jueves, 26 de noviembre de 2009

Beato Santiago Alberione - 26 de noviembre

El Padre Santiago Alberione, Fundador de la Familia Paulina, fue uno de los apóstoles más creativos del siglo XX. Nacido en San Lorenzo di Fossano (Cúneo, Italia) el 4 de abril de 1884, recibió el bautismo al día siguiente. La familia Alberione, compuesta por Michele y Teresa Allocco más seis hijos, pertenecía a la clase campesina, era profundamente cristiana y trabajadora.

El pequeño Santiago, cuarto de los hijos, experimenta pronto la llamada de Dios: el primer año de la escuela elemental, al preguntarle la maestra qué hará cuando sea mayor, respondió: “Quiero ser cura”. Los años de la niñez se orientan en esa dirección.

Trasladada la familia al pueblecito de Cherasco, parroquia de San Martín, diócesis de Alba, el párroco don Montersino ayuda al adolescente a tomar conciencia y a responder a la llamada. A los 16 años, Santiago es admitido en el seminario de Alba y enseguida se encuentra con quien le será padre, guía, amigo y consejero durante 46 años: el canónigo Francisco Chiesa.

Al término del Año Santo 1900, habiéndose sentido interpelado por la encíclica de León XIII “Tametsi futura”, Santiago vive la experiencia determinante de su vida. La noche del 31 de diciembre de 1900, puente entre los dos siglos, el joven seminarista reza cuatro horas seguidas ante el Smo. Sacramento y proyecta en la luz de Dios su futuro. Una “luz especial ” le vino de la Hostia, y desde aquel momento se siente “profundamente obligado a prepararse para hacer algo por el Señor y por los hombres del nuevo siglo”: “obligado a servir a la Iglesia” con los nuevos medios que el ingenio humano presentaba.

El itinerario del joven Alberione prosigue intensamente durante los años del estudio de la filosofía y la teología. El 29 de junio de 1907 es ordenado sacerdote. Sigue una breve pero decisiva experiencia pastoral en Narzole (Cúneo), como vicepárroco. Allí encuentra al jovencito José Giaccardo, que para él será lo que fue Timoteo para el apóstol Pablo. Y también allí, el P. Alberione madura la comprensión de lo que puede hacer la mujer implicada en el apostolado.

En el seminario de Alba desempeña el cargo de Padre espiritual de los seminaristas mayores y menores, y da clases de varias asignaturas. Se presta para la predicación, catequesis y conferencias en diversas parroquias de la diócesis. Dedica asimismo mucho tiempo al estudio sobre la situación de la sociedad civil y eclesial de su tiempo y sobre las nuevas necesidades que se entrevén.

Comprende que el Señor le guía a una misión nueva: predicar el Evangelio a todos los pueblos, en el espíritu del apóstol Pablo, utilizando los medios modernos de comunicación. Atestiguan tal orientación dos libros suyos: Apuntes de teología pastoral (1912) y La mujer asociada al celo sacerdotal (1911-1915).

Dicha misión, para tener carisma y continuidad, debe ser asumida por personas consagradas, pues “las obras de Dios se hacen con los hombres de Dios”. Y así, el 20 de agosto de 1914, mientras en Roma muere el papa Pío X, en Alba el P. Alberione da inicio a la “Familia Paulina” con la fundación de la Pía Sociedad de San Pablo. El comienzo es pobrísimo, de acuerdo con la pedagogía divina: “empezar siempre desde un pesebre”.

La familia humana —en la que el P. Alberione se inspira— está compuesta de hermanos y hermanas. La primera mujer que sigue al P. Alberione es una muchacha veinteañera de Castagnito (Cúneo): Teresa Merlo. Con su aporte, Alberione da comienzo a la congregación de las Hijas de San Pablo (1915). Lentamente la “Familia” se desarrolla, las vocaciones masculinas y femeninas aumentan, el apostolado se delinea y toma forma.

En diciembre de 1918 se produce una primera partida de “hijas” hacia Susa (Turín): empieza una intrépida historia de fe y de iniciativas, que engendra incluso un estilo característico, denominado “a la paulina”. Este camino parece interrumpirse en 1923, cuando el P. Alberione enferma gravemente y el diagnóstico de los médicos no deja esperanzas. Pero el Fundador reemprende milagrosamente el camino: “San Pablo me curó”, comentará después. Por entonces aparece en las capillas paulinas la frase que, en sueño o en revelación, el divino Maestro dirige al Fundador: “No temáis - Yo estoy con vosotros - Desde aquí quiero iluminar - Caminad en continua conversión”.

Al año siguiente viene a la vida la segunda congregación femenina: las Pías Discípulas del Divino Maestro, para el apostolado eucarístico, sacerdotal, litúrgico. A guiarlas en la nueva vocación, el P. Alberione llama a la joven Hna. Ma. Escolástica Rivata, que morirá a los noventa años en olor de santidad.

En el campo apostólico, el P. Alberione promueve la impresión de ediciones populares de los Libros Sagrados, y con las publicaciones periódicas se lanza a las formas más rápidas para hacer llegar el mensaje de Cristo a los lejanos. En 1912 ya había aparecido la revista Vida Pastoral destinada a los párrocos; El Domingo, hojita semanal para la animación de la liturgia dominical, sale en 1921; en 1931 nace Familia Cristiana, revista semanal con la finalidad de alimentar la vida cristiana de las familias. Seguirán: La Madre de Dios (1933), “para desvelar a las almas las bellezas y las grandezas de María”; Pastor bonus (1937), revista mensual en latín; Camino, Verdad y Vida (1952), revista mensual para dar a conocer y enseñar la doctrina cristiana; La Vida en Cristo y en la Iglesia (1952), con el fin de hacer “conocer los tesoros de la Liturgia, difundir cuanto sirve a la Liturgia, vivir la Liturgia según la Iglesia”. El P. Alberione piensa también en los muchachitos: para ellos empieza a publicar en 1924 Il Giornalino 1.

Se pone mano asimismo a la construcción del gran templo dedicado a san Pablo en Alba. Seguirán los otros dos a Jesús Maestro (en Alba y Roma) y el santuario a la Reina de los Apóstoles (Roma). Sobre todo se mira a salir de los confines locales y nacionales. En 1926 nace la primera Casa filial en Roma, seguida en los años sucesivos por muchas fundaciones en Italia y en otras naciones.

Entretanto crece el edificio espiritual: el Fundador inculca el espíritu de entrega mediante “devociones” de fuerte dinamismo apostólico: a Jesús Maestro y Pastor “Camino y Verdad y Vida”, a María Madre, Maestra y Reina de los Apóstoles; a san Pablo apóstol. Es precisamente la referencia al Apóstol lo que califica en la Iglesia a las nuevas instituciones como “Familia Paulina”. La meta ansiada por el Fundador como primer empeño, es la conformación plena con Cristo: acoger todo el Cristo Camino y Verdad y Vida en toda la persona, mente, voluntad, corazón, fuerzas físicas. Orientación codificada en el librito Donec formetur Christus in vobis (1932).

En octubre de 1938 el P. Alberione funda la tercera congregación femenina: las Hermanas de Jesús Buen Pastor o “Pastorcitas”, destinadas al apostolado pastoral directo en auxilio de los Pastores.

Durante el obligado paréntesis de la segunda guerra mundial (1940-1945), el Fundador no se detiene en su itinerario espiritual. Va acogiendo en medida creciente la luz de Dios en un clima de adoración y contemplación. De ello son testimonio los Cuadernillos espirituales, en los que anota las inspiraciones y los medios que adoptar para responder al proyecto de Dios. En esta atmósfera espiritual nacen las meditaciones que cada día dicta a los hijos e hijas, las directrices para el apostolado, la predicación de incontables retiros y cursos de ejercicios (recogidos en sendos opúsculos). El empeño del Fundador es siempre el mismo: hacer comprender a todos que “la primera preocupación en la Familia Paulina será la santidad de la vida, la segunda la santidad de la doctrina”. A la luz de esto hay que entender su Proyecto de una enciclopedia sobre Jesús Maestro (1959).

En 1954, recordando el 40 aniversario de fundación, el P. Alberione aceptó por primera vez que se escribiera de él en el volumen Mi protendo in avanti 2, y consintió en facilitar algunos apuntes suyos acerca de los orígenes de la fundación. Surgió así el librito Abundantes divitiæ gratiæ suæ, que se considera como la “historia carismática de la Familia Paulina”. Familia que fue completándose entre 1957 y 1960, con la fundación de la cuarta congregación femenina, el Instituto Regina Apostolorum para las vocaciones (Hermanas “Apostolinas”), y de los Institutos de vida secular consagrada: San Gabriel Arcángel, Virgen de la Anunciación, Jesús Sacerdote y Santa Familia. Diez instituciones (incluidos los Cooperadores Paulinos), unidos todos ellos por el mismo ideal de santidad y de apostolado: la reafirmación de Cristo “Camino, Verdad y Vida” en el mundo, mediante los instrumentos de la comunicación social.

A lo largo de los años 1962-1965, el P. Alberione es protagonista silencioso pero atento del Concilio Vaticano II, a cuyas sesiones participa diariamente. Entre tanto, no faltan tribulaciones y sufrimientos: la muerte prematura de sus primeros colaboradores, Timoteo Giaccardo y Tecla Merlo; la preocupación por las comunidades en países con dificultades y, personalmente, una martirizadora escoliosis, que le atormentaba noche y día.

Vivió 87 años. Cumplida la obra que Dios le había encargado, el 26 de noviembre de 1971 dejó la tierra para ocupar su sitio en la Casa del Padre. Sus últimas horas se vieron confortadas con la visita y la bendición del papa Pablo VI, que nunca ocultó su admiración y veneración por el P. Alberione. Es conmovedor el testimonio que dio de él en la audiencia concedida a la Familia Paulina el 28 de junio de 1969 (el Fundador tenía 85 años):

“Miradlo: humilde, silencioso, incansable, siempre alerta, siempre ensimismado en sus pensamientos, que van de la oración a la acción, siempre atento a escrutar los “signos de los tiempos”, es decir, las formas más geniales de llegar a las almas... Nuestro P. Alberione ha dado a la Iglesia nuevos instrumentos para expresarse, nuevos medios para vigorizar y ampliar su apostolado, nueva capacidad y nueva conciencia de la validez y de la posibilidad de su misión en el mundo moderno y con los medios modernos. Deje, querido P. Alberione, que el Papa goce de esta prolongada, fiel e incansable fatiga y de los frutos por ella producidos para gloria de Dios y bien de la Iglesia”.

El 25 de junio de 1996, el papa Juan Pablo II firmó el Decreto con el que se reconocen las virtudes heroicas del futuro Beato.

(1) El Periodiquillo

(2) Me lanzo adelante

San Leonardo de Puerto Mauricio - 26 de noviembre

Leonardo ha sido uno de los mejores predicadores que ha tenido Italia, y logró popularizar por todo el país el rezo del santo Víacrucis.

Nació en Puerto Mauricio,Italia, en el año 1676.

Estudió con los jesuitas en Roma. Y a los 21 años logró entrar en la Comunidad de los franciscanos. Una vez ordenado sacerdote se dedicó con gran éxito a la predicación pero uniendo este apostolado al más estricto cumplimiento de los Reglamentos de su comunidad, y dedicando largos tiempos al silencio y a la contemplación. Decía que hay que hacer penitencia para que el cuerpo no esclavice el alma y que es necesario dedicar buenos tiempos al silencio para tener oportunidad de que Dios nos hable y de que logremos escuchar sus mensajes.

Fue nombrado superior del convento franciscano de Florencia y allí exigía la más rigurosa obediencia a los severos reglamentos de la comunidad, y no recibía ayuda en dinero de nadie ni cobraba por la celebración de las misas. Como penitencia, él y sus frailes vivían únicamente de lo que recogían por las calles pidiendo limosna de casa en casa. Su convento se llenó de religiosos muy fervorosos y con ellos empezó a predicar grandes misiones por pueblos, campos y ciudades.

Un párroco escribía: "Bendita sea la hora en que se me ocurrió llamar al Padre Leonardo a predicar en mi parroquia. Sólo Dios sabe el gran bien que ha hecho aquí. Su predicación llega al fondo de los corazones. Desde que él está predicando no dan abasto todos los confesores de la región para confesar los pecadores arrepentidos".

El Padre Leonardo fundó una casa en medio de las más solitarias montañas, para que allá fueran a pasar unas semanas los religiosos que desearan hacer una época de desierto en su vida. En esta casa había que guardar el más absoluto silencio y no comer carne, sino solamente frutas y verduras. Había que dedicar bastante tiempo al rezo de los salmos, y hubo varios religiosos que rezaron allí hasta nueve horas diaria. Volvían a sus casas totalmente enfervorizados. El mismo santo se iba de vez en cuando a esa soledad a meditar, en absoluto silencio, y decía: "Hasta ahora he estado predicando a otros. En estos días tengo que predicarle a Leonardo".

Se fue a Roma a predicar unos días y allá lo tuvo el santo Padre predicando por seis años en la ciudad y sus alrededores. Al fin el Duque de Médicis, envió un navío con la orden expresa de volverlo a llevar a Florencia porque allá necesitaban mucho de su predicación. Las gentes acudían en tal cantidad a escuchar sus sermones, que con frecuencia tenía que predicar en las plazas porque los oyentes no cabían en los templos. Las conversiones eran numerosas y admirables.

San Leonardo estimaba muchísimo el rezo del Santo Viacrucis (las 14 estaciones del viaje de Jesús hacia la cruz). A él se debe que esta devoción se volviera tan popular y tan estimada entre la gentes devota. Como penitencia en la confesión ponía casi siempre rezar un Viacrucis, y en sus sermones no se cansaba de recomendar esta práctica piadosa. En todas las parroquias donde predicaba dejaba instaladas solemnemente las 14 estaciones del Viacrucis.

Logró erigir el Viacrucis en 571 parroquias de Italia.

Otras tres devociones que propagaba por todas partes eran la del Santísimo Sacramento, la del Sagrado Corazón de Jesús y la del Inmaculado Corazón de María. En este tiempo esas devociones estaban muchísimo menos popularizadas que ahora. A San Leonardo se le ocurrió una idea que después obtuvo mucho éxito: recoger firmas en todo el mundo para pedirle al Sumo Pontífice que declarara el dogma de la Inmaculada Concepción. Esto se hizo después en el siglo XIX y el resultado fue maravilloso: millones y millones de firmas llegaron a Roma, y así los católicos de todo el mundo declararon que estaban convencidos de que María sí fue concebida sin pecado original.

Daba dirección espiritual a muchas personas por medio de cartas. Se conservan 86 cartas que dirigió a una misma persona tratando de llevarla hacia la santidad.

Se le encomendó ir a predicar a la Isla de Córcega que estaba en un estado lamentable de abandono espiritual. Fue la más difícil de todas las misiones que tuvo que predicar. Él escribía: "En cada parroquia encontramos divisiones, odios, riñas, pleitos y peleas. Pero al final de la misión hacen las paces. Como llevan tres años en guerra, en estos años el pueblo no ha recibido instrucción alguna. Los jóvenes son disolutos, alocados y no se acercan a la iglesia, y lo grave es que los papás no se atreven a corregirlos. Pero a pesar de todo, los frutos que estamos consiguiendo son muy abundantes.

El Sumo Pontífice lo mandó volver a Roma para que se dedicara a predicar Retiros y Ejercicios a religiosos y monjas. Y el éxito de sus predicaciones era impresionante.

San Leonardo logró entonces cumplir algo que había deseado durante muchos años: poder erigir un Viacrucis en el Coliseo de Roma (que era un estadio inmenso para los espectáculos de los antiguos romanos, en el cual cabían 80,000 espectadores. Fue construido en tiempos de Vespasiano y Tito, año 70, y siempre había estado destinado a fines no religiosos. Sus impresionantes ruinas se conservan todavía). Desde San Leonardo se ha venido rezando el Viernes Santo el Viacrucis en el Coliseo, y casi siempre lo preside el Sumo Pontífice. El santo escribió entonces: "Me queda la satisfacción de que el Coliseo haya dejado de ser simplemente un sitio de distracción, para convertirse en un lugar donde se reza".

Ya muy anciano y muy desgastado de tanto trabajar y hacer penitencia, y después de haber pasado 43 años recorriendo todo el país predicando misiones, tuvo que hacer un largo viaje en pleno invierno. El Sumo Pontífice le mandó que ya no viajara a pie, sino en carroza, pero por el camino se destrozó el carruaje en el que viajaba y tuvo que seguir a pie, lo cual lo fatigó inmensamente.

El 26 de noviembre llegó a Roma y cayó en cama. En seguida envió un mensaje al Papa contándole que había obedecido su orden de volver a esa ciudad. A las nueve de la noche llegó un Monseñor con un mensaje muy afectuoso del Sumo Pontífice y una hora después murió nuestro santo. Era el año 1751.

San Leonardo de Puerto Mauricio nos ilumina sobre la importancia de la Santa Misa, diciendo que: " una Misa antes de la muerte puede ser más provechosa, que muchas después de ella".

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sacra Tridentina Synodus - San Pío X

20 de diciembre de 1905

El Sagrado Concilio de Trento, teniendo en cuenta las inefables gracias que provienen a los fieles cristianos de recibir la Santísima Eucaristía1, dice: Desearía, en verdad, el Santo Concilio que en cada una de las misas comulguen los fieles asistentes, no sólo espiritual, sino también sacramentalmente. Estas palabras dan a entender con bastantes claridad el deseo de la Iglesia de que todos los fieles diariamente tomen parte en el celestial banquete, para sacar de él más abundantes frutos de santificación.

2. Estos deseos coinciden con los en que se abrasaba nuestro Señor Jesucristo al instituir este divino Sacramento. Pues El mismo indicó repetidas veces, con claridad suma, la necesidad de comer a menudo su carne y beber su sangre, especialmente con estas palabras: Este es el pan que descendió del Cielo; no como vuestros padres comieron el maná y murieron: quien come este pan vivirá eternamente2. De la comparación del Pan de los Angeles con el pan y con el maná fácilmente podían los discípulos deducir que, así como el cuerpo se alimenta de pan diariamente, y cada día eran recreados los hebreos con el maná en el desierto, del mismo modo el alma cristiana podría diariamente comer y regalarse con el Pan del Cielo. A más de que casi todos los Santos Padres de la Iglesia enseñan que el pan de cada día, que se manda pedir en la oración dominical, no tanto se ha de entender del pan material, alimento del cuerpo, cuanto de la recepción diaria del Pan Eucarístico.

Deseos de Jesucristo y la Iglesia

3. Mas Jesucristo y la Iglesia desean que todos los fieles cristianos se acerquen diariamente al sagrado convite, principalmente para que, unidos con Dios por medio del Sacramento, en él tomen fuerza para refrenar las pasiones, purificarse de las culpas leves cotidianas e impedir los pecados graves a que está expuesta la debilidad humana; pero no precisamente para honra y veneración de Dios, ni como recompensa o premio a las virtudes de los que le reciben3. Por ello el Sagrado Concilio de Trento llama a la Eucaristía antídoto, con el que somos liberados de las culpas cotidianas y somos preservados de los pecados mortales4.

Los primeros fieles cristianos, entendiendo bien esta voluntad de Dios, todos los días se acercaban a esta mesa de vida y fortaleza. Ellos perseveraban en la doctrina de los Apóstoles y en la comunicación de la fracción del Pan5. Y que esto se hizo también durante los siglos siguientes, no sin gran fruto de la perfección y santidad, lo enseñan los Santos Padres y escritores eclesiásticos.

Tendencias encontradas

4. Pero cuando poco a poco hubo disminuido la piedad, y principalmente cuando más tarde se halló por doquier extendida la herejía jansenista, se comenzó a disputar acerca de las disposiciones necesarias para la frecuente y diaria comunión, y, como a porfía, cada cual las exigía mayores y más difíciles como absolutamente necesarias. Estas disputas dieron por resultado que sólo a poquísimos se tuviera por dignos de recibir diariamente la Santísima Eucaristía y sacar de este saludable Sacramento sus más abundantes frutos, contentándose los demás con alimentarse de él una vez al año, al mes, o, a lo sumo, a la semana. Es más, se llegó a tal exigencia que quedaban excluidas de frecuentar la Mesa celestial clases sociales enteras, como los comerciantes y las personas casadas.

Otros, a su vez, abrazaron la opinión contraria. Considerando éstos como mandada por derecho divino la Comunión diaria, para que no pasase un solo día sin comulgar, sostenían, a más de otras cosas fuera de la práctica ordinaria de la Iglesia, que debía recibirse la Eucaristía aun el día de Viernes Santo, y de hecho la administraban.

Doctrina de la Iglesia

5. No dejó la Santa Sede de cumplir su deber en cuanto a esto. Pues un decreto de esta Sagrada Congregación, que empieza Cum ad aures, del día 12 de febrero de 1679, aprobado por Inocencio XI, condenó estos errores y refrenó los abusos, declarando al mismo tiempo que todas las personas, de cualquier clase social, sin exceptuar en modo alguno a los comerciantes y casados, fueran admitidas a la Comunión frecuente, según la piedad de cada uno y el juicio de su confesor. El día 7 de diciembre de 1690 fue condenada por el decreto Sanctissimus Dominus noster, de Alejandro VIII, una proposición de Bayo que pedía de aquellos que quisieran acercarse a la sagrada Mesa, un amor de Dios purísimo sin mezcla de defecto alguno.

Con todo, no desapareció por completo el veneno jansenista, que había inficionado hasta las almas piadosas so pretexto del honor y veneración debidos a la Eucaristía. La discusión de las disposiciones para comulgar bien y con frecuencia, sobrevivió a las declaraciones de la Santa Sede; y así hasta teólogos de gran nombre juzgaron que sólo pocas veces, y cumplidas muchas condiciones, podía permitirse a los fieles la Comunión cotidiana.

6. No faltaron, por otra parte, hombres dotados de ciencia y piedad que abrieran fácil entrada a esta práctica tan saludable y acepta a Dios, enseñando, fundados en la autoridad de los Padres, que nunca la Iglesia había preceptuado mayores disposiciones para la Comunión diaria que para la semanal o mensual; y que eran muchísimo más abundantes los frutos de la Comunión diaria que los de la semanal o mensual.

Disciplina actual

7. Las discusiones sobre este punto han aumentado y se han agriado en nuestros días; en consecuencia, se inquieta la mente de los Confesores y la conciencia de los fieles, con no pequeño daño de la piedad y fervor cristianos. Por esto, hombres muy preclaros y Pastores de almas han suplicado rendidamente a nuestro Santísimo Señor, Pío Papa X, que resuelva con su autoridad suprema la cuestión acerca de las disposiciones para recibir diariamente la Eucaristía, para que esta costumbre tan saludable y tan acepta a Dios, no sólo no disminuya entre los fieles, sino más bien aumente y se propague por todas partes, precisamente en estos tiempos en que la Religión y la fe católica son combatidas por todos lados, y se echa tanto de menos el verdadero amor de Dios y la piedad. Y por ello, Su Santidad, deseando sobre todo, dado su celo y solicitud que el pueblo cristiano sea llamado al sagrado convite con muchísima frecuencia y hasta diariamente, y disfrute de sus grandísimos frutos, encomendó el examen y resolución de la predicha cuestión a esta Sagrada Congregación.

8. Y así, la Sagrada Congregación del Concilio, en la sesión plenaria del día 16 de diciembre de 1905, examinó detenidamente este asunto, y, ponderadas seriamente las razones en pro y en contra de una y otra opinión, determinó y declaró lo que sigue:

1o. Dése amplia libertad a todos los fieles cristianos, de cualquier clase y condición que sean, para comulgar frecuente y diariamente, pues así lo desean ardientemente Cristo nuestro Señor y la Iglesia Católica: de tal manera que a nadie se le niegue, si se halla en estado de gracia y tiene recta y piadosa intención.

2o. La rectitud de intención consiste en que el que comulga no lo haga por rutina, vanidad o respetos humanos, sino por agradar a Dios, unirse más y más con El por el amor y aplicar esta medicina divina a sus debilidades y defectos.

3o. Aunque convenga en gran manera que los que comulgan frecuente o diariamente estén libres de pecados veniales, al menos de los completamente voluntarios, y de su afecto, basta, sin embargo, que estén limpios de pecados mortales y tengan propósito de nunca más pecar; y con este sincero propósito no puede menos de suceder que los que comulgan diariamente se vean poco a poco libres hasta de los pecados veniales y de la afición a ellos.

4o. Como los Sacramentos de la Ley Nueva, aunque produzcan su efecto ex opere operato, lo causan, sin embargo, más abundante cuanto mejores son las disposiciones de los que los reciben, por eso se ha de procurar que preceda a la Sagrada Comunión una preparación cuidadosa y le siga la conveniente acción de gracias, conforme a las fuerzas, condición y deberes de cada uno.

5o. Para que la Comunión frecuente y diaria se haga con más prudencia y tenga más mérito, conviene que sea con consejo del Confesor. Tengan, sin embargo, los Confesores mucho cuidado de no alejar de la Comunión frecuente o diaria a los que se hallen en estado de gracia y se acerquen con rectitud de intención.

6o. Y como es claro que por la frecuente o diaria Comunión se estrecha la unión con Cristo, resulta una vida espiritual más exuberante, se enriquece el alma con más efusión de virtudes y se le da una prenda muchísimo más segura de felicidad, exhorten, por esto, al pueblo cristiano a esta tan piadosa y saludable costumbre con repetidas instancias y gran celo los Párrocos, los Confesores y predicadores, conforme a la sana doctrina del Catecismo Romano6.

7o. Promuévase la Comunión frecuente y diaria principalmente en los Institutos religiosos, de cualquier clase que sean, para los cuales, sin embargo, queda en vigor el decreto Quemadmodum, del 17 de diciembre de 1890, dado por la S. Congregación de Obispos y Regulares; promuévase también cuanto sea posible en los Seminarios, cuyos alumnos anhelan por servir al altar; e igualmente en los demás colegios cristianos de la juventud.

9. Si hay algunos Institutos, de votos simples o solemnes, cuyas reglas, constituciones o calendarios señalen y manden algunos días de Comunión, estas normas se han de tener como meramente directivas y no como preceptivas. Y el número señalado de Comuniones se ha de considerar como un mínimum según la piedad de los Religiosos. Por lo cual se les deberá dejar siempre libre la Comunión más frecuente o diaria, según las normas anteriores de este Decreto. Mas para que todos los religiosos de uno y otro sexo puedan enterarse bien de las disposiciones de este Decreto, los Superiores de cada una de las casas se cuidarán de que todos los años, en la infraoctava del Corpus Christi, sea leído a la comunidad en lengua vulgar.

1
Sess. 22, cap. 6.

2
Io. 6, 59.

3
S. Aug. Serm. 57 in Mat. De orat. Dom. v. 7.

4
Sess. 13, cap. 2.

5
Act. 2, 42.

6
Part. 2, c. 63.

Santa Catalina de Alejandría, Mártir - 25 de noviembre

Catalina nació hacia el 290 en el seno de una noble familia de Alejandría en Egipto. Dotada de una gran inteligencia destacó, muy pronto, por sus extensos estudios que la situaron al mismo nivel que los más grandes poetas y filósofos de la época. Una noche se le apareció Cristo y decidió, en ese momento, consagrarle su vida, considerándose, desde entonces, su prometida. El tema del matrimonio místico es común en el Este Mediterráneo y en la espiritualidad católica.

El Emperador Maximiano acudió a Alejandría para presidir una gran fiesta pagana. Catalina aprovechó esta ocasión para intentar la conversión del Emperador al cristianismo, lo que despertó su cólera. Para ponerla a prueba le impuso un debate filosófico con cincuenta sabios a los que trataría de convertir. Catalina lo logró, lo que provocó la ira del Emperador, que hizo ejecutar a los sabios, no sin proponerle antes a Catalina que se casara con uno de ellos, a lo que ella se negó rotundamente. El Emperador ordenó, entonces, que torturaran a Catalina utilizando para ello una máquina que tenía unas ruedas guarnecidas con pinchos. Milagrosamente las ruedas se rompieron al tocar el cuerpo de Catalina. Obstinado, Maximiano ordenó su ejecución y fue decapitada.

Su tumba se halla al pie del Monte Sinaí, en el monasterio que lleva su nombre dando motivo a peregrinaciones de todo el mundo, especialmente apreciada por los peregrinos de Tierra Santa. La leyenda narra que los monjes del monasterio construido a los pies del Monte Sinaí descubrieron en una gruta de la montaña el cuerpo intacto de una joven a la que reconocieron como a Catalina de Alejandría cuyo cuerpo habría sido depositado allí por los ángeles.

Durante las Cruzadas la leyenda de Catalina se difundió por todo el Occidente dando motivo a una gran devoción que inspiró, incluso, a los artistas que representan a la Santa con una aureola tricolor: blanca, simbolizando su virginidad; verde por su sabiduría y roja por su martirio. La rueda que se utilizó para su suplicio está, casi siempre, representada detrás de ella.


La devoción a Catalina ha sido una de las más difundidas por toda Europa incluyendo a la Iglesia Ortodoxa. Muchas iglesias tienen imágenes o cuadros de la Santa, y muchas corporaciones la tienen como patrona: especialmente las que hacen referencia a los mecánicos y a los intelectuales.

Es la patrona de los barberos, carreteros, cordeleros, traperos, escolares y estudiantes, hilanderas, molineros, notarios, nodrizas, oradores, filósofos, fontaneros, alfareros, predicadores, afiladores, sastres, teólogos, torneros… y de las solteras, día de las Catalinadas.

San Dionisio - 25 de noviembre

Entre los muchos santos que han llevado el nombre de Dionisio, el santo de hoy fue llamado "El Grande", o Dionisio Magno. San Atanasio lo llamó "Maestro de la Iglesia Católica", por su gran sabiduría y el notable ascendiente que tuvo entre los católicos de su tiempo.

Nació y vivió en Alejandría, Egipto. Al principio era pagano, pero después de haber tenido una visión, y al dedicarse a estudiar la S. Biblia se dio cuenta de que la verdadera religión es la católica y se convirtió.

En aquellos tiempos la escuela de teología más famosa que tenía nuestra Santa Iglesia era la de Alejandría. Allá iban a enseñar o a aprender los más destacados intelectuales del clero y Dionisio brilló allí como un alumno especialmente dotado de gran inteligencia y de prodigiosa memoria, y poco después de graduarse fue nombrado como director de tan famosa escuela, cargo que ejerció durante 15 años con aplauso de todos.

En el año 247 Dionisio fue elegido obispo de Alejandría, pero luego empezaron las persecuciones. Al principio eran los sacerdotes paganos que incitaban al populacho contra los seguidores de Cristo. Luego estalló la terrible persecución de Decio, y lo primero que hizo el gobernador de Alejandría fue mandar llevar preso a Dionisio. Los perseguidores lo buscaron por todas partes, menos en su casa, pues se imaginaban que había salido huyendo. Pero él no se había movido de su habitación.

A los cuatro días Dionisio dispuso huir con todos sus ayudantes pero la policía los atrapó y se los llevó presos a todos, menos a uno de los empleados que logró huir a contar la noticia. El fugitivo se encontró con un enorme grupo de personas que se dirigían a celebrar unas bodas y les narró lo sucedido. Aquellas gentes se llenaron de indignación y con palos y piedras atacaron a la policía y les quitaron a los prisioneros. Dionisio se oponía a esto, y se entristecía de que ya no podía ser mártir. Pero aquellos hombres no le hicieron caso a sus ruegos sino que lo subieron sobre una mula y lo mandaron al desierto, para que allá quedara libre de los perseguidores. En el desierto estuvo varios años hasta que terminó la persecución.

Al volver a Alejandría se encontró con que algunos teólogos se oponían al Pontífice de Roma y le pedían a él que los apoyara en esta oposición. Dionisio escribió a Novaciano, que era jefe de los rebeldes: "Es necesario estar resuelto a sufrir cualquier otro daño, antes que destruir la unidad de la Iglesia. Hay que estar tan dispuesto a morir a favor de la unidad de la Iglesia, como estaría uno dispuesto a morir por defender la fe". Y siguió siendo fiel al Papa de Roma.

El hereje Novaciano decía que a los que cometen faltas muy graves no se les debe perdonar nunca. San Dionisio, apoyando lo que enseñaba el Papa San Cornelio, escribió varias cartas recomendando tener una gran misericordia con los pecadores, y narraba cómo cuando un pobre que había sido muy pecador en la vida, estando moribundo pedía el perdón y la comunión, no teniendo más con quién enviarle la eucaristía, le mandaron la comunión con un niñito, y el pobre pecador al comulgar exclamó: "Ya he quedado libre de mis pecados. Puedo partir tranquilo para la eternidad". Y cuenta el santo que aquel hombre pecador Dios le conservó milagrosamente la vida hasta que llegó el que llevaba la Sagrada Eucaristía.

Dionisio que había estudiado y enseñado por 15 años lo referente a la S. Biblia, empleó con gran maestría una serie de frases muy especiales de la Sagrada Escritura para combatir a los herejes. Estas respuestas de tan notable sabio sirvieron mucho en los siglos siguientes para enfrentarse a los que negaban verdades de nuestra santa religión.

En el año 257 estalló la persecución de Valeriano. El gobernador de Egipto llamó a Dionisio y a sus sacerdotes y les exigió que adoraran a los ídolos del imperio. El santo obispo respondió: "Nosotros los seguidores de Cristo no adoramos sino al único Dios que existe, que es el Creador de cielos y tierra. Rezamos por Valeriano y los demás gobernantes, pero en cuanto a la religión sólo obedecemos a nuestra Santa Iglesia. Ofrecemos oraciones y sacrificios por la parespondió: "Nosotros los seguidores de Cristo no adoramos sino al único Dios que existe, que es el Creador de cielos y tierra. Rezamos por Valeriano y los demás gobernantes, pero en cuanto a la religión sólo obedecemos a nuestra Santa Iglesia. Ofrecemos oraciones y sacrificios por la paz, el bienestar y la prosperidad de la patria, pero en cuestiones religiosas dependemos solamente de Nuestro Señor Jesucristo". Por más que el gobernador trató de convencerlos para que adoraran a sus ídolos, ellos no aceptaron, y fueron desterrados al terrible desierto de Libia.

Pero a los dos años el emperador perseguidor fue hecho prisionero y esclavo por sus enemigos, y Dionisio y sus sacerdotes pudieron volver a Alejandría. Mas allá se encontraron que por falta de enseñanzas religiosas las gentes se habían vuelto violentísimas y peleaban y se mataban por cualquier cosa (la mayor parte de esas gentes eran paganas). No se podía ya ni salir a la calle sin peligro de ser asesinados. El santo obispo escribía: "Es más peligroso andar tres cuadras por esta ciudad, que viajar 300 kilómetros por el resto de la nación". Les faltaba el espíritu cristiano, que es caridad, perdón y paz con todos.

Y para colmo de penas llegaron la peste de tifo negro y la disentería. Las gentes morían por centenares, pero entonces brilló la caridad cristiana. Mientras los paganos echaban los cadáveres a las calles y desterraban de sus casas a los enfermos, los cristianos dirigidos por su obispo, sepultaban caritativamente a los muertos y asistían con gran caridad a los infectados. Esto les atrajo muchas simpatías en la gran ciudad.

Después de haber sido obispo de Alejandría por 17 años dando muestra de gran prudencia y santidad y ganándose la simpatía y la admiración de creyentes e incrédulos, San Dionisio murió en el año 265.

San Epifanio cuenta que por muchos años las gentes lo recordaban como un verdadero padre y maestro, y dedicaron un templo en su honor. Sus virtudes y sus sabios escritos le dieron fama universal.

martes, 24 de noviembre de 2009

SS Benedicto XVI: Optar por Cristo asegura la paz y la alegría

Benedicto XVI afirmó este domingo que la elección de "optar por Cristo" no garantiza el éxito "según los criterios de mundo", pero sí "asegura la paz y la alegría". Además, durante el rezo dominical del Ángelus, aseguró que el reino de Dios "respeta siempre la libertad".

Con motivo de la celebración de la Solemnidad de Cristo Rey, el Papa recordó a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro que éste representa "el poder del amor" y "ha venido a dar testimonio de la verdad".

En este sentido, el Pontífice explicó que el "poder divino" de Jesús es el de "dar la vida eterna, liberar del mal y vencer el dominio de la muerte". "Es el poder del amor, que sabe obtener el bien del mal, entender un corazón endurecido, llevar a la paz el conflicto más duro, encender la esperanza en la oscuridad más densa", subrayó.

Benedicto XVI puso como ejemplo a todos los que "en nombre de Cristo, de la verdad y de la justicia" como sor Marie-Alphonsine Danil Gahattas, a la que este domingo se beatifica en Nazaret, se opusieron a "la atracción de los poderes terrenos" y que, incluso, "demostraron con el martirio su fidelidad". Por ello, exhortó a los presente a preguntarse: "¿A quién quiero seguir? ¿A Dios o al maligno? ¿La verdad o la mentira?".

Asimismo, recordó que Jesús se entregó "libremente a su pasión" y que el Reino de la Gracia "nunca se impone" y respeta "siempre" la libertad.

Por último, el Papa quiso mostrar su apoyo a las comunidades religiosas de clausura a las que el sábado recordó la Iglesia universal en la Jornada pro 'orantibus', reconociendo en señal de agradecimiento la misión de las integrantes de un pequeño monasterio del Vaticano.

San Andrés Dung-lac y Compañeros Mártires - 24 de noviembre

Esta memoria obligatoria de los ciento diecisiete mártires vietnamitas de los siglos XVIII y XIX, proclamados santos por Juan Pablo II en la plaza de San Pedro el 19 de junio de 1988, celebra a mártires que ya habían sido beatificados anteriormente en cuatro ocasiones distintas: sesenta y cuatro, en 1900, por León XIII; ocho, por Pío X, en 1906; veinte, en 1909, por el mismo Pío X; veinticinco, por Pío XII, en 1951.

No sólo son significativos el número insuperado en la historia de las canonizaciones, sino también la calificación de los santos (ocho obispos, cincuenta sacerdotes, cincuenta y nueve laicos), la nacionalidad (noventa y seis vietnamitas; once españoles; diez franceses, el estado religioso (once dominicos; diez de la Sociedad de las Misiones Extranjeras de París; otros del clero local, más un seminarista, el estado laical (muchos padres de familia, una madre, dieciséis catequistas, seis militares, cuatro médicos, un sastre; además de campesinos, pescadores y jefes de comunidades cristianas).

Seis de ellos fueron martirizados en el siglo XV, los demás, entre 1835 y 1862; es decir, en el tiempo del dominio de los tres señores que gobernaban Tonkín, Annam y Cochinchina, hoy integradas en la nación de Vietnam.

En gran parte (setenta y cinco) fueron decapitados; los restantes murieron estrangulados, quemados vivos, descuartizados, o fallecieron en prisión a causa de las torturas, negándose a pisotear la cruz de Cristo o a admitir la falsedad de su fe.

De estos ciento diecisiete mártires, la fórmula de canonización ha puesto de relieve seis nombres particulares, en representación de las distintas categorías eclesiales y de los diferentes orígenes nacionales. El primero, del que encontramos una carta en el oficio de lectura, es Andrés Dung-Lac. Nació en el norte de Vietnam en 1795; fue catequista y después sacerdote. Fue muerto en 1839 y beatificado en 1900. Otros dos provienen del centro y del sur del Vietnam. El primero, Tomás Tran-VanThien, nacido en 1820 y arrestado mientras iniciaba su formación sacerdotal, fue asesinado a los dieciocho años en 1838; el otro es Manuel Le-Van-Phung, catequista y padre de familia, muerto en 1859 (beatificado en 1909).

Entre los misioneros extranjeros son mencionados dos españoles y un francés. El dominico español Jerónimo Hermosilla, llegado a Vietnam en 1829, vicario apostólico del Tonkín oriental, fue muerto en 1861 (beatificado en 1909); el otro dominico, el obispo vasco Valentín de Berriochoa, que llegó a Tonkín en 1858, a los treinta y cuatro años, fue muerto en 1861 (beatificado en 1906).

El francés Jean-Théophane Vénard, de la Sociedad de las Misiones Extranjeras de París, llegó a Tonkín en 1854 y fue asesinado a los treinta y dos años (beatificado en 1906): sus cartas inspiraron a santa Teresa de Lisieux a rezar por las misiones, de las que fue proclamada patrona junto con san Francisco Javier.

LISTA DE LOS 117 MÁRTIRES DE VIETNAM


1 Andrés DUNG-LAC, Sacerdote 21-12-1839
2 Domingo HENARES, Obispo O.P. 25-06-1838
3 Clemente Ignacio DELGADO CEBRIAN, Obispo O.P. 12-07-1838
4 Pedro Dumoulin BORIE, Obispo M.E.P. 24-11-1838
5 José María DIAZ SANJURJO, Obispo O.P. 20-07-1857
6 Melchor GARCIA SAMPEDRO SUAREZ, Obispo O.P. 28-07-1858
7 Jerónimo HERMOSILLA, Obispo O.P. O1-11-1861
8 Valentín BERRIOCHOA, Obispo O.P. 01-11-1861
9 Esteban Teodoro CUENOT, Obispo M.E.P. 14-11-1861
10 Francisco GIL DE FEDERICH, Sacerdote O.P. 22-O1-1745
11 Mateo ALONSO LECINIANA, Sacerdote O.P. 22-O1-1745
12 Jacinto CASTANEDA, Sacerdote O.P. 07-11-1773
13 Vicente LE OUANG LIEM, Sacerdote O.P. 07-11-1773
14 Emanuel NGUYEN VAN TRIEU, Sacerdote 17-09-1798
15 Juan DAT, Sacerdote 28-10-1798
16 Pedro LE TuY, Sacerdote 11-10-1833
17 Francisco Isidoro GAGELIN, Sacerdote M.E.P. 17-10-1833
18 José MARCHAND, Sacerdote M.E.P. 30-11-1835
19 Juan Carlos CORNAY, Sacerdote M.E.P. 20-09-1837
20 Vicente DO YEN, Sacerdote O.P. 30-06-1838
21 Pedro NGUYEN BA TUAN, Sacerdote 15-07-1838
22 José FERNANDEZ, Sacerdote O.P. 24-07-1838
23 Bernardo VU VAN DUE, Sacerdote 01-08-1838
24 Domingo NGUYEN VAN HANH (DIEU), Sacerdote O.P. 01-08-1838
25 Santiago Do MAI NAM, Sacerdote 12-08-1838
26 José DANG DINH (NIEN) VIEN, Sacerdote 21-08-1838
27 Pedro NGUYEN VAN TU, Sacerdote O.P. 05-09-1838
28 Francisco JACCARD, Sacerdote M.E.P. 21-09-1838
29 Vicente NGUYEN THE DIEM, Sacerdote 24-11-1838
30 Pedro VO BANG KHOA, Sacerdote 24-11-1838
31 Domingo TUOC, Sacerdote O.P. 02-04-1839
32 Tomás DINH VIET Du, Sacerdote O.P. 26-11-1839
33 Domingo NGUYEN VAN (DOAN) XUYEN, Sacerdote O.P. 26-11-1839
34 Pedro PHAM VAN TIZI, Sacerdote 21-12-1839
35 Pablo PHAN KHAc KHOAN, Sacerdote 28-04-1840
36 Josée DO QUANG HIEN, Sacerdote O.P. 09-05-1840
37 Lucas Vu BA LOAN, Sacerdote 05-06-1840
38 Domingo TRACH (DOAI), Sacerdote O.P. 18-09-1840
39 Pablo NGUYEN NGAN, Sacerdote 08-11-1840
40 José NGUYEN DINH NGHI, Sacerdote 08-11-1840
41 Martín TA Duc THINH, Sacerdote 08-11-1840
42 Pedro KHANH, Sacerdote 12-07-1842
43 Agustín SCHOEFFLER, Sacerdote M.E.P. 01-05-1851
44 Juan Luis BONNARD, Sacerdote M.E.P. 01-05-1852
45 Felipe PHAN VAN MINH, Sacerdote 03-07-1853
46 Lorenzo NGUYEN VAN HUONG, Sacerdote 27-04-1856
47 Pablo LE BAo TINH, Sacerdote 06-04-1857
48 Domingo MAU, Sacerdote O.P. 05-11-1858
49 Pablo LE VAN Loc, Sacerdote 13-02-1859
50 Domingo CAM, Sacerdote T.O.P. 11-03-1859
51 Pedro DOAN LONG QUY, Sacerdote 31-07-1859
52 Pedro Francisco NERON, Sacerdote M.E.P. 03-11-1860
53 Tomás KHUONG, Sacerdote T.O.P. 30-01-1861
54 Juan Teofano VENARD, Sacerdote M.E.P. 02-02-1861
55 Pedro NGUYEN VAN Luu, Sacerdote 07-04-1861
56 José TUAN, Sacerdote O.P. 30-04-1861
57 Juan DOAN TRINH HOAN, Sacerdote 26-05-1861
58 Pedro ALMATO RIBERA, Sacerdote O.P. 01-11-1861
59 Pablo TONG VIET BUONG, Laico 23-10-1833
60 Andrés TRAN VAN THONG, Laico 28-11-1835
61 Francisco Javier CAN, Catequista 20-11-1837
62 Francisco DO VAN (HIEN MINH) CHIEU, Catequista 25-06-1838
63 José NGUYEN DINH UPEN, Catequista T.O.P. 03-07-1838
64 Pedro NGUYEN DicH, Laico 12-08-1838
65 Miguel NGUYEN HUY MY, Laico 12-08-1838
66 José HOANG LUONG CANH, Laico T.O.P. 05-09-1838
67 Tomás TRAN VAN THIEN, Seminarista 21-09-1838
68 Pedro TRUONG VAN DUONG, Catequista 18-12-1838
69 Pablo NGUYEN VAN MY, Catequista 18-12-1838
70 Pedro VU VAN TRUAT, Catequista 18-12-1838
71 Agustín PHAN VIET Huy, Laico 13-06-1839
72 Nicolás BUI DUC THE, Laico 13-06-1839
73 Domingo (Nicolás) DINH DAT, Laico 18-07-1839
74 Tomás NGUYEN VAN DE, Laico T.O.P. 19-12-1839
75 Francisco Javier HA THONG MAU, Catequista T.O.P. 19-12-1839
76 Agustín NGUYEN VAN MOI, Laico T.O.P. 19-12-1839
77 Domingo Bui VAN UY, Catequista T.O.P. 19-12-1839
78 Esteban NGUYEN VAN VINTI, Laico T.O.P. 19-12-1839
79 Pedro NGUYEN VAN HIEU, Catequista 28-04-1840
80 Juan Bautista DINH VAN THANH, Catequista 28-04-1840
81 Antonio NGUYEN HUU (NAM) QUYNH, Laico 10-07-1840
82 Pietro NGUYEN KHAC Tu, Catequista 10-07-1840
83 Tomás TOAN, Catequista T.O.P. 21-07-1840
84 Juan Bautista CON, Laico 08-11-1840
85 Martín THO, Laico 08-11-1840
86 Simón PHAN DAc HOA, Laico 12-12-1840
87 Inés LE THi THANH (DE), Laica 12-07-1841
88 Mateo LE VAN GAM, Laico 11-05-1847
89 José NGUYEN VAN Luu, Catequista 02-05-1854
90 Andrés NGUYEN Kim THONG (NAM THUONG), Catequista 15-07-1855
91 Miguel Ho DINH HY, Laico 22-05-1857
92 Pedro DOAN VAN VAN, Catequista 25-05-1857
93 Francisco PHAN VAN TRUNG, Laico 06-10-1858
94 Domingo PHAM THONG (AN) KHAM, Laico T.O.P. 13-01-1859
95 Lucas PHAM THONG (CAI) THIN, Laico 13-01-1859
96 José PHAM THONG (CAI) TA, Laico 13-01-1859
97 Pablo HANH, Laico 28-05-1859
98 Emanuel LE VAN PHUNG, Laico 31-07-1859
99 José LE DANG THI, Laico 24-10-1860
100 Mateo NGUYEN VAN (NGUYEN) PHUONG, Laico 26-05-1861
101 José NGUYEN DUY KHANG, Catequista T.O.P. 06-11-1861
102 José TUAN, Laico 07-01-1862
103 José TUC, Laico 01-06-1862
104 Domingo NINH, Laico 02-06-1862
105 Domingo TORI, Laico 05-06-1862
106 Lorenzo NGON, Laico 22-05-1862
107 Pallo (DONG) DUONG, Laico 03-06-1862
108 Domingo HUYEN, Laico 05-06-1862
109 Pedro DUNG, Laico 06-06-1862
110 Vicente DUONG, Laico 06-06-1862
111 Pedro THUAN, Laico 06-06-1862
112 Domingo MAO, Laico 16-06-1862
113 Domingo NGUYEN, Laico 16-06-1862
114 Domingo NHI, Laico 16-06-1862
115 Andrés TUONG, Laico 16-06-1862
116 Vicente TUONG, Laico 16-06-1862
117 Pedro DA, Laico 17-06-1862

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O.P. : Orden de los Predicadores (Dominicos)
T.O.P.: Terciario de la Orden de los Predicadores
M.E.P.: Sociedad de las Misiones Extranjeras de París

Tomado de: http://www.es.catholic.net/

San José Pignatelli - 24 de noviembre

El mérito especial de este santo fue el de conservar lo que quedaba de la Compañía de Jesús (que es la Comunidad religiosa más numerosa en la Iglesia Católica) y tratar de que los religiosos de esa comunidad pudieran sobrevivir, a pesar de una terrible persecución.

De familia italiana, nació en Zaragoza (España) en 1737. Se hizo jesuita y empezó a trabajar en los apostolados de su Comunidad, especialmente en enseñar catecismo a los niños y a los presos.

En 1767 la masonería mundial se puso de acuerdo para pedir a todos los gobernantes que expulsaran de sus países a los Padres Jesuitas. El rey Carlos III de España obedeció las órdenes masónicas y declaró que de España y de todos los territorios de América que dependían de ese país quedaban expulsados los jesuitas. Con este decreto injusto le hizo un inmenso mal a muchas naciones y a la Santa Iglesia Católica.

El Padre José Pignatelli y su hermano, que eran de familia de la alta clase social, recibieron la oferta de poder quedarse en España pero con la condición de que se salieran de la Compañía de Jesús. Ellos no aceptaron esto y prefirieron irse al destierro. Se fueron a la Isla de Córcega, pero luego los franceses invadieron esa isla y de allá también los expulsaron.

En 1774 SS Clemente XIV por petición de los reyes de ese tiempo dio un decreto suprimiendo la Compañía de Jesús. Como efecto de ese Decreto 23,000 jesuitas quedaron fuera de sus casas religiosas.
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El Padre Pignatelli y sus demás compañeros, cuando oyeron leer el terrible decreto exclamaron: "Tenemos voto de obediencia al Papa. Obedecemos sin más, y de todo corazón".

Durante los 20 años siguientes la vida del Padre José y la de los demás jesuitas será de tremendos sufrimientos. Pasando por situaciones económicas sumamente difíciles (como los demás jesuitas dejados sin su comunidad), pero siempre sereno, prudente, espiritual, amable, fiel.

Se fue a la ciudad de Bolonia y allí estuvo dedicado a ayudar a otros sacerdotes en sus labores sacerdotales, y a coleccionar libros y manuscritos relacionados con la Compañía de Jesús y a suministrar ayuda a sus compañeros de religión. Muchos de ellos estaban en la miseria y si eran españoles no les dejaban ni siquiera ejercer el sacerdocio. Un día al pasar por frente a una obra del gobierno, alguien le dijo que aquello lo habían construido con lo que les habían quitado a los jesuitas, y Pignatelli respondió: "Entonces deberían ponerle por nombre "Haceldama", porque así se llamó el campo que compraron con el dinero que Judas consiguió al vender a Jesús.

Cuando los gobiernos de Europa se declaraban en contra de los jesuitas, la emperatriz de Rusia, Catalina, prohibió publicar en su país el decreto que mandaba acabar con la Compañía de Jesús, y recibió allá a varios religiosos de esa comunidad. El Padre Pignatelli con permiso del Papa Pío VI se afilió a los jesuitas que estaban en Rusia y con la ayuda de ellos empezó a organizar otra vez a los jesuitas en Italia. Conseguía vocaciones y mandaba los novicios a Rusia y allá eran recibidos en la comunidad. El jefe de los jesuitas de Rusia lo nombró provincial de la comunidad en Italia, y el Papa Pío VII aprobó ese nombramiento. Así la comunidad empezaba a renacer otra vez, aunque fuera bajo cuerda y en gran secreto.

El Padre Pignatelli oraba y trabajaba sin descanso por conseguir que su Comunidad volviera a renacer. En 1804 logró con gran alegría que en el reino de Nápoles fuera restablecida la Compañía de Jesús. Fue nombrado Provincial. Con las generosas ayudas que le enviaban sus familiares logró restablecer casas de Jesuitas en Roma, en Palermo, en Orvieto y en Cerdeña.

Ya estaba para conseguir que el Sumo Pontífice restableciera otra vez la Compañía de Jesús, cuando Napoleón se llevó preso a Pío VII al destierro.

El Padre Pignatelli murió en 1811 sin haber logrado que su amada Comunidad religiosa lograra volver a renacer plenamente, pero tres años después de su muerte, al quedar libre de su destierro el Papa Pío VII y volver libre a Roma, decretó que la Compañía de Jesús volvía a quedar instituida en todo el mundo, con razón Pío XI llamaba a San José Pignatelli "el anillo que unió la Compañía de Jesús que había existido antes, con la que empezó a existir nuevamente". Los Jesuitas lo recuerdan con inmensa gratitud, y nosotros le suplicamos a Dios que a esta comunidad y a todas las demáo, con razón Pío XI llamaba a San José Pignatelli "el anillo que unió la Compañía de Jesús que había existido antes, con la que empezó a existir nuevamente". Los Jesuitas lo recuerdan con inmensa gratitud, y nosotros le suplicamos a Dios que a esta comunidad y a todas las demás comunidades religiosas de la Iglesia Católica las conserve llenas de un gran fervor y de grandísima santidad

lunes, 23 de noviembre de 2009

Masonería (Francmasonería)

I. NOMBRE Y DEFINICIÓN

Dejando de lado diversas derivaciones imaginativas podemos trazar la palabra masón al francés maçon (en latín matio o machio), "un edificador de muros" o "un labrador de piedras" (cf. del alemán Steinmetz, de metzen, "cortar"; y del holandés vrijmetselaar).

El término compuesto Francmasón se da por primera vez en 1375 -- según un escrito, se da aun antes de 1155 [1] -- y, contradiciendo a Gould [2] se refiere principalmente a un masón (albañil) de gran habilidad, aunque más tarde también designó a aquel que disfrutaba de la libertad, o del privilegio de ser miembro de una cofradía del gremio. [3] El primer significado normalmente deriva de libre albañil labrador de piedra, que era un albañil que esculpe con hacha o construye con piedra (ornamental) labrada en oposición a un albañil tosco (piedra no labrada). [4] Esta deducción, aunque concuerde con el significado del término, pareció inaceptable a algunos eruditos. Así que Speth propuso interpretar la palabra francmasones como referente a aquellos masones que reivindicaban la exención de la autoridad de las cofradías locales en las ciudades donde temporalmente se establecían. [5] De acuerdo con esta sugerencia el "Nuevo Diccionario Inglés de la Sociedad Filológica" (Oxford, 1898) favorisa la interpretación de francmasones como artesanos expertos, emancipados, según la práctica medieval, de las restricciones y del control de las cofradías locales, de tal manera que podían viajar y prestar servicios, dondequiera que cualquier gran edificio (catedral, etc.) estuviera siendo construido. Estos francmasones formaron un gremio universal para ellos mismos, con un sistema de señas secretas y contraseñas por las que un artesano, que había sido admitido por haber demostrado la competencia de su arte, podía ser reconocido. A la decadencia de la arquitectura gótica este gremio fusionó con las cofradías de masones. [6]

Ulteriormente W. Begemann [7] combatió la opinión de Speth [8] como completamente hipotética, diciendo que el termino francmasón designó originalmente a masones particularmente hábiles que trabajaban la piedra labrada, que eran necesarios durante la época de la más espléndida evolución de la arquitectura gótica, y nada más. En la ley inglesa la palabra francmasón es mencionada por primera vez en 1495, mientras que "Frank-mason" se encuentra ya en una Acta de 1444-1445. [9] Más tarde, francmasón y masón se utilizaron como términos equivalentes. El significado moderno de Francmasonería con el que, desde aproximadamente 1750, la palabra ha sido universalmente y exclusivamente conocida, data solamente de la constitución de la Gran Logia de Inglaterra en 1717. En esta acepción, y según los rituales oficiales del gremio inglés, escocés, americano, etc., la Francmasonería es más generalmente definida como: "Un peculiar [algunos dicen "particular" o "bello"] sistema de moralidad disimulado en alegorías e ilustrado por símbolos". Mackey [10] declara que la mejor definición de Francmasonería es: "Una ciencia comprometida en la búsqueda de la verdad divina". La enciclopedia alemana de Francmasonería, "Handbuch" [11] define Francmasonería como "la actividad de hombres estrechamente unidos que, empleando formas simbólicas tomadas principalmente del oficio de albañil y del trabajo de arquitectura, trabajan por el bienestar de la humanidad, esforzándose moralmente para ennoblecerse ellos mismos y a los demás y así crear una liga universal de humanidad [Menschheitsbund], que ellos aspiran a exhibir aun ahora en pequeña escala". Las tres ediciones que este "Handbuch" (Manual Universal de Francmasonería) ha tenido desde 1822 han sido declaradas por críticos Masones anglófonos como la más valiosa y mejor Enciclopedia Masónica nunca publicada. [12]

II. ORIGEN E HISTORIA TEMPRANA

Antes de entrar en ésta y en las siguientes divisiones de nuestro tema es necesario establecer como premisa que la naturaleza misma de la Francmasonería como una sociedad secreta hace difícil el tener certeza aun de sus documentos y autoridades reputados, y por consiguiente hemos consultado sólo aquellos que son reconocidos y recomendados por miembros responsables de la sociedad, como declaramos en la bibliografía añadida a este artículo. "Es el oprobio de la Francmasonería", dice Mackey [13]

que su historia nunca se haya escrito con un espíritu de verdad crítica; que la credulidad. . . ha sido la fundación sobre la que se han establecido todas las investigaciones masónicas históricas,. . . que los eslabones perdidos de una cadena de evidencia han sido suministrados con frecuencia por invenciones gratuitas y que se han sostenido, descuidadamente, declaraciones de enorme importancia por el testimonio de documentos cuya autenticidad no ha sido demostrada.

"La parte histórica de archivos antiguos", añade él [14]

escritos por Anderson, Preston, Smith, Calcott y otros escritores de esa generación, fue poco más que una colección de fábulas tan absurdas que provocan la sonrisa del lector.

Los gérmenes de casi todas estas teorías fantásticas están contenidos en "Las Constituciones de los Francmasones" de Anderson (1723, 1738) que hacen a la Francmasonería coexistente con la geometría y con las artes basadas en ella; sugiere que Dios, el Gran Arquitecto, fundó la Francmasonería, y que esta tuvo por patrones a Adán, los Patriarcas, los reyes y filósofos de antaño. Incluso Jesucristo es incluido en la lista como Gran Maestro de la Iglesia Cristiana. La Masonería es creditada con la construcción del Arca de Noé, la Torre de Babel, las Pirámides, y el Templo de Salomón. Autores ulteriores localizan el origen de la Masonería en los misterios egipcios, Dionisiacos, de Eleusis, Mitraico, y Druídico; en sectas y escuelas tales como las de los Pitagóricos, Esenios, Caldeos, las del Zoroastrismo, y las del Agnosticismo; en las sociedades Evangélicas que precedieron la Reforma; en las órdenes de caballería (Juanistas, Templarios); entre los alquimistas, Rosacruces, y Cabalistas; en sociedades secretas chinas y árabes. Se afirma además que Pitágoras fundó la institución Druídica y por lo tanto que la Masonería probablemente existía en Inglaterra 500 años antes de la Era Cristiana. Algunos autores, considerando descubrimientos geológicos como emblemas Masónicos, hacen remontar la Masonería al Período Mioceno (?) [15] mientras que otros pretenden que la ciencia Masónica "existía antes de la creación de este globo, diseminada entre los muchos sistemas con los que el gran imperio del espacio universal esta provisto". [16]

No es entonces difícil imaginar que el intentar demostrar la antigüedad de la Francmasonería con evidencia proporcionada por tales monumentos del pasado como las Pirámides y el Obelisco (llevado a Nueva York en 1879) deberían haber dado por resultado una vasta literatura acerca de estos objetos. [17] Aunque muchos masones inteligentes estiman estas reivindicaciones como sin fundamento, la mayoría del gremio [18] todavía acepta la declaración contenida en el "Cargo" después de la iniciación: "Antigua sin ninguna duda es, habiendo subsistido desde tiempo inmemorial. En cada era monarcas [rituales americanos: "los más grandes y mejores hombres de todos los tiempos"] han sido promotores del arte, no han creído derogatorio a su dignidad el cambiar el cetro por la paleta, han participado de nuestros misterios y se han reunido nuestras asambleas". [19] es verdad que en tiempos antiguos, caballeros que no eran ni masones operativos ni arquitectos, los así llamados masones geomáticos [20] se reunían con los masones operativos, o dogmáticos, en sus logias, observaban las ceremonias de admisión, y conocían sus señas de reconocimiento. Pero esta Masonería no es de ninguna manera la Masonería "especulativa" de los tiempos modernos, i.e., un método sistemático de enseñanza de la moralidad por medio de tales principios de símbolos según los principios de la Francmasonería moderna después de 1723. Tal como las mejores autoridades alemanas lo admiten [21] la Masonería especulativa empezó con la fundación de la Gran Logia de Inglaterra, el 24 de junio de 1717, y su organización esencial se completó en 1722 con la adopción del nuevo "Libro de Constituciones" y de los tres grados: aprendiz, compañero, maestro. Todas las más competentes y más concienzudas investigaciones por expertos historiadores Masónicos demuestran que, en 1717, las antiguas logias habían casi dejado de existir. Las nuevas logias empezaron como sociedades conviviales, y su distintivo espíritu Masónico solo se desarrolló poco a poco. Este espíritu, en fin, tal como se exhibió en las nuevas constituciones estuvo en contradicción con aquel que animaba a los primeros masones. Estos hechos demuestran que la Masonería moderna no es, como Gould [22] Hughan [23] y Mackey [24] pretenden, una renovación del antiguo sistema, sino que es un nuevo orden de ninguna manera más antiguo que el primer cuarto del siglo XVIII.

III. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES Y ESPIRITU

Ha habido muchas controversias entre masones acerca de los puntos esenciales de la Masonería. Masones anglófonos los llaman "linderos", un término tomado del Deuteronomio 19:14, que significa "los límites de la libertad Masónica", o los límites inalterables dentro de los que todo albañil tiene que confinarse a sí mismo. Mackey [25] no estipula menos de veinticinco linderos. El mismo número es adoptado por Whitehead [26] "como la medula de las investigaciones de los autores masones más hábiles". Los principales de ellos son [27]

* el método de reconocimiento por señas secretas, palabras, apretones de manos, pasos, etc.;
* los tres grados incluso el Arco Real;
* la leyenda de Hiram del tercer grado;
* el correcto "tejado" de la logia contra "lluvia" y "nieve", i.e., contra hombres y mujeres "cowans", o sea los que escuchan escondidos, i.e., intrusos profanos;
* el derecho que cada Masón regualr tiene de visitar cada logia regular en el mundo;
* la creencia en la existencia de Dios y en la vida futura;
* el Volumen de la Ley Sagrada;
* la igualdad de los masones en la logia;
* el secreto;
* el método simbólico de enseñanza;
* la inviolabilidad de los linderos.

En verdad no hay ninguna autoridad en La Francmasonería para constituir tales linderos o leyes fundamentales "invariables". Estricta y judicialmente, incluso los "Antiguos Cargos", que, según las "Constituciones" de Anderson, contienen las leyes inalterables, tienen un carácter legal obligatorio únicamente si están incluidas en el "Libro de la Constitución" de cada Gran Logia. [28] Pero en práctica existen ciertas características que son universalmente consideradas como esenciales. Tales son los principios fundamentales descritos en el primero y sexto artículos de los "Antiguos Cargos" concernientes a la religión, en los textos de las dos primeras ediciones en ingles (1723 y 1738) de las "Constituciones" de Anderson. Estos textos, a pesar de diferir ligeramente, son idénticos en su significado esencial. El de 1723 es el texto original restaurado por la Gran Logia de Inglaterra en las ediciones de las "Constituciones", 1756-1813, e introducido más tarde en el "Libro de las Constituciones" de casi todas las otras Grandes Logias, es el más autorizado; pero el texto de 1738, que fue adoptado y usado por mucho tiempo por muchas Grandes Logias, es también de gran importancia por sí mismo y como una ilustración más amplia del texto de 1723.

En este último, el primer artículo de los "Antiguos Cargos" que contiene la ley fundamental y la esencia de La Francmasonería moderna dice (se da el texto precisamente como impreso en el original de 1723):

I. Acerca de Dios y la Religión. Un Masón esta obligado, por el ejercicio de su cargo, a obedecer la ley moral: y si entiende correctamente el Arte, nunca será un estúpido Ateo [letras góticas] ni un Libertino irreligioso [letras góticas]. Pero aunque en tiempos anteriores los masones de cada país debían pertenecer a la religión de ese país o nación, cualquiera que fuera, ahora se piensa que es más conveniente que sólo se les obligue a seguir aquella religión con la que todos los hombres estén de acuerdo, dejándoles sus Opiniones particulares a sí mismos: esto es, ser hombres buenos y verdaderos o Hombres de Honor y Honestidad, por cualesquiera Denominaciones o Convicciones con las que se distingan; por lo que la Masonería llega a ser el Centro de Unión y el medio de conciliar una Amistad verdadera entre personas que deberían haberse quedado a una perpetua distancia.

Bajo el Artículo VI, 2 (el comportamiento del Masón después de que la logia se ha cerrado y los hermanos no se han ido) se agregó:

Para conservar la paz y la armonía, ningún resentimiento privado ni riñas se deben traer al interior de la logia, mucho menos una reyerta cualquiera acerca de Religión o Naciones o Política Estatal, puesto que sólo somos, como masones, de la Religión Catholick, antes mencionada, somos también de todas las Naciones, Lenguas, Afinidades e Idiomas y estamos decididos en contra de toda Política [impreso en el original en letras góticas] puesto que hasta hoy nunca ha conducido al bienestar de la logia y nunca lo hará. Este mandato ha sido siempre estrictamente ordenado y observado; pero especialmente desde la Reforma en Gran Bretaña o del disentimiento y secesión de estas Naciones de la comunión de Roma.

En el texto de 1738 los mismos artículos dicen (las diferencias del de 1723 están en cursivas):

I. Acerca de Dios y la Religión. Un Masón esta obligado por el ejercicio de su cargo a observar la ley moral como un verdadero Noahida (hijo de Noé, el primer nombre de los Francmasones) y si entiende correctamente el oficio, nunca será un estúpido ateo ni un libertino irreligioso ni actuara en contra de su conciencia. En tiempos antiguos los masones Cristianos estaban encargados de cumplir con las costumbres cristianas de cada país donde viajaban o trabajaban; pero siendo que la Masonería se encuentra en todas las naciones, incluso de religiones diferentes, están ahora generalmente encargados de adherir a esa religión, en la que todos los hombres están de acuerdo, (dejando a cada Hermano su propia opinión particular), o sea, ser hombres buenos y verdaderos, hombres de honor y honestidad, sin importar los nombres, religiones o convicciones que los distingan; porque todos ellos están de acuerdo con los tres grandes artículos de Noé, bastante para mantener el cemento de la logia. Así la Masonería es el centro de su unión y la feliz manera de conciliar la verdadera amistad entre personas que de otra manera deberían haberse quedado a una perpetua distancia.

VI. 1. Comportamiento en la logia antes de cerrar: Ningún . . . resentimiento privado ni disputa sobre nación, familia, religión o política debe, por ningún motivo ni bajo ningún tono ni el pretexto que sea, ser traída dentro de las puertas de la logia; ya que como masones somos de la más antigua religión católica, antes mencionada, y de todas las naciones en la escuadra, el nivel y la plomada; y como nuestros predecesores de todos los tiempos estamos decidimos en contra de las disputas políticas, ya que son contrarias a la paz y al bienestar de la logia.

Para apreciar debidamente estos textos que describen la Francmasonería moderna "especulativa" es necesario compararlos con los requerimientos correspondientes de las Constituciones "Góticas" (Cristianas) que reglamentaban las antiguas logias de la Masonería "operativa" hasta y después de 1747. Estos requerimientos están uniformemente resumidos en las sencillas palabras: "El primer encargo es éste, que sean fieles a Dios y a la Santa Iglesia y no incurran en error o herejía". [29] El radical contraste entre los dos tipos es evidente. Aun cuando un Masón, de acuerdo a la Antigua Constitución, se encontraba, ante todo, obligado a ser fiel a Dios y a la Iglesia, evitando herejías, sus obligaciones "religiosas", según el nuevo texto, se reducían esencialmente a la observación de la "ley moral" resumida prácticamente en los principios de "honor y honestidad" en los que "todos los hombres están de acuerdo". Esta "religión universal de la Humanidad" que gradualmente elimina las accidentales divisiones de la humanidad debidas a opiniones particulares "o religiosas", y a los "prejuicios" nacionales y sociales, debe ser el vínculo de unión entre los hombres en la sociedad Masónica, concebida como el modelo de asociación humana en general. "Humanidad" es el término usado para designar al principio esencial de la Masonería. [30] Aparece en un discurso Masónico de 1747. [31] Otras consignas son "tolerancia", "no-sectarismo", "cosmopolita". El carácter cristiano de la sociedad bajo el régimen operativo de siglos pasados, dice Hughan [32] "se cambió por las reglas no-sectarias que debían incluir bajo su manto a los creyentes de todas las sectas, sin consideración por sus diferencias de color o región, con tal de que se observaran las sencillas condiciones de moralidad, edad madura y un voto aceptado". [33] En la Masonería Continental las mismas nociones son expresadas con las palabras "neutralidad", "laïcité", "Confessionslosigkeit", etc. En el texto de 1738 un énfasis particular se pone en la "libertad de conciencia" y se acentúa el carácter universal, no-cristiano de la Masonería. El Masón es llamado un "verdadero Noahida", i.e. un seguidor del sistema pre-cristiano y pre-mosaico de la humanidad indivisa. Los " 3 artículos de Noé" eran muy probablemente "los deberes para con Dios, para con el vecino y para consigo mismo" inculcados desde los tiempos más antiguos en el "Encargo a un Hermano recién recibido". Pueden también hacer referencia al "amor fraterno, auxilio y verdad", con la "religión" generalmente definida como el "gran cemento" de la fraternidad y llamada por Mackey [34] "la consigna de nuestra orden y la característica de nuestra profesión".

De los masones antiguos ya no se dice que estaban obligados a "ser de la religión" sino solamente a "cumplir con las costumbres cristianas de cada país". La designación de la así llamada religión "no sectaria" como la "antigua catholick" descubre el intento de contraponer esta religión de "Humanidad" a la Católica Romana como la única verdadera, genuina, y originalmente católica. Se da a entender también el carácter no sectario de la Masonería en la era escogida en la página del título: "En el año 5723 de la Masonería" y en la "Historia". Sobre la "Historia" Anderson mismo comenta en el prólogo (1738):

Sólo un Hermano experimentado, según la verdadera luz, puede hallar sin esfuerzo muchas convenientes alusiones en casi cada página de este libro las cuales "Cowans" y otros no iniciados (incluso entre masones) no pueden percibir.

Así, concluye Krause [35] la "Historia" de Anderson esta alegóricamente escrita en "lenguaje codificado". Por eso, lejos de ser "simples alusiones pueriles a secretos de poca importancia", la tendencia general de esta "Historia" es el exhibir el "no sectarismo" de la Masonería.

Dos puntos merecen mención especial: las declaraciones sobre los estilos de arquitectura "Augusto" y "Gótico" y la identificación de la Masonería con la geometría. El "Augusto", al que se alaba por encima de todos los otros estilos, se refiere al "Humanismo", mientras que el "Gótico" al que se culpa de ignorancia y estrechez de espíritu, se refiere a la ortodoxia cristiana y en particular a la católica romana. La identificación de la Masonería con la geometría pone de manifiesto el carácter naturalista de la anterior. Como la Sociedad Real, de la que una grande y muy influyente proporción de los primeros Francmasones eran miembros [36], la Masonería profesa el método geométrico empírico, o "positivista", de razonamiento y deducción en la investigación de la verdad. [37] En general parece ser que los fundadores de la Masonería pensaron seguir los mismos métodos para sus designios sociales que los que fueron escogidos por la Sociedad Real para sus investigaciones científicas. [38] "La Geometría como método se recomienda particularmente a la atención de los masones". "Bajo esta luz, la Geometría puede muy bien considerarse como una lógica natural; puesto que la verdad es siempre consistente, invariable y uniforme, todas las verdades se pueden investigar de la misma manera. Las definiciones morales y religiosas, los axiomas y las proposiciones tienen una regular y cierta dependencia los unos en los otros tal como cualquiera en física o matemáticas". "Permítanme recomendarles que persigan tal saber y cultiven tales preceptos de manera a afianzar el respeto Fraternal de esta sociedad y el honor de su futura promoción dentro de ella". [39] Es tan sólo por inconsistencia que algunas Grandes Logias de América del Norte insisten en creer en la inspiración Divina de la Biblia como una cualidad necesaria y que no pocos masones en América y Alemania declaran la Masonería esencialmente como una "institución cristiana". Según las Grandes Logias Alemanas, Cristo es solamente "el sabio y poderoso hombre puro" par excellence, el principal modelo y maestro de "Humanidad". [40] En el sistema sueco, practicado por la Gran Logia del País Alemán, se dice que Cristo enseñó, además de la doctrina cristiana exotérica destinada al pueblo y a la más torpe muchedumbre de sus discípulos, una doctrina esotérica para sus discípulos escogidos, tales como San Juan, en la que negó que El fuera Dios. [41] La Francmasonería, se dice, desciende de la sociedad secreta cristiana, en la que se propagó esta doctrina esotérica. Es evidente, sin embargo, que aun en éste sentido restringido de Cristianismo "no-sectario", La Francmasonería no es una institución cristiana, porque reconoce a muchos modelos y maestros pre-cristianos de "Humanidad". Todos los masones instruidos están de acuerdo en la importancia objetiva de este principio Masónico de "Humanidad", según el cual la creencia en dogmas es cuestión de importancia secundaria, e incluso es perjudicial para las leyes del amor y la tolerancia universales. La Francmasonería, por consiguiente, se opone no sólo al Catolicismo y al Cristianismo, sino también al sistema entero de verdad sobrenatural.

Las únicas divergencias serias entre masones sobre la interpretación de los textos de 1723 y 1738 se refieren a las palabras: "Y si entiende correctamente el Arte, nunca será un estúpido Ateo ni un Libertino irreligioso". La controversia acerca del significado de estas palabras ha sido particularmente aguda desde el 13 de septiembre de 1877, cuando el Gran Oriente de Francia borró el párrafo, introducido en 1854 en sus Constituciones, por el cual la existencia de Dios y la inmortalidad del alma eran declarados la base de La Francmasonería [42] y le dio al primer artículo de sus nuevas Constituciones el siguiente tenor: "La Francmasonería, una institución esencialmente filantrópica, filosófica (naturalista, adogmatica) y progresista, tiene como objetivo la búsqueda de la verdad, el estudio de la moralidad universal, de las ciencias y de las artes y la práctica de la beneficencia. Tiene como principios la absoluta libertad de conciencia y la solidaridad humana. No excluye a nadie a causa de sus creencias. Su divisa es Libertad, Igualdad, Fraternidad". El 10 de septiembre de 1878, el Gran Oriente, además, decretó expurgar de los Rituales y de los procedimientos de la logia todas las alusiones a dogmas religiosas tales como los símbolos del Gran Arquitecto, la Biblia, etc. Estas medidas atrajeron solemnes protestas de casi todos los órganos angloamericanos y alemanes y llevaron a la ruptura entre las Grandes Logias angloamericanas y el Gran Oriente de Francia. Puesto que muchos masones librepensadores en América y en Europa simpatizaron en esta disputa con los franceses, ocurrió una ruptura mundial. Bastante recientemente muchas Grandes Logias de los Estados Unidos se negaron a reconocer la Gran Logia de Suiza como un Cuerpo regular, porque guardaba relaciones amistosas con el ateo Gran Oriente de Francia. [43] Esta ruptura parece mostrar, que en el precedente párrafo de los "Antiguos Cargos" la creencia en un Dios personal es declarada como el más importante requisito previo y deber de un Masón y que la Masonería angloamericana, al menos, es un campeón inflexible de esta creencia en contraste con la impiedad de Masonería latina.

Pero en verdad toda Masonería esta llena de ambigüedad. Los textos de 1723 y 1738 de la ley fundamental acerca del Ateísmo son deliberadamente ambiguos. El ateísmo no es condenado de manera afirmativa, sino sólo suficientemente desaprobado para respetar las exigencias del momento, cuando un reconocimiento público del ateísmo habría sido fatal a la Masonería. No se dice que no se pueden admitir Ateos, o que ningún Masón puede ser un Ateo, sino sólo que si comprende correctamente el Arte, nunca será un estúpido Ateo, etc., i.e., que no sostendrá o profesara el Ateísmo de una manera tonta, con declaraciones, por ejemplo que choquen el sentimiento religioso y causen a la Masonería una mala reputación. Y aun tal estúpido Ateo no incurre en crítica más fuerte que la del simple hecho de que no comprende debidamente el Arte, un juicio meramente teórico sin ninguna sanción práctica. Tal desaprobación sirve más bien a alentar el positivismo moderno o el Ateísmo científico. Escasamente más serio es el rechazo del Ateísmo por las Grandes Logias británicas, americanas y algunas alemanas en su disputa con el Gran Oriente de Francia. Es verdad que la Gran Logia inglesa, en su comunicación trimestral del 6 de marzo de 1878 [44] aprobó cuatro resoluciones, en las que declara que el más importante lindero antiguo de la orden, es la creencia en el Gran Arquitecto del Universo, y se exige una declaración explícita de esta creencia de parte de los hermanos visitantes pertenecientes al Gran Oriente de Francia, como un requisito para entrar en las logias inglesas. Medidas similares fueron tomadas por las Grandes Logias irlandesas, escocesas, y norteamericanas . Pero esta creencia en un Gran Arquitecto es tan vaga y simbólica, que casi cada clase de Ateísmo e incluso el "estúpido" Ateísmo puede ser cubierto por ella. Además, las Grandes Logias británicas y americanas declaran que se satisfacen totalmente con tal incertitud, que es, de hecho, sólo una declaración verbal, sin mayor investigación sobre la naturaleza de esta creencia, y que no sueñan con declarar que la Francmasonería es una "iglesia", un "concilio", o un "sínodo". Por consiguiente se reconocen como masones incluso aquellos que con Spencer y otros filósofos Naturalistas de la época llaman a Dios el principio oculto todopoderoso que opera en la naturaleza, o, tal como los partidarios del "Handbuch" [45] sostienen que las dos columnas de la religión son "el sentimiento de la pequeñez del hombre en la inmensidad de espacio y tiempo", y "la convicción de que todo lo que es real tiene su origen en lo bueno y de que todo lo que ocurre debe ser para el bien".

Un Gran Orador americano Zabriskie (Arizona) el 13 de noviembre de 1889 promulgó que "miembros individuales pueden creer en muchos dioses, si su conciencia y discernimiento así les mandan". [46] Limousin [47] aprobado por masones alemanes [48] dice: "La mayoría de los hombres conciben a Dios, según las religiones exotéricas, como un hombre todopoderoso; otros conciben a Dios como la idea más elevada que un hombre puede formarse de acuerdo a las religiones esotéricas". Estos últimos son llamados Ateos según la noción exotérica de Dios rechazada por la ciencia, pero no son Ateos según la noción esotérica y verdadera de Dios. Al contrario, añaden otros [49] son menos Ateos que los miembro de una iglesia, de quienes sólo difieren por tener una idea más alta de Dios o de lo Divino. En este sentido Thevenot, Gran secretario del Gran Oriente de Francia, en una carta oficial a la Gran Logia de Escocia (30 de enero de 1878), declara: "La Masonería francesa no cree que existan Ateos en el sentido absoluto de la palabra" [50] y Pike mismo [51] reconoce:

Un hombre que tiene una concepción más alta de Dios que aquellos que lo rodean y que niega que la concepción de ellos sea Dios, será muy probablemente llamado Ateo por aquellos hombres que son en realidad mucho menos creyentes en Dios que él, etc.

Así que toda la polémica es meramente nominal y formal. Además, hay que notar que la cláusula que declara que la creencia en el Gran Arquitecto es un requisito de admisión fue introducida, en el texto de las Constituciones de la Gran Logia de Inglaterra, solamente en 1815 y este texto dice: "Un Masón por consiguiente esta particularmente obligado a nunca actuar en contra de los dictados de su conciencia", con lo que la Gran Logia de Inglaterra parece reconocer que la libertad de conciencia es el principio supremo de la Francmasonería y que predomina por encima de todos los demás en caso de conflicto. Se implica asimismo la misma supremacía de la libertad de conciencia en el carácter no-sectario, que los masones angloamericanos reconocen como la esencia más profunda de la Masonería. "Dos principios", dijo el Emperador alemán Federico III, en un discurso solemne a masones en Estrasburgo el 12 de septiembre de 1886, "caracterizan sobre todo nuestros propósitos, a saber, la libertad de conciencia y la tolerancia"; y el "Handbuch" [52] justamente hace notar que la libertad de conciencia y la tolerancia fueron por eso promulgadas como los cimientos de la Masonería por la más alta autoridad Masónica de Alemania.

Por tanto el Gran Oriente de Francia tiene razón sobre la esencia de la cuestión, según el punto de vista Masónico; pero se ha apartado de la tradición al suprimir símbolos y formulaciones simbólicas, las cuales, si se comprenden debidamente, de ninguna manera implican aserciones dogmáticas y no se pueden rechazar sin dañar la obra de la Masonería, ya que ésta necesita de formulas religiosas ambiguas adaptables a cada forma de creencia y a cada fase de desarrollo moral. Desde este punto de vista los símbolos del Gran Arquitecto del Universo y de la Biblia son verdaderamente de suma importancia para la Masonería. Así que, varias Grandes Logias que al principio habían imitado el radicalismo francés, finalmente guardaron esos símbolos. Un representante de la Gran Logia de Francia escribe en este sentido a Findel: "Estamos completamente de acuerdo con ustedes en considerar todos los dogmas, sean positivos o negativos, como radicalmente contradictorios con la Masonería, cuya enseñanza debe ser propagada sólo por símbolos. Y los símbolos pueden y deben ser explicados por cada quien según su propia comprensión; por eso sirven para mantener la concordia. Por eso nuestra Gran Logia, de manera facultativa, retiene el Símbolo del Gran Arquitecto del Universo, ya que cada quien puede concebirlo de acuerdo a sus convicciones personales. [A las logias se les permite el retener los símbolos, pero no hay ninguna obligación de hacerlo así, y muchas no lo hacen.] Excomulgarse los unos a los otros a causa de cuestiones metafísicas, nos parece a nosotros los masones la cosa más indigna que se puede hacer". [53] El órgano oficial de la Masonería italiana incluso recalca: "La fórmula del Gran Arquitecto, que se reprocha a la Masonería como ambigua y absurda, es la afirmación más liberal y justa del inmenso principio de la existencia y puede representar ya sea al (revolucionario) Dios de Mazzini como al Satanás de Giosue Carducci (en su famoso himno a Satanás); Dios, como fuente de amor, no de odio; Satanás, como el genio de lo bueno, no de lo malo". [54] En ambas interpretaciones es en realidad el principio de la Revolución que adora la Masonería italiana.

IV. PROPAGACION Y EVOLUCION DE LA MASONERÍA

Los miembros de la Gran Logia formada en 1717 por la unión de cuatro logias antiguas, fueron hasta 1721 pocos en número e inferiores en calidad. La entrada de varios miembros de la Sociedad Real y de la nobleza cambió la situación. Desde 1721 se han extendido a través de Europa. [55] Esta rápida propagación fue principalmente debida al espíritu de los tiempos que, cansado de las disputas religiosas, intranquilo bajo la autoridad eclesiástica y descontento con las condiciones sociales existentes, buscó la iluminación espiritual y el consuelo en los misterios antiguos y deseó, uniendo hombres de tendencias afines, reconstruir la sociedad sobre una base completamente humana. En esas circunstancias la Francmasonería con su vaguedad y elasticidad, pareció a muchos un excelente remedio. Para adaptarse a las necesidades de países y clases sociales diferentes, el sistema original (1717-23) fue sometido a modificaciones más o menos profundas. En 1717, contrariamente a Gould [56], solo una sencilla ceremonia de admisión o un grado parece haber estado en uso [57] en 1723 dos aparecen tal como lo reconoció la Gran Logia de Inglaterra: "Aprendiz Ingresado" y "Compañero del Gremio o Maestro". El sistema de tres grados, practicado primero alrededor de 1725, llegó a ser universal y oficial solamente después de 1730. [58] Los símbolos y formas rituales, tal como fueron practicados desde 1717 hasta la introducción de más grados después de 1738, junto con los "Antiguos Cargos" de 1723 o 1738, se consideran como la Francmasonería pura original. Un cuarto, el grado "Arco Real" [59] usado al menos desde 1740, es primeramente mencionado en 1743, y aunque ajeno al sistema de la Masonería pura y antigua [60] es muy característico de la Masonería anglosajona posterior. En 1751 una rival, la Gran Logia de Inglaterra, "según las Instituciones Antiguas" fue establecida y, por la actividad de su Gran secretario, Lawrence Dermott, pronto superó a la Gran Logia de 1717. Los miembros de esta Gran Logia son conocidos con la denominación de "Masones Antiguos". Se llaman también "Masones de York" por referencia, no a la efímera Gran Logia de toda Inglaterra en York, mencionada en 1726 y reavivada en 1761, sino a la supuesta primera Gran Logia de Inglaterra congregada en 926 en York. [61] Por fin, la Gran Logia Unida de Inglaterra, ganó el control adoptando en 1813 sus formas rituales.

En su espíritu religioso la Masonería anglosajona después de 1730 retrogradó indudablemente hacia una bíblica ortodoxia cristiana. [62] Este movimiento es atestado por la Cristianización de los rituales y por la popularidad de los trabajos de Hutchinson, Preston, y Oliver con los masones angloamericanos. Es debido principalmente al conservatismo de la sociedad anglófona en cuestiones religiosas, a la influencia de miembros eclesiásticos y a la institución de "capellanes de la Logia" mencionados en los archivos ingleses desde 1733. [63] La reforma provocada por los artículos de unión entre las dos Grandes Logias de Inglaterra (1 diciembre, 1813) consistió sobre todo en la restauración del carácter no-sectario, de acuerdo con el cual toda alusión a una religión particular (cristiana) se debe omitir en los procedimientos de la logia. Además, se decretó que "habrá la más perfecta unidad de obligación de disciplina, o funcionamiento. . . según los genuinos linderos, leyes y tradiciones. . . en todo el mundo masónico desde el día y fecha de la dicha unión (1 diciembre, 1813) hasta que el tiempo no sea más". [64] Tomando esta acción la Gran Logia Unida sobrestimo su autoridad. Su decreto fue respetado, hasta cierto punto, en los Estados Unidos, donde la Masonería, primero introducida hacia 1730, siguió en general las fases de evolución Masónica en la madre patria.
El título de Madre-Gran Logia de los Estados Unidos fue el objeto de una prolongada y apasionada polémica entre las Grandes Logias de Pennsylvania y Massachusetts. La opinión predominante actualmente es que, desde tiempo inmemorial, i.e., antes de las autorizaciones de la Gran Logia [65] existió en Filadelfia una logia regular con archivos fechados de 1731. [66] En 1734 Benjamín Franklin publicó una edición del "Libro de Constituciones" inglés. Los principales representantes de la Gran Logia moderna de Inglaterra en los Estados Unidos eran Coxe y Price. Los estatutos de varias logias fueron establecidos por la Gran Logia de Escocia. Después de 1758, sobre todo durante la Guerra de Independencia, 1773-83, la mayor parte de las logias pasaron a los "Ancianos". La unión de los dos sistemas en Inglaterra (1813) fue seguida por una unión similar en América. La forma real del rito americano desde entonces practicada se debe principalmente a Webb (1771-1819), y a Cross (1783-1861).

En Francia y Alemania, al principio, la Masonería fue practicada según el ritual inglés [67] pero la así llamada Masonería "escocesa" pronto apareció. Puesto que sólo los nobles eran entonces considerados admisibles en la buena sociedad como miembros totalmente calificados, la sociedad de caballeros Masónicos se interpretó como una sociedad de Gentilshommes, i.e., de nobles o por lo menos de hombres ennoblecidos o armados caballeros por la sola admisión en la orden, la cual según el antiguo ritual inglés todavía en uso, es "más honorable que el Vellón de Oro, o la Estrella o la Jarretera o cualquier otra Orden bajo el Sol". La pretendida asociación de la Masonería con las órdenes de caballeros guerreros y con las religiosas era mucho más aceptable que la idea de un desarrollo a partir de las cofradías de labradores de cantera. Así pues un discurso presentado por el Caballero escocés Ramsay delante de la Gran Logia de Francia en 1737 e introducido por Tierce en su primera edición francesa del "Libro de Constituciones" (1743) como un "discurso del Gran Maestro", marcó su época. [68] En ese discurso la Masonería fue datada desde "la intima asociación de la orden con los Caballeros de San Juan de Jerusalén" durante las Cruzadas; y se dijo que las "antiguas logias de Escocia" habían conservado la Masonería genuina, perdida por las inglesas. Poco después de 1750, sin embargo, y dado que la practica de ciencias ocultas fue atribuida a los Templarios, su sistema fue fácilmente adaptable a toda clase de propósito Rosacruz y a prácticas tales como la alquimia, la magia, la cábala, el espiritismo, y la necromancia. La supresión de la orden con la historia del Gran Maestro Jacques de Molay y su pretendido renacimiento en la Masonería, reproducido en la leyenda de Hiram, representando la caída y la resurrección del justo o la supresión y la restauración de los derechos naturales del hombre, se adaptaba admirablemente con ambos sistemas, cristiano y revolucionario, de los grados elevados. Los principales sistemas Templarios del siglo XVIII fueron el sistema de la "Estricta Observancia", organizado por el estafador Rosa y propagado por el entusiasta von Hundt; y el sistema sueco, constituido por los grados franceses y escoceses en Suecia.

En ambos sistemas se prometía obediencia a superiores desconocidos. Se supuso falsamente que la cabeza suprema de estos sistemas Templarios, que eran rivales entre si, fue el impostor Jacobino, Charles Edward, quien declaró en 1777, que nunca había sido un Masón. [69] Casi todas las logias de Alemania, Austria, Hungría, Polonia, y Rusia estuvieron, en la segunda mitad del siglo XVIII, envueltas en la disputa entre estos dos sistemas. En las logias de Francia y otros países [70] la admisión de mujeres a las reuniones de las logias ocasionaron una inmoralidad escandalosa. [71] El espíritu revolucionario se manifestó muy pronto en la Masonería francesa. Ya en 1746 en el libro "La Franc-Maçonnerie, écrasée", un experto ex-Masón, quien, siendo Masón, había visitado muchas logias en Francia e Inglaterra, y consultado encumbrados masones con cargos oficiales, describió como el verdadero programa Masón un programa que, según Boos, el historiador de La Francmasonería (pág. 192), en grado asombroso coincide con el programa de la gran Revolución francesa de 1789. En 1776 este espíritu revolucionario fue llevado a Alemania por Weisshaupt por medio de un sistema conspirador, que pronto se extendió por todo el país. [72] Charles Augustus de Saxe-Weimar, el Duque Ernest de Gotha, el Duque Ferdinand de Brunswick, Goethe, Herder, Pestalozzi, etc., son mencionados como miembros de esta orden de Illuminati. Muy pocos miembros, sin embargo, fueron iniciados en los más altos grados. Los Illuminati franceses incluían a Condorcet, el Duque de Orleans, Mirabeau y Sieyès. [73] Después del Congreso de Wilhelmsbade (1782) se hicieron reformas en Alemania y en Francia. Los principales reformadores alemanes, L. Schröder (Hamburg) e I.A. Fessler, trataron de restaurar la sencillez y pureza originales. El sistema de Schröder es de hecho practicado por la Gran Logia de Hamburgo, y un sistema modificado (Schröder-Fessler) por la Gran Logia Real York (Berlín) y la mayoría de las logias de la Gran Logia de Bayreuth y Dresden. Las Grandes Logias de Frankfort-on-the-Main y Darmstadt practican un ecléctico sistema basado en el ritual inglés. [74] Exceptuando a la Gran Logia York Real, que tiene "Orientaciones Internas" y una "Orientación más profunda" escocesas, las otras rechazan los altos grados. La más grande Gran Logia de Alemania, la Nacional (Berlín), practica un sistema escocés corregido (Observancia Estricta) de siete grados y el "Landes Grossloge" y sistema sueco de nueve grados. El mismo sistema es practicado por las Grandes Logias de Suecia, Noruega, y Dinamarca. Estos dos sistemas aun declaraban que la Masonería es una institución cristiana y, como la Gran Logia York Real, se negaban a iniciar judíos. Findel dice que la razón principal es para evitar que la Masonería sea dominada por gente cuyos fuertes apegos raciales son incompatibles con el carácter no-sectario de la institución. [75]

El principal sistema en los Estados Unidos (Charleston, Carolina del Sur) es el llamado Antiguo y Aceptado Rito escocés, organizado en 1801 sobre la base del Rito francés escocés de perfección, que fue establecida por el Consejo de los Emperadores de Este y Oeste (París, 1758). Este sistema, que se propagó por todo el mundo, puede considerarse como el tipo revolucionario de la Masonería Templaria francesa, que lucha por los derechos naturales del hombre en contra de los despotismos religiosos y políticos, simbolizados por la tiara papal y una corona real. Se esfuerza por ejercer una influencia preponderante sobre las otras organizaciones Masónicas, dondequiera que se establezca. Esta influencia le es garantizada por los sistemas Gran Oriente de los países latinos; se resiente aun en Gran Bretaña y Canadá, donde los jefes supremos de gremios de la Masonería son también, en general, miembros prominentes de los Consejos Supremos del Rito escocés. Había, en 1908, veintiséis Consejos Supremos universalmente reconocidos del Antiguo y Aceptado Rito escocés: EE.UU. de América: Jurisdicción del sur (Washington), establecida en 1801; Jurisdicción del norte (Boston), 1813; República Argentina (Buenos Aires), 1858; Bélgica (Bruselas), 1817; Brasil (Río de Janeiro), 1829; Chile (Santiago), 1870; Colon, para las Islas de la India Occidental (La Habana), 1879; Colombia (Cartagena); República Dominicana (S. Domingo); Inglaterra (Londres), 1845; Egipto (Cairo), 1878; Francia (París), 1804; Grecia (Atenas), 1872; Guatemala (para Centroamérica), 1870; Irlanda (Dublín), 1826; Italia (Florencia), 1858; México 1868); Paraguay (Asunción); Perú (Lima), 1830; Portugal (Lisboa), 1869; Escocia (Edinburgo), 1846; España (Madrid), 1811; Suiza (Lausana), 1873; Uruguay (Montevideo); Venezuela (Caracas). Consejos Supremos no universalmente reconocidos existían en Hungría, Luxemburgo, Nápoles, Palermo, Roma, Turquía. Los fundadores del rito, para darle un gran esplendor, inventaron la fábula de que Federico II, Rey de Prusia, fue su verdadero fundador, y esta fábula, bajo la autoridad de Pike y Mackey, se mantenía todavía como probable en la edición de la "Enciclopedia" de Mackey (1908). [76]

V. ORGANIZACION Y ESTADÍSTICAS

La característica distintiva de organización de la Masonería especulativa es el sistema de la Gran Logia fundado en 1717. Cada Gran Logia regular o Consejo Supremo en el sistema escocés, o Gran Oriente en el sistema mixto, constituye una organización soberana e independiente con poderes legislativo, judicial y ejecutivo. Se compone de las logias o organizaciones inferiores de su jurisdicción o de sus representantes reunidos de modo regular y de los grandes oficiales elegidos. Una logia debidamente constituida ejerce la misma autoridad, pero en una esfera más restringida. Los oficiales indispensables de una logia son el Maestro Adorador [77] el Guardián Mayor y Menor, y el Tejador. El maestro y los guardianes son normalmente auxiliados por dos diáconos y dos mayordomos para el trabajo ceremonial y social y por un tesorero y un secretario. Muchas logias tienen un Capellán para las ceremonias y discursos religiosos. Los mismos oficiales en mayores cantidades y con rimbombante títulos (Gran Maestro Muy Adorador, Soberano Gran Comandante, etc.) existen en las Grandes Logias. Como los gastos de los miembros son fuertes, sólo personas ricas pueden permitirse el pertenecer a la fraternidad. Se restringe además el número de candidatos por prescripciones con relación a sus cualidades morales, intelectuales, sociales y físicas, y por una reglamentación que exige la unanimidad de votos secretos para su admisión. Así que, contrariamente a su pretendida universalidad, La Francmasonería parece ser una sociedad muy exclusiva, tanto así que es una sociedad secreta, cerrada al mundo profano del común de los mortales. "La Francmasonería", dice la "Keystone" ("Piedra Angular") de Filadelfia [78]
"no tiene derecho a ser popular. Es una sociedad secreta. Es para los pocos, no para los muchos, para los escogidos, no para las masas."

En la práctica, en verdad, las prescripciones acerca de los dones intelectuales y morales no son rigurosamente obedecidas:
"Cantidad se admiten . . . cuyo único objetivo es hacer de su membresia un medio para promover su interés pecuniario". [79]

"Hay un numero considerable de nuevo, que aprecia La Francmasonería únicamente por las reuniones sociables que le son atribuidas."

"De nuevo he oído hombres que dicen abiertamente, que se habían afiliado para tener acceso a cierta clase de individuos, como asunto de negocios, y que fueron obligados a hacerlo porque cada quien así lo hacía. Además hay un gran numero que se afilian por curiosidad o tal vez, porque alguien en una posición por encima de ellos es masón."

"Muy semejante a esto es esa clase de individuos que desean una asociación simpática". [80]

"En la Masonería encuentran los medios de tener fácil acceso a una sociedad, que se les niega por convenciones sociales. Tienen riqueza pero ni el nacimiento ni la educación que les permitan ser elegibles para relaciones corteses y distinguidas."

"El negocio nunca esta ausente de sus palabras y actos."

"El cuerpo Masónico incluye un gran número de publicanos." [81]


De la regla Masónica -- amor fraterno, ayuda, y verdad -- son seguramente las dos primeras, especialmente tal como se entienden en el sentido de ayuda mutua en todas las emergencias de la vida, las principales razones de adhesión para la mayor parte de los candidatos. Esta asistencia mutua, simbolizada sobre todo por los cinco puntos de confraternidad y el "gran saludo en señal de desgracia" del tercer grado, es una de las características fundamentales de la Francmasonería. Por su juramento el Maestro Masón se compromete a mantener y sostener los cinco puntos de confraternidad de hecho así como de palabra, i.e., asistir a todo Maestro Masón en cada ocasión según sus facultades, y en especial cuando haga la señal de desgracia. En Duncan, "Ritual americano" (229), el Archi-Masón Real jura incluso:
Ayudaré a un compañero Archi-Masón Real, cuando lo vea metido en cualquier dificultad y tomaré su causa para liberarlo del problema tenga o no razón.


Es un hecho atestado por hombres experimentados de todos países que, dondequiera que la Masonería es influyente, los no-masones sufren en sus intereses por la preferencia sistemática que masones se dan el uno al otro en nombramientos a cargos y empleos. Incluso Bismarck [82] se quejó de los efectos de esta ayuda Masónica mutua, que es perjudicial asimismo para la igualdad cívica que para los intereses públicos. En libros y revistas Masones, los actos ilícitos y traicioneros, ejecutados para prestar esta ayuda mutua, son recomendados y alabados como una gloria de La Francmasonería. "Las mismas leyes inexorables de la guerra", dice el orador oficial del Gran Oriente de Francia, Lefèbvre d'Aumale [83] "tienen que doblegarse delante de La Francmasonería, lo que es quizás la demostración más notable de su poder. Una señal bastó para detener la matanza; los combatientes tiraron sus armas, se abrazaron el uno al otro fraternalmente y se volvieron enseguida amigos y Hermanos como sus juramentos lo prescriben", y el "Handbuch" [84] lo declara: "esta señal ha tenido efectos benéficos, particularmente en tiempos de guerra, cuando frecuentemente aplaca a los más acerbos enemigos, de manera que escuchan la voz del humanismo y se dan ayuda mutua en lugar de matarse el uno al otro". [85] Incluso la ampliamente propagada sospecha, de que a veces la justicia es frustrada y criminales Masones son salvados de un merecido castigo, no se puede estimar infundada. La dicha práctica de ayuda mutua es tan reprensible que los mismos autores Masones [86] la condenan severamente. "Si", dice el Hermano Marbach (23), "La Francmasonería pudiera verdaderamente ser una asociación, e incluso una secreta, de hombres de los más diversos rangos de la sociedad, ayudándose y promoviéndose el uno al otro, sería una asociación inicua, y los policías no tendrían deber más urgente que el exterminarla."

Otra característica de la ley Masónica es que "traición" y "rebelión" en contra de la autoridad civil son declaradas sólo como crímenes políticos, que no afectan la buena reputación de un Hermano más que la herejía, y no proporcionan ninguna razón para un juicio Masónico. [87] La importancia que la Masonería atribuye a este punto se manifiesta por el hecho de que se publica en el Artículo II de los "Antiguos Cargos", que define los deberes de un Francmasón con respecto a las autoridades Estatales y civiles. Comparado con el mandato correspondiente de las constituciones "góticas" de la masonería operativa, no es nada menos ambiguo que el Artículo I acerca de Dios y de la religión. Las antiguas Constituciones góticas cándidamente ordenaban: "Asimismo serás fiel vasallo del Rey sin traición ni mentira y que no conocerás traición sin enmendarla, si puedes, sino advertirás de ella al Rey o a su consejo". [88] El segundo artículo de La Francmasonería moderna especulativa (1723) dice:
De los magistrados civiles, supremos y subordinados. Un Masón es un pacífico sujeto de las Autoridades Civiles, dondequiera que reside o trabaja, y nunca tendrá nada que ver con Complots ni Conspiraciones en contra de la paz y el bienestar de la Nación, ni se comportara de manera indebida con los Magistrados subalternos; Porque la Masonería siempre ha sido perjudicada por la Guerra, el derramamiento de sangre y la Confusión, los antiguos Reyes y Príncipes han sido muy bien dispuestos a alentar a los masones, debido a su Pacifismo y Lealtad, con lo que prácticamente contestaron a las Criticas de sus adversarios y promovieron el Honor de la Fraternidad, que siempre floreció en Tiempos de Paz. De manera que si un Hermano pudiera Rebelarse en contra del Estado, su Rebelión no se debe aprobar, pero se le debe tener lastima como a un hombre infeliz; y, si no se le declara culpable de ningún otro Crimen, sin embargo, la fiel Hermandad tiene que y debe repudiar su Rebelión, y no debe tener resentimiento ni Razón de Envidias políticas hacia el Gobierno por el momento; no pueden expulsarlo de la Logia y su Relación a con ella es inabrogable.


Así que la rebelión, según la Masonería especulativa moderna, es sólo desaprobada cuando se conspira contra la paz y el bienestar de la nación. La hermandad debe rechazar la rebelión, pero sólo para preservar a la fraternidad de problemas por parte de las autoridades civiles. Un hermano, por tanto, culpable de rebelión no puede ser expulsado de la logia; Por el contrario, sus compañeros masones están particularmente obligados a compadecerse de él en su infortunio cuando él (en prisión o frente a las cortes) tenga que sufrir de las consecuencias de su rebelión, y le darán fraternal ayuda tanto como puedan. La Francmasonería misma como organización es muy pacífica y leal, pero no desaprueba; al contrario, alaba aquellos hermanos que por amor de la libertad y del bienestar nacional complotan con buen éxito en contra de monarcas y otros gobernantes despóticos, aun cuando, como asociación de utilidad pública exija privilegios y protección de los reyes, príncipes, y otros altos dignatarios para el éxito de su obra pacífica. "La lealtad a la libertad", dice "la Crónica del Francmasón" [89] "pasa por encima de todas las otras consideraciones". La sabiduría de esta reglamentación, observa Mackey [90] "será evidente cuando consideremos que, si la traición o la rebelión fueran crímenes masones, casi cada masón en las Colonias Unidas, en 1776, habría sido sometido a expulsión y cada Logia a la confiscación de su autorización por las Grandes Logias de Inglaterra y Escocia, bajo cuya jurisdicción estaban en ese momento."

Un engañoso refrán es "Masón una vez, Masón siempre". Esto a menudo se interpreta como que "el vínculo Masónico es indisoluble, y que no hay ninguna remisión de sus consecuencias" [91] o "Obligaciones" [92] que ni siquiera la muerte puede cortar la unión de un Masón con la Francmasonería. [93] Pero indudablemente un Masón tiene el "derecho de demisionar" [94] y este derecho, cualquiera que sea la opinión de la jurisprudencia Masónica y según los derechos naturales e inalienables del hombre, se extiende hasta un retiro completo no sólo de la logia sino también de la hermandad. En la escala de penas Masónicas, la "expulsión" es la más grave. [95] Además de aquellos que han sido expulsados o que han renunciado hay muchos masones "no afiliados" que han cesado de ser miembros "activos" de una logia, pero, según la ley Masónica, la cual, por supuesto, no puede obligar más que de lo que esta autorizada por las reglas generales de la moralidad, quedan sujetos a la logia dentro de la jurisdicción de la cual ellos residen.

Sobre la unidad, las autoridades Masónicas unánimemente afirman que la Francmasonería en todo el mundo es una sola, y que todos los francmasones constituyen en realidad una sola logia; que las diferentes logias existen sólo por conveniencia, y que por consiguiente todo Masón regular tiene derecho a ser recibido en toda logia regular del mundo como un hermano, y, en caso de que esté en apuros, a que se le ayude. El buen entendimiento entre masones de diferentes países es favorecido por las relaciones personales y por la correspondencia, especialmente entre las oficinas de los grandes secretarios, y por los congresos internacionales [96] que llevaron al establecimiento, en 1903, de una oficina permanente internacional en Neuchâtel, Suiza. [97] No hay ninguna Gran Logia general o dirección de la Francmasonería, aunque varios intentos se han hecho en casi cada uno de los más grandes estados o países para establecer una. Disensiones incesantes entre sistemas y Cuerpos Masónicos son características de la Francmasonería en todos los países y épocas. Pero la unidad federal de la Francmasonería basta para demostrar una verdadera solidaridad entre masones y Cuerpos Masónicos en todo el mundo; De donde viene la acusación de complicidad en las maquinaciones que algunos de ellos tienen. Esta solidaridad es públicamente reconocida por autoridades Masónicas. Pike, por ejemplo, escribe [98]
Cuando el periódico en Londres que habla de la Francmasonería de la Gran Logia de Inglaterra, con menosprecio protestó que la Francmasonería inglesa era inocente de las acusaciones proferidas por la Bula Papal (Encycl. 1884) contra la Francmasonería, cuando declaró que la Francmasonería inglesa no tenía ninguna opinión política ni religiosa, y que ni en el menor grado simpatizaba con las permisivas opiniones ni con las extravagantes declaraciones de una fracción de la Francmasonería Continental, recibió muy justamente y de manera muy concluyente un jaque mate por los Organos Romanos con la respuesta, 'le es inútil protestar. Ustedes son francmasones y usted los reconocen como francmasones. Ustedes les dan aprobación, estímulo y apoyo y son responsables junto con ellos y no pueden evitar esa responsabilidad'.


Ya que estadísticas exactas no siempre se tienen y que los métodos de enumeración difieren en los diferentes países, las cantidades totales sólo pueden ser aproximadas. Por eso en la mayoría de las logias de los Estados Unidos sólo los Maestros (tercer grado) son contados, mientras que en otros países se suman los aprendices y los compañeros. Hay además muchos masones no afiliados (que han cesado de ser miembros de una logia) que no se incluyen. Se estima su número a dos tercios del de los masones activos. En Inglaterra un Masón puede actuar como miembro de varias logias. Confirmando nuestra declaración acerca de los miembros activos de los Cuerpos estrictamente Masónicos, que en calendarios y libros del año están registrados como tales, podemos, según fuentes recientes y fidedignas [99] estimar la situación actual de la Francmasonería como sigue (alrededor de 1900): Grandes Orientes, Grandes Logias, Consejos Supremos, y otros G. Cuerpos escoceses, 183; logias 26,500; masones, aproximadamente 2,000,000; el número de los Grandes Capítulos del Arco Real es: en los Estados Unidos 2968 capítulos subordinados, bajo un Gran Capítulo General; Inglaterra, 46 Grandes Capítulos con 1015 capítulos subordinados; Colonias inglesas y centros Masónicos extranjeros, 18 Grandes Capítulos con 150 capítulos subordinados. El censo de la masonería de gremio es como sigue:
Gran Bretaña y Colonias (excluyendo a Canadá): 4.670 logias; 262.651 miembros
Canadá: 727 logias; 60.728 miembros
Estados Unidos (Blanco): 12.916 logias; 1.203.159 miembros
Estados Unidos (de color): 1.300 logias; 28.000 miembros
Países latinos: 2.500 logias; 120.000 miembros
Otros países europeos: 771 logias; 90.700 miembros
Africa: 53 logias; 2.150 miembros
Total: 22.937 logias; 1.767.388 miembros



VI. TRABAJO INTERNO DE LA FRANCMASONERIA:

SIMBOLISMO MASONICO Y JURAMENTOS

"Del principio al fin", dice Pike [100] "la Masonería es trabajo". El "trabajo" Masónico, propiamente dicho, es el trabajo ritual interno secreto por el que los Masones se hacen y son educados para el trabajo externo, que es acción para el bienestar de la humanidad según los principios Masónicos. Los Masones son hechos por las tres ceremonias de iniciación (primer grado), pasaje (segundo grado), y crecimiento (tercer grado). Los símbolos exhibidos en estas ceremonias y explicados de acuerdo a los principios Masónicos y a las indicaciones verbales dadas en los rituales y en las conferencias de los tres grados, constituyen el manual de instrucción Masónica. La educación así empezada se completa por la vida total de la logia, en la que se aconseja a cada Masón el tomar una parte activa, asistiendo regularmente a las reuniones de la logia, aprovechando, según su habilidad, los medios que la Masonería le ofrece, perfeccionándose en conformidad con los ideales Masónicos, y contribuyendo a las discusiones de temas Masónicos y a un buen gobierno de la logia, que se representa como un modelo del gobierno de la sociedad en general. La logia debe ser un tipo del mundo [101] y los masones tienen la intención de tomar parte en la regeneración de la raza humana. [102] "El simbolismo de la Francmasonería", dice Pike en una carta a Gould del 2 de diciembre de 1888 [103] "es el alma misma de la Masonería." Y Boyd, el Gran Orador de Missouri, confirma: "es del principio al fin, símbolo, símbolo, símbolo". [104]

Las principales ventajas de este simbolismo, que no es particular a la Francmasonería sino que se refiere a los misterios y doctrinas de todas las edades y de todos los factores de la civilización, es el siguiente: (1) Siendo adaptable a todas las opiniones posibles, doctrinas, y gustos, atrae al candidato y fascina al iniciado. (2) conserva la unidad no-sectaria de la Francmasonería a pesar de diferencias profundas de religión, raza, sentimiento nacional, y tendencias individuales. (3) resume la sabiduría teórica y práctica de todas las edades y naciones en un idioma universalmente inteligible. (4) entrena al Masón a considerar las instituciones existentes, religiosas, políticas, y sociales, como fases pasajeras de la evolución humana y a descubrir por su propio estudio las reformas que se deben realizar en nombre del progreso Masónico, y los medios para realizarlas. (5) le enseña a ver en las doctrinas y dogmas predominantes tan sólo las concepciones subjetivas o los símbolos cambiantes de una verdad universal más profunda en el sentido de los ideales Masónicos. (6) permite a la Francmasonería disimular sus verdaderos propósitos de los profanos, e incluso de aquellos de entre los iniciados que son incapaces de apreciar esos objetivos, como la Masonería se propone. "La Masonería", dice Pike, " oculta celosamente sus secretos e intencionalmente lleva al error a los intérpretes presumidos". [105] "Parte de los Símbolos son mostrados . . . al Iniciado, pero es intencionalmente engañado con interpretaciones falsas". [106] "Los iniciados son pocos aunque muchos oyen el Thyrsus". [107] "El significado de los Símbolos no se descubre enseguida. Les damos sólo indicaciones generales. Debe descubrir el significado profundo y misterioso por sí mismo". [108] "es para cada uno de los Masones el descubrir el secreto de la Masonería por la reflexión en sus símbolos y por una sabia consideración de lo que es dicho y hecho en el trabajo". [109] "El grito universal en todo el mundo Masónico", dice Mackey [110] "es por la luz; nuestras logias de ahora en adelante serán escuelas, nuestra labor será estudiar, nuestro sueldo será aprender; los tipos y símbolos, los mitos y alegorías de la institución empiezan apenas a investigarse con referencia al significado fundamental y los Francmasones ahora comprenden completamente la tan frecuentemente citada definición, que la Masonería es una ciencia de moralidad oculta en alegorías e ilustrada por símbolos."

Los símbolos Masónicos pueden y son interpretados en sentidos diferentes. Eclesiásticos ortodoxos anglicanos trataron todo el simbolismo del Antiguo y Nuevo Testamentos en relación con el simbolismo del Templo de Salomón como un simbolismo Masónico y a la Masonería como a la "sirvienta de la religión" [111] que, "en casi todas partes de cada grado se refiere distinta y plenamente a un Salvador crucificado". [112] Muchos autores Masónicos en los países latinos [113], y algunos de los principales autores angloamericanos [114], declaran que el simbolismo Masónico en su original y apropiado sentido se refiere sobre todo al culto solar y fálico de los antiguos misterios, sobre todo los egipcios. [115] "es en los símbolos antiguos y su significado oculto", dice Pike [116] "que los verdaderos secretos de la Francmasonería consisten. Éstos deben revelar su naturaleza y propósitos verdaderos". En conformidad con esta regla de interpretación, la letra G en el símbolo de Gloria (Estrella Resplandeciente) o la Gamma griega (cuadrado), resumiendo a toda la Masonería es normalmente explicada con el significado de "generación"; la letra inicial del tetragramaton (Yahweh) y el nombre completo se explican como un principio macho o macho-hembra. [117] Con el mismo sentido, según la antigua interpretación, se explican las dos columnas Boaz y Jachin; la Rosacuz (una cruz con una rosa en el centro); el punto dentro del círculo; el "vesica piscis", el bien conocido símbolo del Salvador; el triple Tau; Sol y Luna; Hiram y Cristo (Osiris); el ataúd; la Cámara Media y aun el Sancta Sanctorum, como adyta o las más santas partes de cada templo, normalmente contenían horribles objetos de culto fálico. [118]

Puesto que los masones, incluso en sus conferencias oficiales y rituales, generalmente reivindican un origen egipcio del simbolismo Masónico y una íntima "afinidad" de "los usos y costumbres Masónicos con aquellos de los Antiguos Egipcios" [119] tales interpretaciones se han de considerar oficialmente autorizadas. Pike dice, además, que "casi cada uno de los símbolos Masónico antiguos" tiene "cuatro significados distintos, como si uno estuviera dentro del otro, el significado moral, político, filosófico y espiritual". [120] Desde el punto de vista político Pike, con muchos otro Masones Escoceses angloamericanos, interpreta todo simbolismo Masónico en el sentido de una lucha sistemática contra toda clase de "despotismo" político y religioso. Hiram, Cristo, Molay se ven tan sólo como representantes de la "Humanidad" los "Apóstoles de Libertad, Igualdad, Fraternidad". [121] La Cruz (un cuadrado doble o cuádruple) no es "ningún símbolo específicamente cristiano", "para todos nosotros es un emblema de la Naturaleza y de la vida Eterna; de ellos sólo deje que cada quien diga por sí mismo". [122] La Cruz X (Cristo) fue el Signo de la Sabiduría Creadora o Logos, el Hijo de Dios. Mithraism marco a sus soldados en la frente con una cruz, etc. [123] I.N.R.I., la inscripción en la Cruz, Masónicamente dice: "Igne Natura Renovatur Integra". La regeneración de la naturaleza por la influencia del sol simboliza la regeneración espiritual de la humanidad por el fuego sagrado (verdad y amor) de la Masonería, como una institución completamente naturalista. [124] "El primer asesino de Hiram es la Realeza que es el ejemplo típico de la tiranía", golpeando "con su regla de hierro a la garganta de Hiram y haciendo de la libertad de palabra una traición". El segundo asesino es el Pontificado (Papado) "apuntando el cuadrado de acero al corazón de la víctima". [125] Cristo agonizando en el Calvario es para la Masonería "el más grande entre los apóstoles de la Humanidad, desafiando el despotismo romano y el fanatismo e intolerancia del sacerdocio". [126] Bajo el símbolo de la Cruz, "las legiones de la libertad marcharán a la victoria". [127]

El Kadosh (decimotercer grado), pisoteando la tiara papal y la corona real, se destina a desahogar una justa venganza en estos "grandes criminales" por el asesinato de Molay [128] y "como el apóstol de la verdad y de los derechos del hombre" [129] librar a la humanidad "de la esclavitud del Despotismo y de la Tiranía espiritual". [130] "En la mayoría de los rituales de este grado todo respira venganza" en contra del "Despotismo" religioso y político. [131] Por eso se dice que los símbolos Masónicos "resplandecen de ideas, que deben penetrar el alma de cada Masón y ser claramente reflejados en su carácter y comportamiento, hasta que llegue a ser una columna de fortaleza para la fraternidad". [132] "no hay ni una iota del Ritual Masónico", agrega la "Voice" de Chicago, "que este vacío de significado". [133] Estas interpretaciones, es verdad, no han sido adoptadas oficialmente por los ritos angloamericanos del gremio; pero aparecen como totalmente autorizados, aunque no los únicos autorizaron ni siquiera por su sistema ni por los dos primeros artículos de los "Antiguos Cargos" (1723), que contienen la ley fundamental de la Francmasonería. Acerca del carácter no-sectario de la masonería y de su simbolismo, Pike justamente comenta: "La Masonería no propaga ninguna creencia, excepto la suya propia muy sencilla y sublime enseñada por la Naturaleza y la Razón. Nunca ha habido una falsa Religión en el mundo. La única revelación universal permanente esta escrita en la Naturaleza visible y es explicada por la Razón y completada por las sabias analogías de la fe. No hay mas que una religión verdadera, un dogma, una creencia legítima". [134] Por consiguiente, también, la Biblia como un símbolo Masónico, se interpreta como un símbolo del Libro de la Naturaleza o del Código de la razón y conciencia humanas, mientras que los dogmas, cristianos y otros, no tienen para la Francmasonería sino la importancia de símbolos cambiantes que cubren la única verdad permanente, de la que las "Ciencia" y "Artes" Masónicos son una "revelación progresiva", y su aplicación. [135]

Se debe notar, que la gran mayoría de los Masones están lejos de ser "iniciados" y "se arrastran en la oscuridad egipcia". [136] "La masonería de los grados más altos", dice Pike [137] "enseña las grandes verdades de la ciencia intelectual; pero acerca de estos, así como de los rudimentos y primeros principios, la masonería Azul es completamente ignorante. Sus dramas parecen tener la intención de enseñar la resurrección del cuerpo". "La pretendida posesión de secretos misteriosos, ha permitido a la masonería Azul de contar sus iniciados por decenas de millares. Nunca fue ninguna pretensión a la posesión de conocimientos misterioso tan sin fundamento y tan absurda como la de los Grados del Capítulo del Arco Azul y Real". [138] "La parodia de Cristiandad de la Masonería Azul la hizo simplemente una emasculada e impotente sociedad con grandes y resonantes pretensiones y escasos resultados. Y, aún así, sus multitudes adhieren a ella, porque la iniciación es una necesidad del Alma Humana; y porque instintivamente anhela la unión de los muchos bajo el mando de una única voluntad, en cosas espirituales así como en cosas temporales, por una Jerarquía y un Monarca". [139] "Debe el Adepto entender el significado de los Símbolos [140] y Oliver declara: "Hermanos, de rango y cargo elevados, desconocen a menudo los principios elementales de la ciencia". [141] Masones, "pueden haber sido Maestros de la Cátedra por cincuenta años y aun no haber aprendido el secreto de la Hermandad. Este secreto es, en su propia naturaleza, invulnerable; para el Masón que ha llegado a conocerlo, que sólo podía haberlo supuesto y ciertamente no haberlo recibido de nadie; lo ha descubierto, porque ha estado en la logia, marcado, aprendido e interiormente digerido. Cuando llega al descubrimiento, él incuestionablemente, lo guarda para sí mismo, sin comunicarlo ni aun a su Hermano más íntimo, porque, si esta persona no tiene la capacidad para descubrirlo por si mismo, querría asimismo la capacidad para utilizarlo, si lo recibiera verbalmente. Por esta razón será para siempre un secreto". [142]

En vista del hecho de que los secretos de la Masonería son desconocidos de la mayoría de los masones, los juramentos de secreto tomados sobre la Biblia son de lo más sorprendente e injustificable. El juramento, por ejemplo, del primer grado es como sigue: "Yo, en la presencia del Gran Arquitecto del Universo, . . . por la presente y sobre esto solemne y sinceramente juro, que esconderé siempre, encubriré y nunca revelare ninguna parte o partes, ningún punto o puntos de los secretos o misterios de o pertenecientes a los Libres y Aceptados Masones en la Masonería que se me hubieran dado a conocer hasta este momento, que se me den a conocer ahora o que puedan en cualquier momento futuro serme comunicados" etc. "Estos varios puntos que solemnemente juro observar bajo pena, no menor, de que me corten la garganta y la lengua de raíz y de que mi cuerpo sea enterrado en las arenas del mar", "o el castigo aun más eficaz de ser estigmatizado como un individuo deliberadamente perjuro, vacío de todo valor moral". "Así que Dios me ayude", etc. Juramentos semejantes, excepto con castigos aun más severos, se toman en los grados superiores. Los contenidos fundamentales de las promesas son según Pike: decimoctavo grado: "Me comprometo y garantizo que sostendré siempre, que corresponde a la Masonería el enseñar las grandes verdades no-sectarias, que no pertenecen exclusivamente a ninguna religión y reconozco que no tengo el mas mínimo derecho para exigir de otros que acepten ninguna interpretación particular de los símbolos Masónicos, que I les atribuya en virtud de mis creencias personales. Me obligo y solemnemente garantizo que respetare y sostendré por todos los medios y bajo cualquier circunstancia la Libertad de Expresión, la Libertad de Pensamiento y la Libertad de Conciencia en temas religiosos y políticos". [143] Trigésimo Grado: A.-- "Yo solemnemente y libremente juro obediencia a todas las leyes y reglamentos de la Orden, cuya creencia será mi creencia, prometo obediencia a todos mis superiores regulares. . . . Me comprometo a dedicarme, alma y cuerpo, a la protección de la inocencia, a la defensa del derecho, a la derrota de la tiranía y al castigo de toda infracción contra la ley de la Humanidad y los derechos del Hombre. . . nunca, ni por interés ni por miedo, ni aun para salvar mi existencia, ni me someteré ni sufriré ningún despotismo material, que pudiera esclavizar u oprimir a la humanidad por la usurpación o el abuso del poder. Juro nunca someterme ni tolerar ningún Despotismo intelectual, que pretenda encadenar o trabar el libre pensamiento, etc." B. "Yo solemnemente juro consagrar mi vida a los fines de la Orden de los Caballeros Kadosh, y cooperar lo mas eficazmente por todos los medios prescritos por las autoridades constituidas de la orden para alcanzarlos. Yo solemnemente juro y dedico a estos fines, mis palabras, mi energía, mi fuerza, mi influencia, mi inteligencia y mi vida. Yo juro considerarme en adelante y para siempre como el Apóstol de la Verdad y de los derechos del hombre". C. "Yo me consagrare al máximo a traer el debido castigo sobre los opresores, los usurpadores y los perversos; Me comprometo a nunca perjudicar a un Caballero Kadosh, sea por palabra o por hecho. . .; juro que si lo encuentro como enemigo en el campo de batalla, salvaré su vida, cuando me haga el Signo de Auxilio, y lo libraré de prisión y cautiverio por tierra o por agua, aun al riesgo de mi propia vida o de mi propia libertad. Me comprometo a defender el derecho y la verdad aun por la fuerza y la violencia, si necesario y si debidamente ordenado por mis superiores regulares". D. "Me comprometo a obedecer sin titubeo cualquier orden que sea de mis Superiores regulares en la Orden". [144]

VII. TRABAJO EXTERNO DE LA FRANCMASONERIA:

SUS REALIZACIONES, INTENCIONES Y MÉTODOS


El trabajo externo de la Francmasonería, aunque uniforme en su carácter fundamental y sus líneas generales, varía considerablemente en diferentes países y con distintos símbolos Masónicos. Propósitos "Caritativos" o "filantrópicos" son perseguidos principalmente por las Masonerías inglesa, alemana y americana, mientras que, prácticamente al menos, estos son descuidados por los Masones en los países latinos, que están absortos en actividad política. Pero aun en Inglaterra, donde se gastan, relativamente, las más grandes cantidades para propósitos caritativos, la filantropía Masónica no parece ser inspirada por muy altos ideales de generosidad y desinterés, por lo menos con respecto a la gran mayoría de los hermanos; las contribuciones principales son hechas por unos cuantos hermanos muy ricos y el resto por los acomodados. Por otra parte, en todos los países son casi exclusivamente masones y sus familias quienes se aprovechan de la caridad Masónica. La beneficencia Masónica hacia el mundo "profano" es poco más que figurativa, consistiendo en la propagación y aplicación de los principios Masónicos por los que los Masones fingen promover el bienestar de la humanidad; y si los Masones, particularmente en los países Católicos, de vez en cuando se dedican a trabajos caritativos como ordinariamente se entiende, su objetivo es ganar simpatía y así hacer avanzar sus verdaderos propósitos. En América del Norte, sobre todo en los Estados Unidos, un aspecto característico del trabajo externo es la propensión a exhibirse en la construcción de suntuosos "templos" Masónicos, en procesiones Masónicas, en la pose de primeras piedras y la dedicación de edificios públicos y aun de iglesias cristianas. Esta tendencia ha sido frecuentemente censurada por escritores Masónicos. "¡La masonería de este continente se ha vuelto loca yendo en pos del alto ranguismo y de los altos títulos. Les decimos a los hermanos, que si no le ponen más atención al simbolismo puro, simple, bello de la logia y menos al oropel, perifollos, fuego y plumas del Ritualismo y Templarismo escoceses, el Gremio será sacudido hasta sus mismas fundaciones!" "Que suene la alarma". [145] "Muchos masones han pasado por la ceremonia sin ninguna inspiración; pero, en los desfiles públicos de las logias (incluso en Inglaterra) se encuentran generalmente en la primera línea y en los banquetes Masónicos no pueden ser igualados ni superados". [146]

Pero el objetivo verdadero de ambos trabajos, interno y externo, es la propagación y aplicación de los principios Masónicos. El verdadera método Masónico es, que la logia es el terreno común en el que hombres de diferentes religiones y opiniones políticas, con tal de que acepten los principios generales Masónicos, se pueden reunir; por tanto, no interfiere, directa ni activamente, con la política de los partidos, pero excluye las discusiones políticas y religiosas de las reuniones, dejando a cada Masón aplicar los principios a los problemas de cada día. Pero este método es abiertamente repudiado por la Masonería contemporánea en los países latinos y por muchos Consejos Supremos del Antiguo y Aceptado sistema escocés, por la Gran Logia de Hungría; el Gran Orienta de Bélgica, etc. fue y es prácticamente rechazado también por la masonería alemana e incluso por la americana y la inglesa. Por eso las logias Masónicas americanas, por lo menos, y abiertamente, así lo reivindican algunos de los principales autores Masónicos, jugaron un papel preponderante en el movimiento de independencia, las logias de los "Ancianos", en general, promovieron este movimiento y las de los "modernos" se pusieron del lado de la Gran Bretaña. [147] según la "Revista Masónica" la Francmasonería fue instrumental en la formación de la Unión Americana (1776), reivindicando cincuenta y dos [148] o incluso cincuenta y cinco [149] de los cincuenta y seis "signatarios de la Declaración de Independencia como miembros de la Orden". Otras publicaciones periódicas Masónicas, sin embargo, reivindican que sólo seis de los signatarios [150] y sólo nueve de los presidentes de los Estados Unidos eran francmasones. [151] En la Revolución francesa (1789) y en los movimientos revolucionarios posteriores en Francia, Italia, España, Portugal, América Central y del Sur, Cuerpos Masónicos, se dice, tomaron una parte más o menos activa, como lo declaran prominentes representantes de las Grandes Logias en los diferentes países y en muchos casos por historiadores imparciales "profanos". [152] En Rusia también la Francmasonería, finalmente, llegó a ser una "conspiración política" de asociaciones organizadas Masónicamente que cubrieron el terreno.

Incluso con respecto a la más reciente Revolución Turca, parece cierto que el Nuevo partido turco, que hizo y dirigió la Revolución, fue guiado por masones, y que la masonería, sobre todo los Grandes Orientes de Italia y Francia, tuvieron un papel preponderante en esta Revolución. [153] Dirigiendo estas obras, la Francmasonería propaga principios que, lógicamente desarrollados, como se muestra antes, son esencialmente revolucionarios y sirven de base para todo tipo de movimientos revolucionarios. Dirigiendo a los Masones a descubrir por si mismos reformas prácticas en conformidad con los ideales Masónicos y a trabajar para su realización, fomenta en sus miembros, y a través de ellos en la sociedad en general, el espíritu de innovación. Como una asociación aparentemente inofensiva y aun caritativa, pero que es en realidad, por su secreto y ambiguo simbolismo, sujeta a las más diversas influencias, proporciona en tiempos críticos un refugio para la conspiración, y aun cuando sus logias no se transformen ellas mismas en clubes de complots, los Masones son entrenados y alentados a encontrar asociaciones nuevas para tales propósitos o a utilizar asociaciones existentes. Por eso, la Francmasonería en el siglo XVIII, como un aliado poderoso de la infidelidad, preparó la Revolución francesa. Se selló la alianza de la Francmasonería con la filosofía, públicamente, por la iniciación solemne de Voltaire, jefe de estos filósofos, el 7 de febrero de 1778, y su recepción de la túnica Masónica del famoso materialista Hermano Helvetius. [154] Antes de la Revolución, nacieron varias sociedades conspiradoras relacionadas con la Francmasonería de la que se apropiaron sus formas y métodos; Illuminati, clubes de Jacobinos, etc. Un número relativamente importante de los principales revolucionarios fueron miembros de logias Masónicas, entrenados por la vida en la logia para sus carreras políticas. Incluso el programa de la Revolución expresado en los "derechos del hombre" fue, como antes se muestra, tomado de los principios Masónicos, y su divisa: "Libertad, Igualdad, Fraternidad" es la divisa misma de la Francmasonería. De la misma manera, la Francmasonería, junto con los Carbonari, cooperaron en el movimiento revolucionario italiano del siglo XIX. Casi todos los jefes prominentes y entre ellos Mazzini y Garibaldi, son ensalzados por la Masonería como sus miembros más distinguidos. En Alemania y Austria la Francmasonería, durante el siglo XVIII fue un poderoso aliado del partido llamado de "Las Luces" (Aufklaerung), y del Josefinismo; durante el siglo XIX de los partidos pseudo-Liberal y anticlerical.

Para apreciar debidamente la actividad de la Francmasonería en Alemania, Suecia, Dinamarca e Inglaterra, y en Francia bajo el régimen Napoleónico, no se deben descuidar las relaciones especiales entre la Francmasonería y las dinastías reinantes. En Alemania dos terceras partes de los masones eron miembros de las antiguas Grandes Logias Prusianas bajo el protectorado de un miembro de la Dinastía Real, lo que implica un control severo de toda actividad de la logia en conformidad con los objetivos del Gobierno. Así que los francmasones alemanas son difícilmente capaces de una actividad independiente. Pero ellos indudablemente fomentaron el movimiento por el que Prusia gradualmente llegó a ser el principal estado de Alemania, considerado por ellos como el "representante y el protector de la evolución moderna" en contra del "Ultramontanismo", la "intolerancia", y las "usurpaciones Papales". También promovieron el "Kulturkampf". El famoso jurisconsulto Masón, Gran Maestro Bluntschli, fue uno de los principales agitadores en este conflicto; también inspiró la "Kulturkampf" suiza. Por su instigación, la asamblea de la "Federación de las Grandes Logias alemanas", con el objeto de aumentar la actividad de la logia en el sentido de la "Kulturkampf", declaró, el 24 de mayo de 1874: "es un deber profesional para las logias, el cuidar que los hermanos lleguen a ser totalmente conscientes de las relaciones de la Francmasonería con la esfera ética de la vida y con los propósitos culturales. Los Francmasones están obligados a realizar los principios de la Francmasonería en la vida práctica y a defender las fundaciones éticas de la sociedad humana, siempre que sean atacados. La Federación de las Grandes Logias alemanas facilitará, que cada año se propongan a todas las logias cuestiones de actualidad para discusión y acción uniforme". [155] Los Francmasones alemanes harán incansables esfuerzos para ejercer una firme influencia en la vida general de la nación, siguiendo los principios Masónicos, manteniendo así una perpetua y silenciosa "Kulturkampf". Los medios principales que emplearan serán las bibliotecas populares, conferencias, la afiliación de asociaciones e instituciones afines, la creación, donde sea necesario, de instituciones nuevas, a través de las cuales el espíritu Masónico penetrara a la nación. [156] Una actividad semejante es desplegada por los francmasones austríacos.

La organización principal que en Francia afianzó el éxito de la Francmasonería fue la famosa "Liga de instrucción" fundada en 1867 por el Hermano F. Macé, que posteriormente fue miembro del Senado. Esta liga afilió e implicó con su espíritu a muchas otras asociaciones. La Masonería francesa y sobre todo el Gran Oriente de Francia han desplegado la actividad más sistemática como el elemento político dominante en la "Kulturkampf" francesa desde 1877. [157] De los documentos oficiales de la Masonería francesa contenidos principalmente en el "Boletín" oficial y en los "Compte-rendu" del Gran Oriente se ha demostrado que todas las medidas anticlericales pasadas por el Parlamento francés fueron decretadas de antemano en las logias Masónicas y ejecutadas bajo la dirección del Gran Oriente, cuyo objetivo declarado es controlar todo y a todo mundo en Francia. [158] "Yo dije en la asamblea de 1898", declara el diputado Massé, orador oficial de la Asamblea de 1903, "que es el deber supremo de la Francmasonería el interferir cada día más y más en las contiendas políticas y profanas". "Éxito (en la lucha anticlerical) es en gran medida debido a la Francmasonería; porque es su espíritu, su programa, sus métodos, que han triunfado". "Si se ha establecido el Bloc, esto se debe a la Francmasonería y a la disciplina aprendida en las logias. Las medidas que ahora tenemos que acelerar son la separación de la Iglesia y del Estado y una ley sobre la enseñanza. Confiemos en la palabra de nuestro Hermano Combes". "Por mucho tiempo la Francmasonería ha sido simplemente la república oculta", i.e., el parlamento y el gobierno secretos de la Francmasonería en realidad gobiernan Francia; el Estado, el Parlamento y el Gobierno profanos simplemente ejecutan sus decretos. "Somos la conciencia del país"; "somos cada año la campanilla fúnebre que anuncia la muerte de un gabinete que no ha cumplido con su deber sino que ha traicionado a la República; o somos su apoyo, diciendo alentadoramente en un solemne momento: Le presento la voz del país. . . el satisfecit que usted desea, o su reproche que mañana será sellado por su caída". "Requerimos vigilancia y sobre todo confianza recíproca, si hemos de llevar a cabo nuestro trabajo, aún no terminado. Este trabajo, usted sabe. . . el combate anticlerical, continua. La República debe librarse a sí misma de las congregaciones religiosas, hechandolas fuera con un enérgico golpe. El sistema de medias tasas es peligroso en todas partes; el adversario debe ser aplastado de un solo golpe". [159] "Es fuera de duda", declaró el presidente de la Asamblea de 1902, Hermano Blatin, con respecto a las elecciones francesas de 1902, "que habríamos sido derrotados por nuestros bien organizados adversarios, si la Francmasonería no se hubiera extendido sobre todo el país". [160]

Junto con esta actividad política, la Francmasonería empleó contra sus adversarios, fueran reales o supuestos, un sistema de espionaje y de falsas acusaciones, cuya exposición provocó la caída del gabinete Masónico de Combes. En verdad, todas las reformas "anticlericales" Masónicas llevadas a cabo en Francia desde 1877, tales como la secularización de la educación, las medidas en contra de las escuelas privadas cristianas y los establecimientos caritativos, la supresión de las órdenes religiosas y la expoliación de la Iglesia, de manera declarada culminaron en una reorganización anticristiana e irreligiosa de la sociedad humana, no sólo en Francia sino en todo el mundo. Por eso la Francmasonería francesa, siendo el abanderado de toda la Francmasonería, pretende inaugurar la era de oro de la república Masónica universal, incluyendo en la hermandad Masónica a todos los hombres y a todas las naciones. "La victoria del Galileo", dijo el presidente del Gran Oriente, Senador Delpech, el 20 de septiembre de 1902, "ha durado veinte siglos. Pero ahora él muere a su vez. La misteriosa voz, que anuncio (a Julián el Apóstata) la muerte de Pan, hoy anuncia la muerte del impostor Dios que prometió una era de justicia y paz a aquellos que creían en él. La ilusión ha durado mucho tiempo. El mentiroso Dios desaparece ahora a su vez; muere para reunirse en el polvo de las edades con las divinidades de India, Egipto, Grecia, y Roma, que vieron a muchas criaturas postrarse delante de sus altares. Hermanos Masones, nos alegramos declarando que no somos totalmente ajenos a este derrocamiento de los falsos profetas. La Iglesia Romanista, fundada en el mito Galileo, empezó a deteriorarse rápidamente desde el mismo día en el que se estableció la Asociación Masónica". [161]

La afirmación de los masones franceses: "somos la conciencia del país", no era cierta. De las estadísticas oficiales se determinó, que en todas las elecciones hasta 1906, la mayoría de los votos fueron en contra del Bloc Masónico, y aun el resultado de 1906 no prueba que el Bloc, o masonería, en sus medidas y propósitos anticlericales representaban la voluntad de la nación, ya que lo contrario es evidente por muchos otros hechos. Mucho menos representa él la "conciencia" de la nación. El hecho es, que el Bloc, en 1906, obtuvo una mayoría tan sólo porque la mayor parte de esta mayoría votó en contra de su "conciencia". Sin duda las reivindicaciones de la Francmasonería en Francia son muy exageradas, y los éxitos que han obtenido son debidos principalmente al rebajamiento de la tonalidad moral en la vida pública y privada, facilitado por la desunión existente entre los católicos y por los serios errores políticos que cometieron. Bastante semejante es el trabajo externo del Gran Oriente de Italia que también pretende ser el porta estandarte de la Francmasonería en la lucha laica de la luz y de la libertad Masónicas en contra de los poderes de "la oscuridad espiritual y de la esclavitud", que se refieren por supuesto al papado, y sueña con el establecimiento de un nuevo y universal imperio republicano con una Roma Masónica, que reemplazara al imperio papal y Cæsareo, como metrópolis. El Gran Oriente de Italia ha declarado frecuentemente que es seguido entusiásticamente en esta lucha por la Francmasonería del mundo entero y, sobre todo, por los centros Masónico de París, Berlín, Londres, Madrid, Calcuta, Washington. [162] No ha sido contradicha ni por una sola Gran Logia en ningún país, ni las alemanas ni otras Grandes Logias no rompieron de ningún modo sus relaciones con ella a causa de su vergonzosa actividad política y anti-religiosa. Pero aunque los objetivos de los masones italianos son quizás más radicales y sus métodos más astuto que los de los franceses, su influencia política, debido a la desigualdad de las condiciones sociales circundantes, es menos fuerte. Lo mismo se puede decir de las Grandes Logias belga y húngara, que también consideran al Gran Oriente de Francia como su modelo político.

Desde 1889, fecha del congreso Masónico internacional, reunido en París, los 16 y 17 de julio de 1889, por el Gran Oriente de Francia, se han hecho sistemáticos y continuos esfuerzos para crear una unión más estrecha de la Francmasonería universal con el fin de realizar eficaz y rápidamente los ideales Masónicos. Los aliados especiales del Gran Oriente en esta tarea son: el Consejo Supremo y la Gran Logia Simbólica de Francia y las Grandes Logias Masónicas de Suiza, Bélgica, Italia, España, Hungría, Portugal, Grecia; Las Grandes Logias de Massachusetts y de Brasil también fueron representadas en el congreso. El programa seguido por el Gran Oriente de Francia, en sus líneas principales, dice así: "La Masonería, que preparó la Revolución de 1789, tiene el deber de continuar su trabajo". [163] Esta tarea se debe de cumplir por la aplicación consistente, completa y estricta, de los principios de la Revolución a todos los departamentos del orden religioso, moral, judicial, legal, político y social. Como las reformas políticas necesarias están realizadas en la mayoría de sus puntos esenciales, de aquí en adelante la aplicación consistente de los principios revolucionarios a las condiciones sociales de la humanidad será la tarea principal de la Masonería. La república social universal, en la que, después del derrocamiento de toda clase de tiranía espiritual y política", de los poderes dinásticos y "teocráticos" y de los privilegios de clase, reinara la más grande libertad individual posible y una igualdad social y económica en conformidad con los ideales Masónicos franceses, verdaderos objetivos finales de esta labor social.
Los siguientes se consideran como los medios principales: (1) destruir radicalmente, por la persecución abierta de la Iglesia o por un sistema hipócrita y engañoso de separación entre el Estado y la Iglesia, toda influencia social de la Iglesia y de la religión, insidiosamente llamada "clericalismo", y, hasta donde sea posible, destruir a la Iglesia y toda verdadera, i.e., religión sobrehumana, que vaya más allá de un incierto culto de la patria y de la humanidad; (2) Laicizar o secularizar, por un igualmente hipócrita y engañoso sistema de "no-sectarismo", toda vida pública y privada y, sobre todo, la instrucción y educación populares. "No-sectarismo" tal como lo entiende el partido del Gran Oriente es un sectarismo anticatólico e incluso anticristiano, ateo, positivista, o agnóstico disfrazado de no-sectarismo. La libertad de pensamiento y conciencia de los niños tiene que desarrollarse sistemáticamente en el niño en la escuela y ser protegida, lo más que se pueda, en contra de toda influencia perturbadora, no sólo por parte de la Iglesia y de los sacerdotes, sino también de los propios padres de los niños y aun por medio de la coacción moral y física, sí necesario. El partido del Gran Oriente la considera como la indispensable e indefectiblemente vía segura hacia el establecimiento definitivo de la república social universal y de la pretendida paz mundial, como ellos la imaginan, y de la gloriosa era de solidaridad humana y de insuperable felicidad humana en el reino de libertad y justicia. [164]

El esfuerzo para lograr una unión más estrecha con las Francmasonerías angloamericana y alemana se hizo principalmente por la Gran Logia Simbólica de Francia y la "Agencia Masónica Internacional" de Neuchâtel (dirigida por el ex-Gran Maestro suizo Quartier-La Tente), vinculado con la pequeña Gran Logia "Alpina" de Suiza. Estas dos Grandes Logias, como agentes secretos del Gran Oriente de Francia, actuaron como mediadores entre éste y los Cuerpos Masónicos de países anglófonos y alemanes. Con las Grandes Logias inglesas y americanas sus esfuerzos, hasta ahora, habían tenido poco éxito. [165] Sólo la Gran Logia de Iowa parece haber reconocido a la Gran Logia de Francia. [166] La Gran Logia inglesa no sólo rechazó la oferta, sino que incluso declaró, el 23 de septiembre de 1907, por medio de su archivista: "Creemos que, estamos mejor en Inglaterra, separados de tal gente. De hecho, la Francmasonería tiene un tan mal olor en el Continente de Europa, a causa de ser explotada por Socialistas y Anarquistas, que tenemos que romper enteramente las relaciones con la mayoría de los Grandes Cuerpos que han abandonado nuestros Linderos". [167] Las Grandes Logias americanas (Massachusetts, Missouri, etc.), en general, parecen estar resueltas a seguir el ejemplo de las Grandes Logias inglesas.

Las Grandes Logias alemanas, al contrario, por lo menos la mayoría, cedieron ante la presión ejercida en ellas por un gran numero de hermanos alemanes. Cautivadas por el partido del Gran Oriente, el 3 de junio de 1906, la Federación de las ocho Grandes Logias alemanas, por 6 votos a 2, decretó establecer relaciones amistosas oficiales con la Gran Logia, y el 27 de mayo de 1909, por 5 votos a 3, restaurar las mismas relaciones con el Gran Oriente de Francia. Este último decreto provocó las más grandes demostraciones de alegría, triunfo y jubilación en el partido del Gran Oriente, que lo consideró como un evento de gran importancia histórica. Pero entre tanto una discusión en la prensa pública fue provocada por algunos artículos incisivos del "Germania" [168] con el resultado de que, las tres antiguas Grandes Logias Prusianas, que constaban de 37 198 hermanos controladas por el protectorado, abandonando su ambigua actitud enérgicamente condenaron el decreto del 27 de mayo de 1909, y la actitud de las 5 otras así llamadas Grandes Logias "humanitarias" alemanas, que constaban de solo 16 448 hermanos. Se esperaba que, las Grandes Logias británicas y americanas, incitadas por el ejemplo de las Grandes Logias alemanas, frente al secular enemigo común del Vaticano, se unirían al partido del Gran Oriente antes del gran congreso Masónico universal, que se tendría en Roma en 1911. Pero en lugar de una más estrecha unión de la Francmasonería universal soñada por el partido del Gran Oriente, el único resultado fue una división entre las Grandes Logias alemanas por el que la federación misma fue momentáneamente sacudida hasta sus cimientos.

Pero a pesar del fracaso de las negociaciones oficiales, había muchos alemanes y no pocos masones americanos, que evidentemente, favorecían, por lo menos, los principales objetivos anticlericales del partido del Gran Oriente. Sorprendente evidencia de esto fue la resultante y violenta agitación mundial, que, con la ocasión de la ejecución del anarquista, Hermano Ferrer, 31, un miembro activo del Gran Oriente de Francia [169] fue provocada por los Grandes Orientes de Francia [170] y de Italia [171] para motivar la organización de un Kulturkampf internacional según el modelo francés. En casi todos los países de Europa, la separación del Estado y de la Iglesia y la laicizacion o neutralización de la enseñanza y educación populares, fueron y son todavía exigidas por todos los partidos de Izquierda con redoblada impetuosidad.

El hecho de que hay también masones americanos, que evidentemente defienden la Kulturkampf en América e inspiran la Kulturkampf internacional, es atestado por el ejemplo de los Hermanos. J.D. Buck, 33 y A. Pike, 33. Buck publicó un libro, "El Genio de la Francmasonería", en el que defiende muy enérgicamente una Kulturkampf para los Estados Unidos. Este libro que, en 1907, estaba en su 3ra edición, se recomienda ardientemente a todos los masones americanos por los periódicos Masónicos. A. Pike, como el Gran Comendador del Supremo Consejo Maestro Mundial (Charleston, Carolina del Sur) no perdió ninguna oportunidad para, en sus cartas, excitar el espíritu anticlerical de sus colegas. En una larga carta del 28 de diciembre de 1886, por ejemplo, le ruega al Gran Comendador italiano, Timoteo Riboli, 33, amigo íntimo de Garibaldi, de hacer todo lo que este en su poder, para unir a la Masonería italiana en contra del Vaticano. El escribe:

El Papado. . . ha sido durante mil años el verdugo y la maldición de la Humanidad, la impostura más desvergonzada, en su pretensión al poder espiritual de todas las edades. Con sus túnicas empapadas y apestando con la sangre de medio millón de seres humanos, siempre con el apreciado olor de carne humana quemada en sus narices, se regocija con la renovada perspectiva del poder. Ha enviado por todo el mundo sus anatemas en contra del gobierno Constitucional y del derecho de los hombres a la libertad de pensamiento y conciencia.

Además,

"En presencia de esta 'Cobra di capello' espiritual, este enemigo mortal, traicionero, asesino, el más formidable poder en el mundo, la unidad de la Masonería italiana es de necesidad absoluta y suprema; y ante esta necesidad superior y omnipotente todas las consideraciones menores deben deferirse; las disensiones y la desunión, en presencia de este enemigo de la raza humana son criminales". "no debe haber ninguna insistencia inflexible, intransigente en opiniones particulares, teorías, prejuicios, profesiones: sino, al contrario, concesiones mutuas y cooperación armoniosa". "La Francmasonería del mundo se regocijará al ver cumplida y consumada la Unidad de la Francmasonería italiana". [172]

Periódicos Masónicos importantes, por ejemplo, "El Tyler-Keystone Americano" (Ann Arbor), abiertamente patrocinan los esfuerzos del Partido del Gran Oriente francés. "La absoluta unidad del Gremio", dice el Antiguo Gran Maestro Clifford P. MacCalla (Pennsylvania), "es un glorioso concepto". "Ni las fronteras de los Estados ni los vastos océanos separan a la Fraternidad Masónica. Por todas partes es una". "No hay iglesia universal, ni Cuerpo universal de política; solo hay una Fraternidad universal, esta Francmasonería; y cada Hermano que es un miembro digno, puede sentirse orgulloso de ella". [173] Debido a la solidaridad existente entre todos los Cuerpos Masónicos y entre los masones individuales, todos son solidariamente responsables por las maldades de sus compañeros miembros.

Masones representativos, sin embargo, exaltan la pretendida saludable influencia de su orden en la cultura y el progreso humanos. La Masonería", dice Frater, Gran Orador, Washington, "es el santuario de grandes pensamientos, de bellos sentimientos, el seminario para el perfeccionamiento de los estándares moral y mental de sus miembros. Es como un deposito de moralidad que llueve su benigna influencia en la mente y en el corazón". [174] "La Francmasonería Moderna", según otros masones, "es un reformador social y moral". [175] "nadie", dice el "Keystone" de Chicago, "ha calculado o puede calcular el tan extenso carácter de la influencia de la Masonería en el mundo. No se limita de ninguna manera a los Cuerpos del Gremio. Cada iniciado es un portador de la luz, una fuente luminosa". [176] "En Alemania como en los Estados Unidos y Gran Bretaña aquellos que han sido lideres de hombres en la vida intelectual, moral y social, han sido francmasones. Ejemplos eminentes en el pasado han sido los Hermanos Fichte, Herder, Wieland, Lessing, Goethe. El más grande de todos ellos fue I.W. von Goethe. Bien podemos estar orgullosos de un tal hombre" [177] etc. Los Masones alemanes [178] reivindican para la Francmasonería una parte considerable en el espléndido desarrollo de la literatura alemana en los siglos XVIII y XIX. Estas reivindicaciones, sin embargo, cuando se examinan con espíritu crítico, resultan o infundadas o exageradas. La Francmasonería inglesa, estaba entonces en un bajo nivel moral e intelectual y retrogradando hacia la ortodoxia, no estaba calificada para ser la creadora o un factor importante en la libre pensadora "Cultura de la Ilustración". La Masonería alemana, entonces dominada por el sistema sueco y la Estricta Observancia e intelectual y moralmente degenerada, como los mismos historiadores Masónicos lo reconocen, no estaba en mejor condición. En verdad los principales hombres literarios de la época, Lessing, Goethe, Herder, etc. fueron cruelmente engañados y defraudados por lo que vieron y experimentaron en su vida de la Logia. [179] Lessing habló con desdén de la vida de la Logia; Goethe describió las asociaciones Masónicas y sus hechos como "necios y pícaros"; Herder escribió, el 9 de enero de 1786, al famoso Hermano filólogo Heyne; "sostengo un odio mortal a las sociedades secretas y, como resultado de mi experiencia, tanto dentro de sus círculos más íntimos y fuera de ellas, las mando a todas el demonio. Por las constantes conspiraciones para dominar y el espíritu de intriga que se arrastra bajo la cubierta". [180]

La Francmasonería, lejos de contribuir a la grandeza literaria de estos u otros hombres importantes, se aprovechó del esplendor exterior que su membresia reflejó en ella. Pero la ventaja no fue de ninguna manera merecida, ya que, aun en la plenitud de su fama literaria, no ellos, sino estafadores ordinarios, como Johnson, Cagliostro, etc., fueron los centros alrededor de los cuales el mundo Masónico gravitó. Todos los hombres superiores pertenecientes a la Francmasonería: Fichte, Fessler, Krause, Schröder, Mossdorf, Schiffman, Findel, etc., cuando se esforzaron por depurar la vida de la Logia de la charlatanería, fueron tratados ignominiosamente por la mayoría de los masones ordinarios y aun por las autoridades de la Logia. Hombres de semejante tendencia de pensamiento son estigmatizados por partidarios Masónicos ingleses y americanos como "materialistas" e "iconoclastas". [181] Pero cierto es que las Logias trabajan silenciosa y efectivamente por la propagación y aplicación de los principios Masónicos "no-sectarios" en la sociedad y vida humanas. Las revistas Masónicas abundan en pasajes a este efecto. Así el Hermano Richardson de Tennessee afirma: "La Francmasonería hace su trabajo silenciosamente, pero es el trabajo de un río profundo, que silenciosamente empuja hacia el océano, etc." [182] "El abandono de viejos temas y la formación de nuevos", explicó el Supremo Gran sacerdote, J.W. Taylor (Georgia), "no siempre surge de la causa inmediatamente perceptible que el mundo designa, sino que es la culminación de principios que han trabajado en las mentes de hombres por muchos años, hasta que por fin el momento apropiado y el ambiente propicio encienden la verdad latente en vida, y, como la luz de la razón fluye de mente a mente y la unidad de propósito de corazón a corazón, entusiasmando a todos con una poderosa causa común y moviendo naciones como un solo hombre hacia la realización de grandes fines. Con este principio la Institución de la Francmasonería difunde su influencia al mundo de la humanidad. Trabaja calladamente y en secreto, pero penetra a través de todos los intersticios de la sociedad con sus muchas relaciones, y los recipientes de sus muchos favores son intimidados por sus grandes logros, pero no pueden decir de donde llegó". [183] El "Voice" (Chicago) escribe: "Nunca antes en la historia de las edades ha la Francmasonería ocupado una posición tan importante, como en el momento actual. Nunca fue su influencia tan notable, el número de sus miembros tan extenso, su enseñanza tan venerada". "Hay más masones fuera de la gran Hermandad que dentro de ella". A través de su "moralidad pura" con la que la Francmasonería pura es sinónima, "influencia a la sociedad y, imperceptiblemente, siembra la semilla que trae fruto en sanas leyes y virtuosos decretos. Sostiene el derecho, releva al apurado, defiende al débil y levanta al caído (por supuesto, todo se entiende en el sentido Masónico antes explicado). Así, silenciosa pero segura y continuamente, construye en el gran tejido de la sociedad humana". [184]

La real fuerza de la Francmasonería en su trabajo externo es en verdad, que hay más masones y con frecuencia mejor calificados para el desempeño del trabajo Masónico, fuera de la hermandad que dentro de ella. La Francmasonería misma en Europa y en América funda sociedades e instituciones similares en forma y objetivo para todas las clases sociales e infunde en ellas su espíritu. Así según Gould [185] la Francmasonería, desde aproximadamente 1750, "ha ejercitado una influencia notable sobre todas las otras sociedades con obligación de juramento". Lo mismo declaran los Hermanos L. Blanc, Deschamps, etc. por Alemania y otros países. En los Estados Unidos según la "Enciclopedia de Fraternidades", existen más de 600 sociedades secretas, funcionando más o menos bajo el velo de formas modeladas en el simbolismo Masónico y por la mayor parte notablemente influenciadas por la Francmasonería, de manera que uno de cada tres adultos varones en los Estados Unidos es miembro de una o más de tales sociedades secretas. "La Francmasonería", dice la "Enciclopedia", p.v., "es por supuesto, mostrada como la Madre-Fraternidad de hecho y de nombre". "Pocos de los que estén bien informados en el tema, negarán que la Fraternidad Masónica sea directa o indirectamente la organización madre de todas las sociedades secretas modernas, buenas, malas e indiferentes". [186]
Muchos francmasones angloamericanos están habituados a protestar fuertemente en contra de todos los cargos que acusan a la Francmasonería de interferir en asuntos políticos o religiosos o de hostilidad a la Iglesia o deslealtad a las autoridades públicas. Incluso alaban a la Francmasonería como "uno de los baluartes más fuertes de la religión" [187] "la sirvienta de la religión" [188] y la "sirvienta de la iglesia". [189] "no hay nada en la naturaleza de la Sociedad", dice el "Artesano Real", Nueva York, "que haga necesario renunciar a una sola frase de cualquier creencia, ni a abandonar ninguna costumbre religiosa o a eliminar un dogma de fe. A nadie se le pide que niegue la Biblia, o que cambie su relación con la Iglesia o a ser menos atento a las enseñanzas de sus instructores y consejeros espirituales". [190] "La Masonería en verdad contiene la medula de la Cristiandad". [191] "Es un gran error el pensar que es un enemigo de la Iglesia". "No se presenta a sí misma como un substituto de esa institución predestinada por Dios". "Se presenta a sí misma como un asociado, como un aliado, como un ayudante en la gran obra de la regeneración de la raza, del ennoblecimiento del hombre". [192] En consecuencia, "negamos el derecho a la Iglesia Romish (Romana) de excluir de su comunión aquellos de su grey que han tomado responsabilidades en la Orden de la Francmasonería". [193] Aunque tales protestaciones parecen ser sinceras e incluso muestran un elogiable deseo de sus autores de no entrar en conflicto con la religión y la Iglesia, son desmentidos por bien conocidos hechos. Indudablemente la Francmasonería y la religión "cristiana" o "católica" no se oponen la una a la otra, cuando los masones, algunos por error y otros hipócritamente entiende "cristiano" o "católico" en el sentido Masónico precedentemente descrito, o cuando la misma Masonería, equivocadamente, se considera como una institución ortodoxa cristiana. Pero entre la "Masonería" y la religión "cristiana" o "católica", tomadas como verdaderamente son: entre la Francmasonería "no-sectaria" y la Cristiandad o el Catolicismo "dogmáticos, ortodoxos", hay una oposición radical. Es vano decir: aunque la Masonería es oficialmente "no-sectaria", no impide a masones individuales el ser "sectarios" en sus relaciones no Masónicas; ya que en su "no-sectarismo" oficial, la Francmasonería necesariamente combate todo lo que la Cristiandad contiene fuera de la "religión universal en la que todos los hombres están de acuerdo", por consiguiente todo aquello que es característico de la religión cristiana y católica. La Francmasonería combate estos rasgos distintivos no sólo como superfluos y meramente subjetivos, sino también como adiciones espurias que desfiguran la verdad objetiva universal, que profesa. Ignorar Cristo y la Cristiandad, es prácticamente rechazarlos como estructuras que no son esenciales.
Pero la Francmasonería va más lejos y ataca al Catolicismo abiertamente. La "Voice" (Chicago), por ejemplo, en un artículo que empieza: "no hay nada en la religión católica que sea adverso a la Masonería", continúa,

porque la verdad es, que la Masonería encarna esa religión en la que todos los hombres están de acuerdo. Esto es tan verdadero como que toda religión verdadera, dondequiera que se encuentre, es en substancia la misma. Ni está en él poder de ningún hombre ni Cuerpo de hombres el hacerlo de otra manera. Doctrinas y formas de observancia conformes a la piedad, impuestas por directores espirituales, pueden ser tan variadas como las direcciones del viento; y como estos últimos pueden guerrear el uno con el otro sobre la faz de la tierra entera, pero no son religión. Intolerancia y celo, las suposiciones del clero, con todas sus innumerables invenciones para amplificar e impresionar al mundo. . . son siempre las principales causas de disputa, odio y venganza, que difaman y destierran a la religión y sus inseparables virtudes, y provocan daño atroces, dondequiera que se encuentra la humanidad en la tierra. El papado y el clero están tan unidos, que pueden ser llamados lo mismo; la verdad es, que el primero no es ni más ni menos que un caso especial del segundo, que es una forma particular de un principio vicioso, que él mismo no es sino el resultado del orgullo de la autosuficiencia y del deseo de poder. Nada de lo que se puede nombrar, es más repugnante al espíritu de la Masonería, no hay nada en contra de lo que más cuidadosamente nos defendamos, y esto ha sido siempre bien entendido por todos los maestros expertos, y debe en verdad decirse, que tal es la sabiduría de las enseñanzas, i.e. de la instrucción Masónica en las Logias, etc. [194]

Similares discusiones, que contienen en casi cada palabra un ataque oculto o abierto en contra de la Cristiandad, abundan en las verdaderas revistas y libros Masónicos de todos los países. El ex Gran Diácono J.C. Parkinson, un ilustre Masón inglés, francamente confiesa: "Los dos sistemas, el Romanismo y la Francmasonería, no son sólo incompatibles, sino que se oponen radicalmente el uno al otro" [195] y masones americanos dicen: "no haremos francmasón un hombre, hasta que sepamos que no es católico". [196]
Con respecto a la lealtad hacia el "gobierno legal" masones americanos pretenden que "en todas partes los Francmasones, individual y colectivamente, son defensores fieles y activos de los gobiernos republicanos o constitucionales". [197] "Nuestros principios son todos republicanos". [198] "Fidelidad y Lealtad, y paz y orden, y subordinación a las autoridades legales son los dioses tutelares de la Francmasonería" [199] y francmasones ingleses declaran que, "la lealtad de los masones ingleses es proverbial". [200] Estas protestaciones de francmasones ingleses y americanos, en general, se consideran sinceras en lo que concierne a sus gobiernos reales. Ni aun el revolucionario Gran Oriente de Francia piensa en derrocar el orden político actual en Francia, lo que seria en total conformidad con sus deseos. La pregunta es, si los francmasones respetan un Gobierno legítimo en su propio y en otros países, cuando no esta inspirado por principios Masónicos. En este aspecto tanto los francmasones ingleses como los americanos, por sus principios y conducta, provocan el veredicto condenatorio de la opinión pública ilustrada e imparcial. Hemos ya precedentemente indicado el caprichoso Artículo II de los "Antiguos Cargos", calculado para alentar la rebelión en contra de los Gobiernos que no están de acuerdo con los deseos de la Francmasonería. La "Crónica del Francmasón" no hace mas que expresar fielmente los sentimientos de la Francmasonería angloamericana, cuando escribe:

Si afirmáramos que bajo ninguna circunstancia se ha encontrado a un Masón dispuesto a tomar las armas en contra de un mal gobierno, declararíamos solamente que, en momentos de prueba, cuando el deber, en el sentido Masónico, para con el estado significa antagonismo al Gobierno, habrían fracasado en el deber más alto y más sagrado de un ciudadano. La rebelión en algunos casos es un deber sagrado, y nadie, sino un intolerante o un necio, dirá, que nuestros compatriotas se equivocaron, cuando tomaron las armas en contra del Rey James II. La lealtad a la libertad, en un caso de esta clase, anula todas las otras consideraciones, y cuando rebelarse significa ser libre o perecer, sería inútil insistir en que un hombre debe recordar obligaciones que nunca se pensaron para robarlo de su condición de ser humano y de ciudadano. [201]

Tal lenguaje satisfaría igualmente a todo movimiento anárquico. Las declaraciones citadas se hicieron en defensa de masones conspiradores españoles. Sólo una página más allá, la misma revista Masónica inglesa escribe: "Ciertamente la Masonería italiana, que ha rendido un tan inestimable servicio en la regeneración de este país tan espléndido", "es digna de la alabanza más alta". [202] "Una francmasón, movido por altos principios", dice la "Voice" (Chicago), "asestaría justificadamente un golpe a la tiranía y se asociaría con otros para obtener el necesario remedio, por medios que ordinariamente no son justificables. La historia ofrece muchos casos de actos que han sido justificados por eventos posteriores, y ninguno de nosotros, masones o no, nos inclinamos a condenar los complotes tramados entre Paul Revere, Dr. J. Warren y otros, en la antigua Taberna del Dragón Verde, el cuartel general de la Francmasonería Colonial en Nueva Inglaterra, porque estos complotes fueron inspirados por elevados propósitos y el resultado no sólo los justifico, sino que coronó a esos héroes con la gloria". [203] "Ningún francmasón" dijo Right Rev. H.C. Potter en el centenario del Gran Capítulo del Arco Real, Nueva York, "puede honorablemente doblar la rodilla delante de ningún potentado extranjero (ni siquiera delante del Rey Edward VII de Inglaterra) civil o eclesiástico (el Papa) o ofrecer fidelidad a ninguna soberanía extranjera, temporal o espiritual". [204] De esta declaración es evidente que, según Potter, ningún católico puede ser Masón. En conformidad con estos principios, francmasones americanos e ingleses apoyaron a los lideres del movimiento revolucionario en el continente europeo. Kossuth, que "había sido un líder en la rebelión contra la tiranía austríaca", fue entusiásticamente recibido por masones americanos, solemnemente iniciado en la Francmasonería en Cincinnati, el 21 de abril de 1852, y se le ofreció un generoso regalo como prueba de "que en el altar de la Logia de San Juan el fuego del amor irradió tan intensamente, que encendió con su luz incluso los más profundos apartados y las fortalezas montañosas de Hungría". [205] Garibaldi, "el más grande francmasón de Italia" [206] y Mazzini fueron también alentados por los francmasones angloamericanos en sus empresas revolucionarias. [207] "El Masón tenaz", dice la "Voice" (Chicago)", nunca será hallado comprometido en conspiraciones o complotes con el propósito de derrocar y subvertir un gobierno basado en los principios Masónicos de libertad y derechos equitativos". [208] "Pero" declara Pike, "con lengua y pluma, con todas nuestras influencias abiertas y secretas, con el dinero, y si fuera menester, con la espada, promoveremos la causa del progreso humano y laboraremos para conceder derechos políticos al pensamiento humano, darle libertad a la conciencia humana (sobre todo de las 'usurpaciones' papales) y derechos justos a la gente en todas partes. Dondequiera que una nación luche por ganar o recuperar su libertad, dondequiera que la mente humana afirme su independencia y las personas exijan sus derechos inalienables, allí irá nuestra más cordial simpatía". [209]

VIII. ACCION DE LAS AUTORIDADES DEL ESTADO Y DE LA IGLESIA

Bastante curiosamente, el primer soberano que se unió y protegió a la Francmasonería fue el Emperador católico alemán Francisco I, fundador de la línea real de Austria, mientras que las primeras medidas contra la Francmasonería fueron tomadas por Gobiernos Protestantes: Holanda, 1735; Suecia y Ginebra, 1738; Zurich, 1740; Berna, 1745. En España Portugal e Italia, medidas contra la Masonería fueron tomadas después de 1738. En Bavaria la Francmasonería se prohibió en 1784 y 1785; en Austria 1795; en Baden 1813; en Rusia 1822. Desde 1847 se ha tolerado en Baden, desde 1850 en Bavaria, desde 1868 en Hungría y España. En Austria la Francmasonería se prohibió porque, tal como la Corte Superior de la Administración correctamente declaró el 23 de enero de 1905, una asociación Masónica, aunque establecida de acuerdo con la ley, "sería un miembro de una gran organización (internacional) (en realidad regida por los 'Antiguos Cargos', etc. según los principios generales y objetivos Masónicos), cuyos verdaderos reglamentos se mantendrían ocultos de las autoridades civiles, de manera que no se puede controlar la actividad de los miembros". [210] De hecho se da por sentado que los masones Austro-húngaros, cualesquiera que fueran los estatutos que pudieran presentar al Gobierno austríaco para obtener su autorización, continuarían de hecho a tener al Gran Oriente francés como su verdadero modelo, y a los Hermanos Kossuth, Garibaldi, y Mazzini como los héroes, que se esforzarían de imitar. El decreto Prusiano de 1798 prohibió la Francmasonería en general, exceptuando las tres antiguas Grandes Logias Prusianas que el protectorado sometía a un estricto control por el Gobierno. Este decreto, aunque jurídicamente abrogado por el decreto del 6 de abril de 1848, prácticamente, según una decisión de la Suprema Corte del 22 de abril de 1893, debido a una interpretación errónea de los órganos de la administración, permaneció en vigor hasta 1893. De igual manera, en Inglaterra se aprobó una Acta del Parlamento, el 12 de julio de 1798, para la "supresión más eficaz de las sociedades establecidas para sediciones y propósitos traicioneros y para evitar traiciones y prácticas sediciosas". Por esta Acta las asociaciones y reuniones Masónicas en general fueron prohibidas, y sólo las Logias existentes el 12 de julio de 1798, y regidas según las antiguas reglas de la Masonería del reino fueron toleradas, a condición de que dos representantes de la Logia debiesen tomar el juramento, delante de los magistrados, de que la Logia existía y era regida tal como el Acto ordenaba. [211] Durante el período 1827-34, se tomaron medidas en contra de la Francmasonería en algunos de los Estados Unidos de América. Acerca de los países europeos se puede declarar que, todos aquellos Gobiernos que no se habían originado en el movimiento revolucionario, se esforzaron por protegerse en contra de las sociedades secretas Masónicas.

La acción de la Iglesia esta resumida en las declaraciones papales en contra de la Francmasonería desde 1738, las más importantes de las cuales son:
Clemente XII, Const. "In Eminenti", 28 abril, 1738;
Benedicto XIV, "Providas", 18 mayo, 1751;
Pío VII, "Ecclesiam", 13 septiembre, 1821;
León XII, "Quo graviora", 13 marzo, 1825;
Pío VIII, Encycl. "Traditi", 21 mayo, 1829;
Gregorio XVI, "Mirari", 15 agosto, 1832;
Pío IX, Encycl. "Qui pluribus", 9 noviembre, 1846;
Pío IX, Alloc. "Quibus quantisque malis", 20 abril, 1849;
Pío IX, Encycl. "Quanta cura", 8 diciembre, 1864;
Pío IX, Alloc. "Multiplices inter", 25 septiembre, 1865;
Pío IX, Const. "Apostolicæ Sedis", 12 octubre, 1869;
Pío IX, Encycl. "Etsi multa", 21 noviembre, 1873;
León XIII, Encycl. "Humanum genus", 20 abril, 1884;
León XIII, "Præclara", 20 junio, 1894;
León XIII, "Annum ingressi", 18 marzo, 1902 (en contra de la Francmasonería italiana);
León XIII, Encycl. "Etsí nos", 15 febrero, 1882;
León XIII, "Ab Apostolici", 15 octubre, 1890.

Estas declaraciones pontificales de la primera a la ultima están en completa armonía, las últimas reafirman las primeras con los desarrollos exigidos por el crecimiento de la Francmasonería y otras sociedades secretas.

Clemente XII con precisión indica las razones principales por las cuales las asociaciones Masónicas, según los puntos de vista católico, cristiano, moral, político y social, deben ser condenadas. Estas razones son:
El peculiar, "no-sectario" (en verdad, anticatólico y anticristiano) carácter naturalista de la Francmasonería, por el que teórica y prácticamente menoscaba la fe católica y cristiana, primero en sus miembros y a través de ellos en el resto de la sociedad, crea indiferencia religiosa y desprecio por la ortodoxia y la autoridad eclesiástica.
El secreto inescrutable y el engañoso siempre cambiante disfraz de la asociación Masónica y de su "obra", por la que "hombres de esta especie entran como ladrones dentro de la casa y como zorros maniobran para desarraigar el viñedo", "pervirtiendo el corazon de los humildes", arruinando su bienestar espiritual y temporal.
Los votos de secreto y de fidelidad a la Masonería y a la obra Masónica, que no pueden ser justificados en su propósito, su objeto, o su forma, y no pueden, por consiguiente, causar ninguna obligación. Los juramentos son condenables, porque el propósito y objeto de la Masonería son "perversos" y censurables, y el aspirante, en la mayoría de los casos, ignora la importancia o la magnitud de la obligación que él toma. Además los "secretos" ritualisticos y doctrinales que son el objeto principal de la obligación, según las autoridades Masónicas superiores, o son naderías o ya no existen. [212] En ambos casos el juramento es un abuso condenable. Incluso las maneras de reconocimiento Masónico, que se presentan como el principal y único "secreto" indispensable de la Masonería, están publicadas en muchos libros impresos. En consecuencia, los verdaderos "secretos" de la Masonería, si tales hay, pueden sólo ser las conspiraciones políticas o anti-religiosas como los complotes de las Grandes Logias en los países latinos. Pero tales secretos, condenados, al menos teóricamente, por los mismos masones angloamericanos, no harían el juramento u obligación sino más inmoral y por consiguiente nulo e inválido. Por eso en todo aspecto, los juramentos Masónicos no son sólo sacrílegos sino también un abuso contrario al orden público que requiere de juramentos y compromisos solemnes como el principal medio para mantener la veracidad y la lealtad en el Estado y en la sociedad humana, y que, por tanto, no deben ser envilecidos ni caricaturizados. En la Masonería se degrada el juramento aun más por su forma que incluye las penalidades más atroces, por la "violación de obligaciones" que ni siquiera existen; una "violación" que, en verdad sería y en muchos casos es, un deber imperioso.

El peligro que tales sociedades representan para la seguridad y la "tranquilidad del Estado" y para "la salud espiritual de las almas", y por tanto su incompatibilidad con las leyes civil y canónica. Porque aun admitiendo que algunas asociaciones Masónicas no persiguieran ningún propósito contrario a la religión y al orden público, serían sin embargo contrarias al orden público, porque por su misma existencia como sociedades secretas basadas en los principios Masónicos, alientan y promueve la fundación de otras sociedades secretas muy peligrosas y hacen difícil, si no imposible, la acción eficaz de las autoridades civiles y eclesiásticas en contra de ellas.


De los otros decretos papales sólo algunas declaraciones características requieren el ser mencionadas. Benedicto XIV apela con la mayor urgencia a los príncipes católicos y a los poderes civiles para obtener su ayuda en la lucha contra la Francmasonería. Pío VII condena la sociedad secreta de los Carbonari que, si no un vástago, es "seguramente una imitación de la sociedad Masónica" y, como tal, ya incluida en la condenación emitida contra ella. León XII deplora el hecho de que los poderes civiles no hayan tomado en cuenta los primeros decretos papales y, en consecuencia, que de las antiguas sociedades Masónicas hayan surgido sectas aun más peligrosas. Entre ellas la "Universitaria" se menciona como la más perniciosa. "Se debe considerar cierto", dice el papa, "que estas sociedades secretas están enlazadas por el vínculo de los mismos propósitos criminales". Gregorio XVI de la misma manera declara que las desgracias de la época son principalmente debidas a la conspiración de las sociedades secretas, y como León XII, deplora la indiferencia religiosa y las falsas ideas de tolerancia propagadas por las sociedades secretas. Pío IX [213] describe la Francmasonería como una organización insidiosa, fraudulenta y perversa perjudicial para la religión y la sociedad; y condena nuevamente "esta Masónica y otras sociedades semejantes, que difieren sólo en apariencia, y que se unen constante y abiertamente o en secreto complot contra la Iglesia o la autoridad legal". León XIII (1884) dice: "Hay varias sectas, que aunque difieren en nombre, rito, forma y origen, están sin embargo tan unidas por una comunidad de propósitos y por la similitud de sus principales principios que no son verdaderamente mas que una con la secta Masónica, que es una clase de centro, de donde todas ellas proceden y adonde todas ellas regresaran". El propósito final de la Francmasonería es "el derrocamiento de todo el orden religioso, político y social basado en las instituciones cristianas y el establecimiento de un nuevo estado de cosas según sus propias ideas y basado en sus principios y leyes de Naturalismo puro".

En vista de estas varias razones a los católicos, desde 1738, les está, bajo pena de excomunión incurrida ipso facto y reservada al papa, estrictamente prohibido entrar o promover de cualquier manera las sociedades Masónicas. La ley ahora en vigor [214] pronuncia la excomunión en "aquellos que entran en las sectas Masónicas o del Carbonarias u otras del mismo tipo, que, abiertamente o en secreto, complotan en contra de la Iglesia o autoridad legal y aquellos que de cualquier manera favorisan estas sectas o no denuncia a sus jefes y miembros principales". Bajo este encabezado se debe también hacer mención de la "Instrucción Práctica de la Congregación de la Inquisición del 7 de mayo de 1884 [215] y de los decretos de los Concilios Provinciales de Baltimore, 1840; Nueva Orleans, 1856; Quebec, 1851, 1868; del primer Consejo de las Colonias inglesas, 1854; y particularmente de los Concilios Plenarios de Baltimore, 1866 y 1884. [216] Estos documentos se refieren principalmente a la aplicación de los decretos papales según la condición peculiar de las provincias eclesiásticas respectivas. El Tercer Consejo de Baltimore, n. 254 sig., expone el método de determinar si si o no una sociedad se debe considerar como incluida en la condenación papal de la Francmasonería. En esto reserva la decisión final a una comisión que consta de todos los arzobispos de las provincias eclesiásticas representadas en el concilio, y, si no puede llegar a una conclusión unánime, refiere a la Santa Sede.

Estos decretos papales y censuras en contra de la Francmasonería han sido frecuentemente la ocasión de cargos erróneos e injustos. La excomunión se interpretó como una "imprecación" que maldijo a todos los francmasones y los condenó a la perdición. En verdad, una excomunión es simplemente una pena eclesiástica, por la que los miembros de la Iglesia deben ser disuadidos de cometer acciones que son criminales según la ley eclesiástica. El papa y los obispos, por consiguiente, como fieles pastores del rebaño de Cristo, no puede sino condenar a la Francmasonería. Traicionarían, como Clemente XII declaró, sus deberes más sagrados, si no se opusieran con todo su poder a la propagación insidiosa y a la actividad de tales sociedades en los países católicos o con respecto a los católicos en los países mixtos y protestantes. La Francmasonería promueve sistemáticamente la indiferencia religiosa y socava las verdaderas Fe y vida, i.e., cristianas ortodoxas y católicas. La Francmasonería es esencialmente Naturalismo y, en consecuencia, opuesta a todo supernaturalismo. Acerca de algunas acusaciones particulares de León XIII (1884) desafiadas por los francmasones, ej., el carácter ateo de la Francmasonería, se debe observar, que el papa considera la actividad de las sociedades Masónicas y similares en su totalidad, aplicándoles el término que designa a la mayor parte de estas sociedades y entre los Cuerpos Masónicos aquellos, que promueven los así llamados "anticlericales", en realidad irreligiosos y revolucionarios, principios de la Francmasonería lógicamente a sus ultimas consecuencias y así, en verdad, son, tal como eran, los fortines avanzados y portaestandartes del total e inmenso ejército anticatólico y anti-papal en la guerra mundial espiritual de nuestra época. En este sentido también el papa, de acuerdo con una visión bíblica y evangélica fundamental desarrollada por San Agustín en su "De civitate Dei", así como el poeta Masónico Carducci en su "Himno a Satanás", considera a Satanás como el jefe supremo espiritual de este ejército hostil. De esta manera, León XIII (1884) explícitamente declara:
Lo que decimos, debe ser entendido de la secta Masónica en la acepción universal del término, ya que incluye a todas las sociedades aparentadas y asociadas, pero no de las personas que son miembros. Puede haber personas entre estos, y no pocos, que, aunque no libres de la culpa de haberse comprometido ellos mismos en tales asociaciones, no son ellos mismos cómplices en sus actos criminales ni están enterados del objetivo final que estas asociaciones se esfuerzan por obtener. De la misma manera, es quizás posible que, algunos de los varios Cuerpos de la asociación, no aprueben de ninguna manera ciertas conclusiones extremas, que aceptarían consistentemente como consecuencia necesaria de los principios generales comunes a todos, si no fueran disuadidos por el carácter depravado de las conclusiones.


"La federación Masónica se debe juzgar no tanto por los actos y cosas que ha llevado a cabo, sino por la totalidad de sus principios y propósitos".

NOTAS

[1] The Freemason's Chronicle [La Crónica de La francmasonería], 1908, I, 283, se le referencia frecuentemente en este artículo como Chr.
[2] Concise Hist. [Breve Hist]., 109, 122.
[3] Gould, "Hist.", I, 378, 379, 410; II, 153 sigs. siguientes
[4] A. Q. C., VIII, 35. 155 sig.; Boos, 104 [sigs.
[5] A. Q. C., X, 10-30; IX, 167.
[6] A. Q. C., XI, 166-168.
[7] Vorgeschichte, I, 1909, 42-58.
[8] A. Q. C., X, 20-22.
[9] Gould, Concise History [Breve Historia], 166 sig.
[10] Simbolismo de la Francmasonería, 1869, 303.
[11] 1900, I, 320 sig.
[12] "Transacciones de la Logia Ars Quatuor Coronatorum", XI (Londres, 1898), 64.
[13] Enciclopedia, 296.
[14] Chr., 1890, II, 145.
[15] Donnelly, "Atlantis el Mundo Antediluviano".
[16] Oliver, I, 20, sig.
[17] Chr., 1880, I, 148; II, 139; 1884, II, 130; Gruber, 5, 122-128.
[18] Ver, por ejemplo, "The Voice" de Chicago, Chr., 1885, I, 226.
[19] Ritual inglés, 1908, casi idéntico a otros rituales inglés, irlandés, escocés, y americano.
[20] Ver Gould, "Hist.", I, 408, 473, etc.
[21] "Handbuch", 3ra ed., I, 321; Begemann, "Vorgeschichte, etc."., 1909, I, 1 sigs.
[22] Historia, II, 2, 121.
[23] A. Q. C., X, 128.
[24] Enciclopedia, 296 sig.
[25] 3, 17-39.
[26] Chr., 1878, I, 187, 194 sigs.
[27] Mackey, "Jurisprudencia", 17-39; Chr., 1878, I, 194 sigs.; 1888, I, 11).
[28] Fischer, I, 14 sig.; Groddeck, 1 sigs., 91 sigs.; "Handbuch", 3ra ed., II, 154.
[29] Gran Logia Ms. No. 1, Gould, "Breve Historia", 236; Thorp, Ms. 1629, A. Q. C., XI, 210; Rawlinson Ms. 1729-39 A. Q. C., XI, 22; Hughan, "Cargos Antiguos".
[30] Groddeck; "Handbuch", 3ra ed., I, 466 sigs.
[31] Oliver, "Ruina", I, 96; 332.
[32] Chr., 1876, I, 113.
[33] también ver Chr., 1878, I, 180; 1884, II, 38; etc., Gould, "Hist. Breve", 289 sig.
[34] Lexicon, 42.
[35] Kunsturkunden, 1810, I, 525.
[36] Begemann, "Vorgeschichte", II, 1910, 127 sig., 137 sig.
[37] Calcott, "Una Disquisition Cándido, etc.", 1769; Oliver, "Ruinas", II, 301.
[38] Gould, "Historia", II, 400.
[39] Calcott; Oliver, ibid., II, 301-303.
[40] "Signo.", 1904, 45 sig.., 54; Gruber (5), 49 sigs.; Idem (4), 23 sig.
[41] Findel, "Die Schule der Hierarchie, etc."., 1870, 15 sigs.; Schiffmann, "Die Entstehung der Rittergrade", 1882, 85, 92, 95 sig.
[42] Bulletin du Grand Orient de France, 1877, 236-50.
[43] "Intern. Bull"., Berne, 1908, No. 2.
[44] Chr., 1878, I, 161.
[45] 3ra ed., II, 231.
[46] Chr., 1890, I, 243.
[47] Acacia, 1907, I, 48.
[48] Sign., 1907, 133 sig.
[49] Sign., 1905, 54.
[50] Chr., 1878, I, 134.
[51] Morales y Dogma, 643 sigs.
[52] 3ra ed., II, 200.
[53] Sign., 1905, 27.
[54] Rivista, 1909, 44.
[55] Gould, "Historia", II, 284 sig.
[56] Historia Breve, 309.
[57] A. Q. C., X, 127 sigs.; XI, 47 sigs.; XVI, 27 sigs.
[58] Gould, "Breve Hist., 272; 310- 17.
[59] Ibid., 280.
[60] Ibid., 318.
[61] Handbuch, 3rd ed., I, 24 sigs.; II, 559 sigs.
[62] Chr., 1906, II, 19 sig.; 1884, II, 306.
[63] A. Q. C., XI, 43.
[64] Preston, "Ilustraciones", 296 [seq].
[65] Chr., 1887, II, 313.
[66] Drummond., "Chr"., 1884, II, 227; 1887, I, 163; II, 178; Gould, "Historia Breve", 413.
[67] Prichard, "Masonería Disecada", 1730.
[68] Gould, "Historia Breve", 274 sig., 357 sig.; Boos, 174 sig.
[69] Handbuch, 2nd ed., II, 100.
[70] Abafi, I, 132.
[71] Boos, 170, 183 sigs., 191.
[72] Ver ILLUMINATI, y Boos, 303.
[73] Robertson, "Chr"., 1907, II, 95; ver también Engel, "Gesch. des Illuminatenordens", 1906.
[74] Bauhütte, 1908, 337 sigs.
[75] Sign., 1898, 100; 1901, 63 sigs.; 1902, 39; 1905, 6.
[76] , 292 sig.
[77] Francés Vénérable; German Meister von Stuhl.
[78] Chr., 1885, I, 259.
[79] Chr., 1881, I, 66.
[80] Chr., 1884, II, 196.
[81] Chr., 1885, I, 259), etc., etc.
[82] Gedanken und Erinnerungen, 1898, I, 302 sig.
[83] Solstice, 24 June, 1841, Procès-verb., 62.
[84] 3ra ed., II, 109.
[85] Ver tambien Francmasón, Lond., 1901, 181; Clavel, 288 sigs.; Ragon, "Cours", 164; Herold, 191, no. 10; "Handbuch", 2nd
ed., II, 451 sigs.
[86] E.g., Krause, ibid., 2nd ed., I, 2, 429; Marbach, "Freimaurer-Gelübde", 22-35.
[87] Mackey, "Jurisprudencia", 509.
[88] Thorp, Ms., 1629, A. Q. C., XI, 210; Rawlinson, Ms. 1900, A. Q. C., XI, 22; Hughan, "Antiguos Cargos".
[89] Chr., 1875, I, 81.
[90] Jurisprudencia, 510, nota 1.
[91] Chr., 1885, I, 161.
[92] Chr., 1889, II, 58.
[93] Chr., 1883, II, 331.
[94] Mackey, "Jurisprudencia", 232 sig..
[95] Mackey, op. cit., 514 sigs.
[96] París, 1889; Amberes, 1894; La Haya, 1896; París, 1900; Ginebra, 1902; Bruselas, 1904; Roma, planeado para Oct., 1911.
[97] Chr., 1907, II, 119.
[98] Off. Bull., 1885, VII, 29.
[99] Mackey, "Enciclopedia", 1908, 1007 sig.: "Anual de la Masonería Universal", Berna, 1909; "Mas. Libro del Año 1909", Londres; "Kalendar für Freimaurer", Leipzig, 1909.
[100] I, 340.
[101] Chr., 1890, I, 99.
[102] Chr., 1900, II, 3.
[103] A. Q. C., XVI, 28.
[104] Chr., 1902, I, 167.
[105] (1), 105.
[106] (1), 819.
[107] (1), 355.
[108] (3), 128.
[109] (1), 218.
[110] Santuario Intimo I, 311.
[111] Oliver, Hist. Linderos, I, 128.
[112] Oliver, ibid., I, 146, 65; II, 7 sig.
[113] Clavel, Ragnon, etc.
[114] Pike, Mackey, etc.
[115] Pike (1), 771 sig.
[116] (4), 397.
[117] Pike (1), 698 sig., 751, 849; (4), IV, 342 sig..; Mackey, "Simbolismo", 112 [sqq]., 186 [sqq].; también ver Preuss, "Francmasonería americana", 175 [sqq].
[118] Mackey, "Diccionario", s. v. Phallus; Oliver, "Signos", 206-17; V. Longo, La Mass. Specul.
[119] Ritual, I (primer) grado.
[120] Pike (3), 128.
[121] Pike (4), 141.
[122] Pike, ibid., 100 sig.
[123] (1), 291 sig.
[124] Pike (4), III, 81; (1), 291; Ragon, l. c., 76-86.
[125] (4), I, 288 sig.
[126] Ibid., III, 142 sig.
[127] Ibid., III, 146.
[128] Ibid., IV, 474 sig.
[129] Ibid., IV, 478.
[130] Ibid., IV, 476.
[131] Ibid., IV, 547.
[132] "Abogado Masónico" de Indianapolis, Chr., 1900, I, 296.
[133] Chr., 1897, II, 83.
[134] (4), I, 271.
[135] Ibid., I, 280; (1), 516 sig.
[136] Chr., 1878, II, 28.
[137] (4), I, 311.
[138] Ibid., IV, 388 sig.
[139] Ibid, IV, 389 sig.
[140] (1), 849.
[141] Oliver, "Filosofía Teocrática", 355.
[142] Oliver, Hist. Landmarks [Linderos Hist.], I, 11, 21; "Freemasons' Quarterly Rev"., I, 31; Casanova en Ragon, "Rit. 3r
Grado", 35.
[143] Pike (4), III, 68.
[144] Ibid., IV, 470, 479, 488, 520.
[145] Chr., 1880, II, 179.
[146] Ibid., 1892, I, 246. Para críticas semejantes ver Chr., 1880, II, 195; 1875, I, 394.
[147] Gould, "Historia Breve" 419.
[148] Chr., 1893, I, 147.
[149] Chr., 1906, I, 202.
[150] "Nueva Edad", mayo, 1910, 464.
[151] "Acacia", II, 409.
[152] Ver Congrés Intern. de París, 1889, in "Compte rendu du Grand Orient de France", 1889; Browers, "L'action, etc.".; Brück, "Geh. Gesellsch. en Spanien"; "Handbuch"; artículos en distintos países ,etc.
[153] Ver "Rivista", 1909, 76 sigs.; 1908, 394; "Acacia", 1908, II, 36; "Bauhütte", 1909, 143; "La Franc-Maçonnerie démasquée , 1909, 93-96; "Compte rendu du Convent. Du Gr. Or. de France", 21-26 Sept., 1908, 34-38.
[154] Handbuch, 3rd ed., II, 517.
[155] Gruber (5), 6; Ewald, "Loge und Kulturkampf".
[156] Ver Herold, No. 37 y 33 sigs.
[157] también ver Chr., 1889, I, 81 sig..
[158] "Que personne ne bougera plus en France en dehors de nous", "Bull. Gr. Or"., 1890, 500 sig.
[159] Compte-rendu Gr. Or., 1903, Nourrisson, "Les Jacobins", 266-271.
[160] Compte-rendu, 1902, 153.
[161] Compte-rendu Gr. Or. de France, 1902, 381.
[162] "Riv"., 1892, 219; Gruber, "Mazzini", 215 sigs. and passim.
[163] Circular del Gran Oriente de Francia, 2 Abril, 1889.
[164] Ver "Chaîne d'Union", 1889. 134. 212 [sqq]., 248 [sqq]., 291 [sqq].; y los "comptes rendus" oficiales del Congreso Masónico Internacional de París, 16-17 de julio de 1889, y del 31 de agosto, 1 y 2 de septiembre de 1900, publicados por el Gran Oriente de Francia, y los "Comptes rendus des travaux" oficiales y regulares de este Gran Oriente, 1896-1910, y la "Rivista massonica", 1880-1910.
[165] Ver Internat. Boletín, 1908, 119, 127, 133, 149, 156; 1909, 186.
[166] Chr. 1905, II, 58, 108, 235.
[167] De una carta del Archivista J. Strahan, en Londres, a la Gran Logia de Massachusetts; Ver "The New Age", New York, 1909, I, 177.
[168] Berlín, 10 mayo, 1908; 9 junio, 12 noviembre, 1909; 5, 19 febrero, 1910.
[169] Barcelona, 13 octubre, 1909.
[170] Circular de 14 octubre, 1909; "Franc-Maç. dém"., 1906, 230 sigs.; 1907, 42, 176; 1909. 310. 337 sigs.; 1910, un "Boletín Masónico Internacional", Berne, 1909. 204 sig.
[171] Rivista massonica, 1909, 337 sigs., 423.
[172] Boletín Oficial, septiembre, 1887. 173 sigs.
[173] Chr., 1906, II, 132.
[174] Chr., 1897, II, 148.
[175] Chr., 1888, II, 99.
[176] Chr., 1889, II, 146.
[177] "Keystone", citado en Chr., 1887, II, 355.
[178] Ver Boos, 304-63.
[179] Gruber (6), 141-236.
[180] Boos, 326.
[181] Chr., 1885, I, 85, 1900, II, 71.
[182] Chr., 1889, I, 308.
[183] Chr., 1897, II, 303.
[184] Chr. 1889, II, 257 sig.
[185] Historia Breve, 2.
[186] Ibid., p. xv.
[187] Chr., 1887, II, 340.
[188] Chr., 1887, I, 119.
[189] Chr., 1885, II, 355.
[190] Chr., 1887, II, 49.
[191] Chr., 1875, I , 113.
[192] Chr., 1890, II, 101.
[193] Chr., 1875, I, 113.
[194] Chr., 1887, I, 35.
[195] Chr. 1884, II, 17.
[196] Chr., 1890, II, 347: ver también 1898, I, 83.
[197] "Voice" citado en Chr., 1890, I, 98.
[198] "Voice" en Chr., 1893, I, 130.
[199] "Voice" en Chr., 1890, I, 98.
[200] Chr., 1899, I, 301.
[201] Chr., 1875, I, 81.
[202] Chr., 1875, I, 82.
[203] Chr., 1889, I, 178.
[204] Chr., 1889, II, 94.
[205] "Keystone" de Filadelfia citado por Chr., 1881, I, 414; la "Voice" de Chicago, [ibid]., 277.
[206] "Intern. Bol"., Berne, 1907, 98.
[207] Chr., 1882, I, 410; 1893, I, 185; 1899, II, 34.
[208] Chr., 1892, I, 259.
[209] Pike (4), IV, 547.
[210] Bauhütte, 1905, 60.
[211] Preston, "Ilustraciones de la Masonería", 251 [sqq].
[212] Handbuch, 3rd ed., I, 219.
[213] Alocución, 1865.
[214] Const. "Apostolicæ Sedis", 1869, Cap. ii, n. 24.
[215] "De Secta Massonum" (Acta Sanctæ Sedis, XVIII, 43-47.
[216] Ver "Collect. Lacensis", III, 1875 y "Acta et decr. Concil. plen. Balt. III", 1884.

OTRAS NOTAS. Las siguientes son las abreviaciones de los términos Masónicos utilizados en este artículo: L., Ls., GL, GLs, GO, GOs, Supr. Counc., GGs= Logia, Logias, Grandes Logias, Gran Oriente, Supremo Consejo, Gr. Cuerpos, etc.

Abreviaciones de los más frecuentemente citados libros y revistas: K.= Keystone (Filadelfia). V= "Voice" (de la Masonería), más adelante: "Voz y Revista Masónicas" (Chicago). Chr.= "La Crónica del francmasón" (Londres); A. Q. C.= "Ars Quatuor Coronatorum". Transactions (Londres), la mejor revista científica Masónica; Bauh.= Bauhütte; Sign.= "Signale fur die deutsche Maurerwelt" (Leipzig); Enc., Cycl., Handb.= Enciclopedia, "Allgemeines Handbuch der Freimaurerei" (Manual Universal de Francmasonería) Leipzig. Esta última enciclopedia alemana, en sus tres ediciones, bastante diferentes la una de la otra, pero todas ellas contienen información valiosa y precisa, son consideradas incluso por críticos Masónicos ingleses y americanos (A. Q. C., XI, 1898, 64), y de lejos, como la mejor enciclopedia Masónico nunca publicada.

Clave para números: En el artículo precedente, un número arábigo después del nombre de un autor de varios trabajos indica el trabajo marcado con el mismo número en la bibliografía siguiente. Otros números se deben considerar según las reglas generales seguidas a lo largo de la ENCICLOPEDIA.

BIBLIOGRAFIA. La Crónica del francmasón -The Freemason's Chronicle- (Chr.), de la que se han publicado dos volúmenes cada año en Londres desde 1875, reproduce también en gran medida los artículos principales publicados por los mejores periódicos Masónicos americanos, ofrece el mejor y más autorizado estudio general de la Francmasonería angloamericana. R. FR. GOULD lo describe así: "Un periódico Masónico de primera clase" (Chr.,I,1893, I, 339). El autor del principio Masónico que hemos citado es el difunto ALBERTO PIKE, Gran Comendador de la Madre -[Padre] Supremo Consejo (Charleston, Carolina del Sur--Washington), reconocido como la más gran autoridad en todos los asuntos Masónicos. Según NORTON "el renombrado Hermano PIKE (Chr., 1888, II, 179)generalmente reconocido como la mejor autoridad en jurisprudencia Masónica en América" (Chr., 1876, II, 243). Según el Gran Orador ROBERT (Territorio indio) él "fue el más grande erudito y escritor Masónico de este (XIX) siglo, cuyo nombre ha sido una palabra familiar dondequiera que la Masonería es conocida" (Chr., 1893, I, 25). según la Nueva Edad, Nueva York, fue "considerado como la principal figura de la Francmasonería del mundo" (1909, II, 456), "el francmasón más grande del Siglo XIX", "el Profeta de la Francmasonería" (1910, I, 52). "Su gran obra -- su Magnum Opus -- como la llamó", dice la Nueva Edad (1910, I, 54), "fue Los Rituales del Rito Escocés, tal como fueron corregidos y espiritualizados por él". Y su libro ., frecuentemente citado por nosotros, es muy recomendado a todos los masones que buscan información seria y segura, por los famosos eruditos Masónicos TEMPLE (Bruselas) y SPETH, el difunto secretario de las sabias Logias Quatuor-Coronati de Londres (Chr., 1888, I, 389). Las cartas circulares de PIKE, según el Boletín del Consejo Supremo de Bélgica (1888, 211) eran "verdaderos códigos de la Sabiduría Masónica". El bien conocido Hermano inglés. YARKER, 33, dice: "El difunto A. PIKE . . . fue s in duda un Papa Masónico, que guió con cuerdas de marionetas a todos los Supremos Consejos del mundo, incluyendo a los Supremos Consejos de Inglaterra, Irlanda y Escocia, el primero de los cuales incluía al Príncipe de Gales (ahora Rey Eduardo VII) Lord Lathom y otros Pares, que estaban en alianza con él y en real sumisión" (A. E. WAITE, Culto al Demonio en Francia, 1896, 215). "El Handbuch alemán (2a ed., 1879, IV, 138) llama a PIKE: "El supremo General de la Orden", y T.G. Findel, el historiador alemán de la Masonería: "el rey sin corona de los Grados Superiores" (Bauhütte, 1891, 126).

Publicaciones Masónicas. Enciclopedias: MACKEY, (1) Enciclopedia de la Francmasonería (Londres, 1908), incluso esta mas reciente edición, según las autoridades americanas, es completamente anticuada y de poca mejora sobre la de 1860; IDEM, (2) Léxico de la Francmasonería (Londres, 1884); OLIVER, Dict. de la Francmasonería Simbólica (Londres, 1853); MACKENZIE, La Real Encicl. Masónica [Royal Masonic Cycl.] (1875-7); WOODFORD, Kenning, Cycl. (1878); LENNING, Encycl. der Freimaurerei (1822- 1828); IDEM AND HENNE AM RHYN, Allgemeines Handbuch der Fr., 2a ed. (1863-79); FISCHER, Allg. Handb. d. Fr., 3ra ed. (1900); estas ediciones contienen información valiosa y responden a los requisitos científicos mucho más que todas las otras enciclopedias Masónicas (A. Q. C., XI, 64); STEVENS, Enciclopedia de Fraternidades [Cycl. Of Fraternities] (Nueva York, 1907).

Ley y Jurisprudencia Masónicas: Las Constituciones de los francmasones, 1723, 1738; Neues Constitutionen Buch, etc. (1741); DE LA TIERCE, Histoire, Obligations, et. Statuts, etc. (Francfort, 1742); OLIVER, Jurisprudencia Masónica (1859, 1874); CHASE, Compendio de Ley Masónica (1866); MACKEY, Libro de Texto de Jurisprudencia Masón. (1889); VAN GRODDECK, etc., Versuch einer Darstellung des positiven innern Freimaurer. Rechts (1877), el mejor estudio general de leyes Masónicas de todos los países.

Históricos: ANDERSON, Hist. de la Francmasonería en la primera edición y traducciones del Libro de Constituciones (muy poco confiable, aun después de 1717); PRESTON, Ilustraciones de la Masonería (1772), ed. OLIVER (1856), aunque no fiable en algunos particulares históricos, contiene mucha información valiosa de carácter histórico y ritualistico; FORT, Hist. Inicial y Antigüedades de la Francmasonería (Filadelfia, 1875); ROWBOTTOM, Origen de la Francmasonería tal como se manifiesta por la Gran Pirámide (1880); HOLLAND, Francmasonería desde la Gran Pirámide históricamente ilustrada (1885); CHAPMAN, La Gran Pirámide, etc. (1886); WEISSE, El Obelisco y la Francmasonería, según los descubrimientos de Belzoni y Gorringe (Nueva York, 1880); KATSCH, Die Entstehung und wahre Endzweck der Freimaurerei (1897); FINDEL, Historia de la Francmasonería (1861-2; 1905), traducido y revisado por LYON, 1869; influyente en la propagación de más precisas nociones históricas entre los masones; GOULD, Hist. de la Francmasonería (3 vols., 1883-1887), ahora reputado como el mejor trabajo histórico sobre la Francmasonería; CHETWODE CRAWLEY, Comentaria Hibernica (1895-1900); HUGHAN, Origen del Rito inglés de la Francmasonería (1884); Los Antiguos Cargos de los francmasones británicos (Londres, 1872; 1895); KLOSS, Gesch. der Fr. in Engl., Irland und Schottland 1685-1784 (1847); BOOS, Gesch. der Freimaurerei (1896); HASCALL, Hist. de la Francmasonería (1891); Hist. Inicial y Transacciones de los masones de Nueva York (1876); McCLENACHAN, Hist. de la Frat. en Nueva York (1888-94); ROSS ROBERTSON, Hist. de la Francmasonería en Canadá (1899); DRUMMOND, Hist. y Bibliogr. Memoranda y Hist. de iymb. y Masonería del Arca Real en los EE.UU.; Suplemento a GOULD, Hist. (1889); THORY, Annales, etc., du Grand Orient de France (1812); KLOSS, Gesch. der Freimaurerei in Frankr. (1852-3); JOUAST, Hist. du Grand Orient Fr. (1865); LEWIS, Gesch. d. Freimaurerei i. Oesterreich (1861); ABAFI, Gesch. d. Freimaurerei in Oesterreich-Ungarn (1890 sigs.), Principios, Espíritu, Simbolismo de la Francmasonería. Fuentes principales:- Las Constituciones de los francmasones, 1723 y 1738; HUTCHINSON, Espíritu de la Francmasonería (1775); TOWN, Sistema de la Masonería Espec. (1822, Nueva York); OLIVER, Antigüedades de la Francmasonería (1823); La Estrella en el Este (1827); Señas y Símbolos (1830, 1857); PIKE, (1) Morales y Dogma del A. A. Rito Escocés de la Francmasonería 5632 (1882); IDEM, (2) El Libro de las Palabras 5638 (1878); IDEM, (3) El Porche y la Cámara de en medio. Libro de la Logia 5632 (1872); IDEM, (4) El Santuario Interior (1870-79); KRAUSE, Die drei ältesten Kunsturkunden der Frmrei (1810), todavía muy estimado, a pesar de errores históricos, como una apreciación crítica de la Francmasonería; FINDEL (la mejor autoridad alemana), Geist und Form der Fr. (1874, 1898); IDEM, Die Grundsötze der Fr. im Volkerleben (1892); IDEM, Die moderne Weltanschauung und die Fr. (1885); IDEM, Der frmische Gedanke (1898); Bauhütte (1858-1891) y Signale (1895-1905).

Publicaciones antimasónicas: De 1723-1743, La Francmasonería inglesa y ANDERSON, Historia, fueron ridiculizadas en muchas publicaciones (GOULD, 2, 294, 327); contra la Francmasonería francesa aparecieron: L'Ordre des francmasones trahie 1738 (A. Q. C., IX, 85) y Le Secret des Mopses révélé (1745); Sceau romptu (1745); con la ocasión de la Revolución francesa: LEFRANC, Le voile levé (1792). En los Estados Unidos el movimiento antimasónico empezó en 1783: CREIGH, Masonería y AntiMasoneria (1854); STONE, Cartas sobre la Masonería y la AntiMasoneria (1832); PENKIN, Caída de la Masonería (1838) Catalogo de libros antimasónicos (Boston, 1862); Sechs Stïmmen über geheime Gesellschaften und Frmrei (1824); ECKERT, Der Frmrorden in seiner wahren Bedeutung (1852); HENGSTENBERG, Die Frmrei und das evang. Pfarramt (1854-56); Civiltà Cattolica desde 1866; NEGRONI, Storia passata e presente della setta anticristiana ed antisociale (1876); MENCACCI, Memorie documentate della rivoluzione italiana (1882); RINIERI, Cozetti Masonici (1900-01); ENIGMA, La setta verde (1906-7); GRUBER, Mazzini; Massoneria e Rivoluzione (1901), retraza la obra revolucionaria de la Masonería italiana desde 1870 hasta 1900; GAUTRELET, La Franc-maçonnerie et la Revolución (1872); JANET, Les sociétés secretes et la société 3ra ed., 1880-83), el mejor estudio general de la obra revolucionaria de las sociedades secretas en todos los países; BROWERS, L'Action de la Franc-m. dans l'hist. moderne (1892); LEROUSE, La Franc-m. sous la 3e République (1886); COPIN-ALBANCELLI, La Franc-m. (1892); GOYAU, La Franc-m. en France (1899); NOURRISSON, Le club des Jacobins (1900); IDEM, Les Jacobins au pouvoir (1904); BIDEGAIN, Le Grand Orient de France (1905); NEUT, La F.-m. soumise au grand jour de la publicité (1866), contiene valiosos documentos sobre la Masonería francesa, belga, y alemana; MALLIE, La Maçonnerie Belge (1906), documentos sobre la más reciente actividad política de la Masonería belga; DE LA FUERTE, Historia de las Sociedades secretas antiguas y modernas en España, etc. (1870-71); BRÜCK, Die geheimen Gesellschaften in Spanien (1881); TIRADO Y ROYAS, La Masonería en España (1892- 3); DE RAFAEL, La Masonería pintada por si misma (1883); PACHTLER, Der stille Krieg gegen Thron und Altar (1876); BEUREN (M. RAICH), Die innere Unwahrheit der Frmrei (1884); GRUBER, (4) Die Frmrei und die öffent. Ordnung (1893); IDEM, (5) Einigungsbestrebungen, etc. (1898); IDEM, (6) Der "giftige Kern", etc. (1899); IDEM, (7) Frmrei und Umsturzbewegung (1901); Streifzüge durch das Reich der Frmrei (1897); EWALD, (1899); OSSEG, Der Hammer d. Frmrei, etc. (1875); W. B., Beiträge zur Geschichte der F. In Oesterreich (1868); Die Frmrei in Oesterreich Ungarn (1897). En Polonia: MICHALOW, Die geh. Werkstätte der Poln. Erhebung (1830; 1877); ZALESKI, O Masonii w Polsce 1738-1820 (Cracovia, 1908); sobre la Masonería anglosajona y francesa ver PREUSS, Un Estudio sobre la Francmasonería americana (San Luis, 1908), una cuidadosa discusión basada en los trabajos normales de Mackey y PIKE.

HERMANN GRUBER
Transcrito por Bobie Jo M. Bilz
Dedicado a R. Michael Steinmacher, III
Traducido por Oscar Olague
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