puso su mano en el hombro de Francisco, dándole coraje y fortaleza para seguir adelante. La Virgen María, por su parte, le habló suave, sutil y maternalmente penetrando en lo más profundo de su alma. Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1910 en la Catedral de Beneveto, y en febrero de ese año se estableció en San Giovanni Rotondo, donde permaneció hasta su muerte, el 23 de setiembre de 1968. Poco después de su ordenación, le volvieron las fiebres y los males que siempre le aquejaron durante sus estudios, y es enviado a su pueblo, Pietrelcina, para que se restableciera de salud. Luego de 8 años de sacerdocio, el 20 de setiembre de 1918, recibe los estigmas de Nuestro Señor Jesucristo en sus manos, pies y costado izquierdo, convirtiéndose en el primer sacerdote estigmatizado. En una carta que escribe a su director espiritual los describe así: "En medio de las manos apareció una mancha roja, del tamaño de un centavo, acompañada de un intenso dolor. También debajo de los pies siento dolor". Más adelante, en el año de 1940 proyectó un hospital que se denominó "Casa del Alivio del Sufrimiento" -el más importante del sur de Italia-, cuya construcción culminó en 1956. El 20 de septiembre de 1968 el Padre Pío cumplió 50 años de haber recibido por primera vez los estigmas del Señor Jesús. El Padre Pío celebró la Misa a la hora acostumbrada. Alrededor del altar hubieron 50 grandes macetas con rosas rojas para sus 50 años de sangre... A los dos días murmurando por largas horas "Jesús, María!", muere el Padre Pío, el 22 de septiembre de 1968. Los que estaban presentes quedaron largo tiempo en silencio y en oración. Después estalló un largo e irrefrenable llanto. El funeral del Padre Pío fue impresionante ya que se tuvo que esperar cuatro días para que la multitud de personas pasaran a despedirse. Se calcula que más de cien mil personas participaron del entierro. Al morir desaparecieron los estigmas con el cual el Señor ha confirmado su origen místico y sobrenatural. Muchas han sido las sanciones y conversiones concedidas por la intercesión del Padre Pío e innumerables milagros han sido reportados a la Santa Sede. El 18 de diciembre, de 1997, Su Santidad Juan Pablo II pronunció venerable al Padre Pío. Este paso, aunque no tan ceremonioso como la beatificación y canonización, es ciertamente la parte más importante del proceso. Fue beatificado por su S.S. Juan Pablo II el 2 de mayo de 1999 en una solemne Concelebración Eucarística en la Plaza San Pedro. El 16 de junio del 2002 fue declarado San Pío de Pietrelcina en presencia de S.S. Juan Pablo II, en una solemne misa en la Plaza San Pedro.

Santa Tecla - 23 de septiembre


En el año 48 llegaron a Iconio San Pablo y San Bernabé, en su segundo viaje misional. Iconio, ciudad floreciente todavía, tenía en el comienzo del cristianismo una importante colonia judía. Un poco antes de entrar en ella —dice una de las más antiguas leyendas hagiográficas del cristianismo—, los dos apóstoles encontraron un hombre, que se postró delante de ellos y los invitó a hospedarse en su casa. Se llamaba Onesíforo. Pablo le siguió, y al llegar a la puerta, todos le recibieron con este saludo: "Bienvenido seas, servidor del Dios verdadero". El apóstol entró, rompió el pan, dobló las rodillas y habló acerca de la continencia y la resurrección. Este relato no tiene nada de inverosímil, puesto que Onesíforo pudo conocer a San Pablo en sus años de Tarso.

Diariamente —continúa la leyenda— Pablo predicaba en la casa de un amigo con las puertas abiertas. Y había enfrente una casa grande y rica, y en la casa una joven hermosa, que no se cansaba de escuchar su palabra. Día y noche se la veía clavada a la ventana, sin pestañear, sin comer, sin moverse un instante. Tenía el nombre de Tecla, vivía con su madre Teoclia y con frecuencia iba a visitarla un joven, llamado Tamiris, a quien había sido prometida en matrimonio. Alarmada por la actitud de su hija, que seguía junto a la ventana en actitud de éxtasis, Teoclia llamó a Tamiris con urgencia, pero ni la venida del joven pudo sacarla de aquel extraño arrobamiento. En consecuencia, Pablo fue denunciado como embaucador y hechicero. Se le condenó y se le llevó a la cárcel. Tecla entonces salió de su casa, y soltando los aros de oro que rodeaban sus brazos, se los dio al portero. A la puerta de la cárcel se acordó de que llevaba un espejo de plata para comprar al carcelero. Entró rebosante de alegría, y sentada a los pies del prisionero, escuchaba horas y horas las grandezas de Dios. El amor de Tamiris se trueca en odio, la misma madre se hace acusadora de su hija delante del gobernador; Pablo es flagelado y desterrado; en la playa se enciende una inmensa hoguera para castigar a su discípula, pero Tecla se salva milagrosamente, huye en busca del hombre que le había enseñado la ciencia de la vida, e iluminada por la promesa de las bienaventuranzas, recorre el mundo presa de una embriaguez divina.

¿Qué hay de verdad en todo esto? Es difícil contestar, pero es un hecho que la figura de la virgen de Iconio ilumina y perfuma las primitivas comunidades cristianas. Se relatan sus visiones, sus raptos, sus viajes; se habla de su belleza y su sabiduría; se la presenta como la personificación viviente de la doctrina predicada por San Pablo. No obstante, parece como si la realidad se perdiese en el laberinto de la fábula. Desde principios del siglo II corre la novela de Los viajes de Pablo y Tecla, urdida con piadosos discursos, esmaltada de prodigios extravagantes, henchida de sucesos inverosímiles. Se dice que San Juan, que dirigía aún las iglesias asiáticas, protestó; y Tertuliano asegura en su libro De baptismo, cap. 17, que su autor, un sacerdote, fue despojado de su dignidad. Más tarde, San Jerónimo, coloca entre los apócrifos Ios viajes de Pablo y Tecla y toda la fábula del león bautizado" (De viris illustribus, VII). No obstante, el apócrifo recorre el mundo en todos los lugares orientales, y la imagen de Tecla sigue brillando esplendorosa en el amanecer del cristianismo. Los mártires la invocan en las llamas, su sabiduría es celebrada en todo el Oriente, y los Padres de la Iglesia griega cantan sus virtudes y sus triunfos. "A ella —dice San Metodio en el Banquete de las diez vírgenes— la más bella y florida de las coronas, porque brilló sobre todas en el heroísmo de la virtud", y el mismo San Jerónimo, que catalogaba su leyenda entre los apócrifos, cree que había en ella algo de verdad, puesto que, al terminar su carta a Eustoquio, evoca el día de la partida, "en que María avance hacia el alma triunfadora y Tecla se apresure radiante para abrazarla", y en su Crónica, en el año 376, recuerda que Melania llegó a Jerusalén, "donde sus virtudes hicieron de ella una nueva Tecla". Por la vida de San Martín sabemos que el Santo recibía frecuentemente la visita de Inés, Tecla y María, así como de los apóstoles Pedro y Pablo.

El centro del culto de la "protomártir semejante a los apóstoles", estaba en Meriamlik, cerca de Selefkie o Seleucia. La basílica de la Santa, uno de los más concurridos santuarios de la antigüedad, era una construcción monumental, magníficamente decorada. Bajo el templo se encontraba la gruta en que Tecla habría terminado su vida antes de desaparecer tras de la roca, que se cerró para ocultar su cuerpo. Lo propio de este culto es que en él falta la tumba. San Basilio, en el libro de los Milagros, nos habla de las impresiones de los peregrinos del siglo V. "Uno ensalza el esplendor de las fiestas, otro la inmensa multitud de los visitantes, otro el gran número de Ios obispos, otro la elocuencia de los oradores, otro la belleza de la salmodia, otro la concurrencia de los fieles a los oficios de la noche, otro la magnificencia de las ceremonias, otro la piedad de los asistentes, o los apretujones de la multitud, o el calor sofocante, o el oleaje de los que entran y salen, los gritos, las disputas, el desorden y hasta las disputas por ocupar los primeros puestos durante la celebración de los santos misterios." Entre los milagros que nos cuenta el obispo de Seleucia hay algunos que nos recuerdan casos parecidos de los templos paganos, como este que antaño se había atribuido a Asclepios: "Una madre presenta ante la Santa a su hija, que estaba a punto de perder un ojo; la lleva al parque de las aves, y mientras la niña juega con ellas, un ganso le pica en el ojo enfermo. Hubo gritos y lamentos, pero pronto pudo verse que el ave había hecho reventar un abceso, con lo cual la paciente sanó rápidamente".

El poder de la Santa atraía peregrinos de todas las regiones del Imperio. Allí se postró Gregorio de Nacianzo; allí se presentó muchas veces Tarasio, corresponsal de San Isidoro de Pelusio; allí llegó también, en 415, la monja española Eteria, que oró junto al martyrium, y mandó luego que la leyesen las actas de la Santa. Jerusalén tenía también su iglesia de Santa Tecla, situada en Bethfagé; la tenían también Antioquía y Constantinopla, y en Chipre había cinco localidades con el nombre de Hagia-Thekla, con ferias el 24 de septiembre, que era, según los calendarios orientales más antiguos, el día de su fiesta. En 1320, el brazo de la Santa, lo único que había quedado al desaparecer detrás de la roca, fue trasladado de Armenia a Tarragona, cuya catedral está consagrada a su memoria. De aquí el culto que se le rinde en el Levante español. Un primitivo de la escuela levantina, tal vez Jacomart, representa a San Martín hablando con Nuestra Señora, con Santa Tecla y Santa Inés, inspirándose en el relato de Sulpicio Severo.

JUSTO PÉREZ DE URBEL, O. S. B.

martes, 22 de septiembre de 2009

Santo Niño de Praga


Fue en la España de la Contra-Reforma, durante el llamado “siglo de oro”, donde, a partir de la costumbre introducida por Santa Teresa en sus conventos, comenzó a difundirse la veneración por imágenes del Niño Jesús de pie, devoción que después alcanzaría a toda la Cristiandad.

Confidente del Divino Infante

En el siglo XVII, le cupo a una hija de Santa Teresa ser la confidente del Niño Jesús y la propagadora de su devoción. Se trata de la Venerable Margarita del Santísimo Sacramento (1619?1648), carmelita del convento de Beaune, Francia.

“Yo te elegí para honrar y hacer visible en ti mi infancia y mi inocencia, cuando yo yacía en el pesebre”, le dijo el Niño Dios, mientras rezaba delante de una imagen suya existente en el convento, conocida como El Rey de la Gloria. La religiosa fundó la Familia del Niño Jesús, obra destinada a celebrar con fervor la Santa Navidad, recordándola los 25 de cada mes. 2

Dos siglos más tarde, otra carmelita, Santa Teresita del Niño Jesús ( + 1897) honró de un modo especial al Dios Niño, no solo al elegirlo para su nombre de religiosa, sino inaugurando la vía de la Infancia Espiritual. Una imagen del Niño Jesús de Praga existente en el claustro del convento fue objeto de su especial devoción.

La maravilla de Praga

Entre las innumerables edificaciones dignas de mención en la privilegiada ciudad de Praga figura la iglesia de Nuestra Señora de las Victorias, primer santuario barroco local, erigido en la primera mitad del siglo XVII.

En 1624 el Emperador Fernando II, en acción de gracias por la victoria alcanzada durante la Guerra de los Treinta Años contra el príncipe elector del Palatinado, el calvinista Federico, llamó a los Carmelitas Descalzos y les entregó la iglesia rebautizada con el nombre de Santa María de la Victoria. Allí está la encantadora imagen del Pequeño Rey, como es conocido el Niño Jesús de Praga.

Unos años más tarde, Fray Juan Luis de la Asunción, entonces Prior de los Carmelitas Descalzos de aquella ciudad, le comunicó a sus religiosos que había tenido una moción interior en el sentido de que venerasen de un modo particular al Niño Dios, para que protegiese a la comunidad y a fin de que los novicios aprendiesen como Él a hacerse pequeñitos para entrar en el reino de los Cielos.

Casi simultáneamente la Providencia inspiró a la princesa Polyxena de Lobkowicz a donar al convento carmelita una imagen de cera del Niño Jesús que poseía. Al entregársela al prior, le dijo: “Yo os ofrezco, querido padre, lo que más quiero en el mundo. Honrad a este Niño Jesús y estad seguro de que, mientras lo venerareis, nada os faltará”.

Fray Juan Luis agradeció el regalo, que venía tan milagrosamente al encuentro de su deseo, y ordenó que la imagen fuese colocada en el altar del oratorio del noviciado, donde los religiosos obtuvieron del Niño Jesús favores muy especiales en tiempos de miseria.

Fray Cirilo,
apóstol del Niño Jesús


Habitaba ese convento un joven sacerdote, Fray Cirilo de la Madre de Dios, que, habiendo dejado el ramo carmelita mitigado, abrazó la reforma de Santa Teresa. Sin embargo, en vez de encontrar la paz que tanto esperaba, se sentía como un réprobo, sufriendo las penas del infierno. Nada lo consolaba o apaciguaba.

El prior, notándolo triste y abatido, le preguntó qué estaba sucediendo. Fray Cirilo le abrió el corazón, contando todas sus penas. “Una vez que la Navidad se aproxima, le dijo el prior, ¿por qué no se pone a los pies del Santo Niño y le confía todas sus penas? Verá como Él lo ayudará”.

Obedeciendo, Fray Cirilo se dirigió a la imagen del Niño Jesús: “¡Querido Niño, mirad mis lágrimas! Estoy a vuestros pies, ¡ten piedad de mí!” Al instante, sintió que un rayo de luz penetraba su alma, haciendo desaparecer todas las angustias, dudas y sufrimientos.

Conmovido y sumamente agradecido, Fray Cirilo se volvió un verdadero apóstol del Divino Infante.

Ataque sacrílego de protestantes

Mientras tanto, los protestantes se reagruparon en noviembre de 1631, bajo el mando del príncipe elector de Sajonia, y asediaron nuevamente Praga. Hubo pánico entre los imperiales y la angustia dominó a los habitantes de la ciudad. Muchos huyeron.

Los soldados protestantes invadieron las iglesias, profanando y destruyendo objetos del culto católico. Pusieron en prisión a los frailes Carmelitas y saquearon el convento. Al ver la imagen del Niño Jesús, comenzaron a reír y burlarse de ella. Uno de los soldados seccionó con la espada las manitos de la imagen y la arrojó entre los escombros a que había quedado reducido el altar.

Allí quedó olvidada la imagen y cuando tres años después, firmada la paz, los carmelitas volvieron a su convento, no pudo ser encontrada pese a la minuciosa búsqueda de Fray Cirilo.

Pronto sin embargo volvió la guerra y los suecos, rompiendo los acuerdos, sitiaron nuevamente Praga. El prior recomendó a sus frailes que rezasen, pues esta vez sólo la oración podía salvarlos. Entonces Fray Cirilo sugirió que se encomendasen al Pequeño Rey y se puso a buscar nuevamente la imagen. Después de mucho trabajo, la encontró detrás del altar, cubierta de polvo y suciedad. Con alegría, la llevó al prior. Delante de la imagen con las manos seccionadas, los frailes oraron fervorosamente por la salvación de la ciudad, lo que realmente se dio: los suecos levantaron el cerco.

Milagrosa restauración

Cierto día Fray Cirilo estaba en oración delante del Niño Dios, pidiendo por la comunidad, cuando Éste le dijo con tristeza: “Ten piedad de mí, y yo tendré piedad de ti. Restitúyeme las manos que me cortaron los herejes. Cuanto más me honrareis, más os favoreceré”.

Profundamente afligido, el fraile pidió a Dios le diese los medios para cumplir esa misión. La ayuda llegó de manera inesperada cuando un noble extranjero le pidió confesarse y le dejó una limosna de cien florines. Fray Cirilo buscó al prior y le pidió por lo menos un florín para restaurar la imagen. Pero el prior, se lo negó y le ordenó llevar a su celda al Pequeño Rey hasta que pudiera ser restaurado.

Se le apareció entonces la Santísima Virgen y le hizo comprender que el Niño Jesús debería ser restaurado cuanto antes y expuesto a la veneración de los fieles en una capilla a Él dedicada. ¡Siempre es Nuestra Señora quien conduce a Jesús!

Elegido un nuevo prior y después de algunos contratiempos y nuevos pequeños milagros, la imagencita fue restaurada y colocada dentro de una urna de cristal próxima a la sacristía.

Cuando Fray Cirilo murió en 1675, a la edad de 85 años, la imagen había sido entronizada en un magnífico altar de la iglesia de Santa María de la Victoria y la devoción al Niño Jesús de Praga se había difundido en todas las clases sociales.

En 1784, el impío Emperador José II suprimió el convento de los Carmelitas y confió la iglesia a la Orden de Malta. Sin la asistencia de los Carmelitas, el culto al Niño Jesús decayó. Ello no impidió que, desde Praga, esa devoción se fuera difundiendo por toda Europa, América y la India.

Durante las tiranías nazi y comunista

Durante la Segunda Guerra Mundial, Praga fue ocupada por los nazis y después el flagelo comunista se abatió sobre el país durante casi 50 años. Pero ni uno ni otro enemigo de la Fe católica osaron atentar contra la milagrosa imagen.

Los comunistas transformaron a Praga en capital de la entonces Checoslovaquia, Estado ateo donde no había libre ejercicio del culto. La devoción al Niño Jesús quedó restringida a quienes frecuentaban la iglesia y al apostolado. de las monjas carmelitas que pintaban estampas con el Santo Niño y las enviaban clandestinamente a conventos europeos.

Finalmente, a fines de la década de los ochenta, al caer la dictadura comunista, surgió la nueva República Checa, independiente y soberana. Fue restablecida la libertad civil y religiosa. El nuevo Arzobispo de Praga, él mismo víctima de la represión comunista, se empeñó en el reflorecimiento de la devoción al Niño Jesús. A su invitación, dos frailes carmelitas, fueron a Praga para reabrir el convento y estimular esa sublime devoción.

Notas
1. Este articulo fue basado en la obra El Pequeño Rey, de la Hna. Giovanna della Croce, C.S.C., traducción al español por el P. Juan Montero Aparicio, AGAM, Madonna dell’Olmo, Cuneo, ltalia.

2. Cfr. Les Petits Bollandistes, Vies des Saints, Bloud et Barral, Libraires?Éditeurs, París, 1882, tomo 15, p. 379.

SS Benedicto XVI coronará al Santo Niño de Praga


Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI impondrá una corona al Santo Niño Jesús de Praga, una de las figuras religiosas más famosas y veneradas del mundo, el próximo 26 de septiembre durante un viaje apostólico a la República Checa.

En declaraciones a la prensa este martes, el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, confirmó que la visita a la imagen del Niño Jesús será una de las primeras actividades del pontífice durante la gira que se extenderá hasta el 28 de septiembre.

Se trata del viaje internacional número 13 que llevará a cabo desde su llegada al pontificado en 2005, y el séptimo al continente europeo.

Joseph Ratzinger había estado en Praga en 1992 cuando aún guiaba la Congregación para la Doctrina de la Fe.

El itinerario papal iniciará el sábado por la mañana con el vuelo Roma-Praga, luego en el aeropuerto Stará Ruzyne de la capital checa pronunciará un discurso en una ceremonia de bienvenida.

Por la tarde de ese día sostendrá un encuentro privado con el presidente de la República Checa, Vaclav Klaus; y después se reunirá con autoridades políticas, civiles y diplomáticas.

Además presidirá el rezo de las vísperas con sacerdotes, religiosas, seminaristas y laicos.

De acuerdo a Lombardi es previsible que, en sus discursos, el Papa defienda el reclamo de la Iglesia Católica sobre algunas de sus antiguas posesiones expropiadas por el régimen comunista.

Recordará el 20 aniversario de la caída del muro de Berlín, además de subrayar la importancia de los valores cristianos para la formación de Europa "ya que la República Checa se encuentra en el centro histórico y cultural de Europa".

El programa del domingo 27 incluye el traslado del líder religioso hasta la capital de la región de Moravia, Brno, donde presidirá una misa a la cual se esperan unas 200 mil personas. Al finalizar regresará a la capital.

Ese día concluirá con un encuentro con líderes ecuménicos y otra reunión con representantes del mundo académico del país, este último tendrá lugar en el Salón Vladislav del Castillo de Praga.

El lunes 28 de septiembre Benedicto XVI visitará la iglesia de San Wenceslao en Stará Boleslav y en la explanada de Vía de Melnik encabezará la santa misa en recuerdo del santo patrono checo.

Tras un almuerzo con obispos de ese país participará de una ceremonia de despedida en el aeropuerto de Stará Ruzyne donde abordará el avión que lo conducirá a Roma.

lunes, 21 de septiembre de 2009

San Mateo, Apóstol y Evangelista - 21 de septiembre


San Mateo es el séptimo de los apóstoles escogidos por Jesús. Le habían precedido Andrés y Pedro, Juan y Santiago, Felipe y Bartolomé, simples pescadores. Mateo era publicano, del gremio odioso y despreciable de los que cobraban impuestos a favor del extranjero opresor.

Eran tan despreciables estos colaboracionistas con el poder de Roma que, cuando los fariseos quieren acusar a Jesús, dirán de El que come con publicanos y pecadores, que para ellos significaba lo mismo. Jesús les devolverá la acusación y les dirá a los fariseos que los publicanos y las prostitutas les precederán en el reino de los cielos.

Uno de estos publicanos era Leví Mateo. La elección sucedió en Cafarnaún, cruce de caminos y punto estratégico, donde Leví tenía su mesa de recaudación. La escena es sugestiva por la rapidez de los movimientos. Pasaba por allí Jesús, vio sentado a Leví cobrando los impuestos y, sin preámbulos, le dijo: "Sígueme". Y él, dejándolo todo, se levantó y echó a andar en pos de Jesús. Respuesta rápida, incondicional, definitiva. Dejaba una ganancia segura, pero conseguía otra mejor: la amistad con Jesús. Había que celebrarlo y lo celebró con un banquete presidido por el mismo Jesús.

El Maestro le había fascinado y en adelante ya no recogerá siclos y dracmas, sino palabras de vida y tesoros de verdad. Deja para siempre toda su vida pasada y cambia el nombre de Leví por Mateo, don de Dios.

Toda su atención será ahora ser un verdadero discípulo del Maestro, escuchar atentamente sus palabras y rumiarlas para recordarlas. Luego las recogerá minuciosamente en un libro, en el que sólo le interesará la persona de Jesús. De sí sólo dirá que fue un publicano, para que resalte más la bondad del divino Maestro que un día lo llamó.

Por eso Mateo, además de apóstol, es evangelista. Su Evangelio, posterior al de Marcos, sigue el mismo esquema que Marcos. Pero inserta también gran cantidad de material nuevo, la mitad de su Evangelio. El amable recaudador supo ahora recoger con cariño y precisión las palabras de Jesús. Antes de alejarse, como los demás apóstoles, a predicar el Evangelio, quiso dejarnos escrito lo que él había visto y oído al Maestro.

Mateo escribió en arameo, la lengua de Jesús. Hoy sólo tenemos la traducción griega, pero aparece en muchos detalles su origen semita, como cuando habla de las tradiciones mosaicas y del templo donde se paga la menta y el comino, de las filacterias, del gusto de los escribas por llamarse Rabbí, y por las palabras arameas raca, córbona, gábbata y otras.

Escribiría su Evangelio unos quince años después de la muerte de Jesús. Como Marcos y Lucas, reproduce en su Evangelio la enseñanza apostólica que durante tres lustros han predicado los apóstoles acerca de Jesús.

Mateo dirige su Evangelio a los israelitas convertidos. Por eso presenta a Jesús como el Mesías anunciando en el Antiguo Testamento, en el que se cumplen las profecías. Es el que ha conservado más palabras de Jesús. Utiliza mucho la expresión "reino de Dios o reino de los cielos" y presenta a la Iglesia como poseedora de los privilegios que tenía Israel.

Según los Bolandistas, San Mateo se trasladó a Etiopía a predicar el Evangelio. Realizó muchos milagros y se convirtieron al cristianismo la familia real, la corte y el pueblo. Probablemente predicó también en Persia. Según una tradición muy antigua, murió martirizado un 21 de septiembre. Su cuerpo fue trasladado a Salerno por orden del Gregorio VII.

Este seguidor de Jesús no es mencionado en el cuarto evangelio, y Marcos y Lucas solo transmiten su nombre en sus listas de los Doce. El primer evangelio, en cambio, le aplica a él la narración de vocación que los otros sinópticos adjudican al recaudador Leví, el hijo de Alfeo, y a su nombre en la lista de los Doce añade la determinación el recaudador. La lectura concordista ha tendido a ver en Leví y Mateo la misma persona con dos nombres; pero tal lectura hoy está más bien abandonada.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...